Productos para mejorar la experiencia de tomar café en casa

Obtener la dosis diaria de cafeína en casa es mucho más fácil (¡y más conveniente!) de lo que crees.




A pesar de que hemos avanzado de fases en el Plan Paso a Paso y podemos disfrutar de placeres que durante varios meses no fueron posible -como comer en un restaurante o tomarnos un café en nuestra cafetería favorita-, hay ciertas cosas que la cuarentena nos obligó a empezar a implementar en nuestro hogar porque no había otra forma de acceder a ellas. Un ejemplo claro, es tomarse un buen café.

Si eres de esas personas que sin una taza de este elíxir que la cultura árabe nos ha heredado no puedes comenzar el día, o que disfrutaba ese momento de desconexión con un café entre las manos, lo más probable es que hayas adquirido el gusto por prepararlo en tu hogar.

Sin embargo, preparar un buen café es todo un arte. Por eso, realizamos esta lista con artículos que pueden mejorar esta grata experiencia en casa.

Cafeteras

Por supuesto, sin una buena cafetera es imposible tomarse un buen café. La variedad que existe es amplia y, para saber cuál es la ciencia detrás de cada una, acá te contamos qué opinan algunos baristas sobre las distintas formas de preparación.

Aeropress

“Yo soy un Aeropress lover”, dice Daniel López sobre este aparato, creado hace apenas 15 años por Alan Adler, un inventor que tiene patentados, entre otras cuarenta creaciones, espejos para telescopios, barcos y el aerobie, el frisbee con forma de anillo que vuela más rápido y lejos que cualquier otro. Como quería hacer café de forma rápida y práctica, a Adler se le ocurrió introducir presión con aire (de ahí su nombre) y el resultado fue mejor de lo que pensaba.

“Es mi gadget favorito”, sigue López: “es dinámica, portátil y versátil”. Su funcionamiento es más simple de lo que parece: son dos cilindros de plástico grueso, uno más ancho que el otro, que funcionan como una jeringa: en el tubo mayor, donde también va el filtro de papel, se infusiona el café molido con el agua caliente, lo que luego es filtrado por la presión que ejerce el aire al apretar el cilindro más angosto.

“Puedes controlar como tú quieras la extracción”, dice Gabriela Sanhueza. “Te deja jugar con el tipo de molido, la temperatura y el flujo del agua, el tiempo de preinfusión y la presión con la que lo filtras. El resultado es lo más cercano a un espresso que puedes sin una máquina de espresso. La puedes llevar a cualquier lado y es muy difícil que se rompa”.

Prensa francesa

“La gran ventaja de la prensa francesa”, dice la barista Gabriela Sanhueza, “es que lo único que necesitas es el café molido”. Técnicamente conocida como cafetera de émbolo, en Estados Unidos se popularizó como french press, porque probablemente se creó en Francia, a mediados del siglo XIX, aunque no hay pruebas de ello —pero tampoco muchas dudas.

Pero en el siglo pasado se masificó en Europa y con justa razón: su sencillo sistema, en el que se vierte el agua caliente sobre el café molido, luego se mezcla, se esperan dos a cuatro minutos y luego se presiona su pistón, es fácil de entender, servir y limpiar.

“A diferencia de la Aeropress, no necesitas usar filtros de papel”, agrega Daniel López. “Y estando en cuarentena, entre menos cosas se necesiten, mejor”. El único problema para él son los sedimentos que quedan después en la bebida, que muchas veces se logran eludir el filtro y son difíciles de evitar.

“Pero si tienes un molido grueso, no deberías tener tanto problema”, replica Sanhueza. “Eso sí, se demora un poco más que la Aeropress y la V60, que son más rápidas”. Ella aconseja que, una vez filtrado el café, no se deje reposar en la cafetera, ya que el molido se mantiene en contacto con el líquido y sigue liberando cafeína, lo que le da más amargor al café. “Si te sobra, mejor almacenarlo en un termo”.

Para López, no hay mucha diferencia entre las marcas de prensa francesa. “Si compras una en Casa&Ideas te servirá igual de bien. Hay que fijarse en el grosor del vidrio, de eso dependerá su resistencia y su capacidad de mantener la temperatura”. Gabriela Sanhueza cree lo mismo, aunque si es posible invertir, aconseja hacerlo con una cafetera marca Hario. “Son de diseño y fabricación japonesa”.

Tercer lugar: V60

“Vivo con mi pareja, que también es barista”, cuenta Gabriela Sanhueza, “y aquí todas las mañanas hacemos café con la V60″. Suena a un modelo de sintetizador o a la marca de un anticorrosivo, pero es un método de preparación cada vez más popular.

Está en el tercer lugar de la lista simplemente porque para ejecutarlo se requieren de más pericia e implementos. Partiendo por el dripper (o gotero), una pieza inventada también por los japoneses de Hario, parecida a una taza pero que funciona como un cono, que se pone entre la tetera y la jarra o taza donde se depositará el café. Las estrías diagonales del V60 permiten que fluya mejor el agua y se controle mucho mejor su extracción.

