Los altos precios del acero hacen que los fabricantes escarben por suministros

Un índice del gobierno de Estados Unidos que rastrea el precio del acero y el hierro casi se duplicó en agosto con respecto al año anterior, el mayor aumento relativo desde que comenzaron los registros en la década de 1920. En esta foto de archivo se puede ver la vista general de la planta de ThyssenKrupp Steel Europe en Duisburg, Alemania, el 7 de enero del 2020. REUTERS / Leon Kuegeler / Foto de archivo