“Es muy versátil, a mí me encanta, pero necesitas tener siempre filtros de papel y una tetera cuello de ganso”, dice Sanhueza. ¿Cuello de qué? “De ganso. Es una boquilla angosta que sale de la base de la tetera y que te deja controlar el flujo del agua, que además debe ser aplicada en círculos, sobre el café”.

Cuarto lugar: Moka

“Odio la moka con mi alma”, dice Daniel López con el odio de su alma. “Quizá es porque simplemente soy muy torpe con ella, pero es muy difícil que quede bien ya que la línea entre quemar o no el café es muy delgada”.

Su hermoso e icónico diseño, creado por el italiano Alfonso Bialetti en 1933, no entrega un resultado tan elegante, según López. “Es casi imposible controlar ninguna variable”.

Tiene tres cámaras de aluminio: una donde va el agua, otra donde se deposita el café molido y una tercera que recibe la elaboración. Una vez armada se pone al fuego y el café se extrae con la presión del agua después de ebullir, que sube con el calor hacia el tercer compartimento.

Cuchara medidora de café

No siempre es fácil medir el café y obtener la proporción exacta entre el molido y el agua. Para empezar, hay algunas variables. Por ejemplo, ¿qué tan finamente molido está el café? La misma medida de café molido finamente producirá una taza de café más fuerte que una medida de café molido grueso.

Para complicar aún más las cosas, hay algunas de las instrucciones proporcionadas por los expertos no tan fáciles de descifrar. Por eso, una cuchara medidora es una gran solución para simplificar la tarea.

Espumadores

Para un expresso o un americano no es necesaria la leche, pero si te gustan los latte, cappuccino, moka u otras combinaciones, agregar la medida de leche necesaria es fundamental. No obstante, esto -si quieres hacerlo de forma más experta-, no es sacar la caja de leche del refrigerador y verter, no. Lo ideal es tener un espumador que, tal como lo dice su nombre, hará espuma de leche.

Los hay de varios tipos: manuales, eléctricos, baratos y caros. Todo dependerá de lo que quieras conseguir. Acá, algunas opciones:


Consejos para hacer art latte

Okey. Quieres que el café en tu casa vaya un paso más allá y convertirlo en un café de cafetería. Te falta poco, quizás tan solo ese diseño que los baristas realizan con la espuma de leche. Lo bueno, es que si no quieres realizar un curso (que los hay), existen formas que facilitan la realización de esta técnica.

Hay ciertas cosas que se necesitan para preparar art latte, tales como herramientas para vaporizar leche e ingredientes de alta calidad, por eso, te presentamos los aspectos a los que debes poner atención al convertirte en un barista profesional de este arte.

1- Leche: La leche debe estar fresca y fría, no debe estar expuesta al calor o la luz antes de usarla. Es importante no usar la misma leche en varias tazas.

2- La leche vaporizada está lista entre 40º y 70º ° C. Un poco más y se puede quemar la leche. Un termómetro de vapor te ayudará a leer la temperatura de la leche en un principio, pero después, con la práctica, puede que no necesites el termómetro y puedas ser capaz sentir la temperatura de la jarra únicamente.

3- Jarra: Procura utilizar una jarra de acero inoxidable con una boquilla estrecha, es importante que la jarra esté fría y limpia antes de usarla. Llena la jarra con la cantidad suficiente de leche para obtener la textura adecuada, ya que al utilizar una cantidad menor de leche, puede que se caliente de más.

4- Si eres principiante, utiliza estos esténcil para hacer diseños.


Melodrip

¿Habían escuchado hablar de esto? Bueno, si el pulso no te acompaña y si estás aburrido o aburrida de verter el café fuera de la taza o del método de preparación que usas, este artefacto es para ti. Sirve para controlar el flujo y la aplicación de agua y mejora la claridad, la extracción y el control del filtrado. ¿Cómo? El melodrip deja pasar la cantidad justa de agua por cada poro para poder controlar de manera magistral tu aplicación sobre tu café. En términos sencillos, eso significa que esencialmente facilita la forma en que el agua cae sobre la molienda, lo que resulta en menos amargura y una taza más dulce y brillante.

Es bueno saber que el Melodrip es compatible con métodos de preparación como el vertido, Chemex y la prensa francesa. Para usarlo, debes sostener el Melodrip sobre el café molido y verter el agua caliente de un hervidor directamente en la cabeza de la herramienta, que “rociará suavemente” su molido.

Contenedor reciclaje de cápsulas

La marca de cafeteras Nespresso -que tan lindas se ven sin importar donde las pongas-, lanzó un contenedor de reciclaje de sus cápsulas que, por supuesto, tiene un diseño innovador y trae consigo una forma inédita de reciclaje. Tiene capacidad para 160 cápsulas original usadas y puede utilizarse con o sin una bolsa de reciclaje (la que te entregan cuando compras las cápsulas en la tienda). Su elegante diseño y su práctica asa te permiten llevarlo cómodamente a cualquier sitio y vaciarlo con facilidad, una forma sencilla de reciclar tus cápsulas de café. Sin perder tiempo. Un contenedor de reciclaje para cerrar el círculo sostenible.

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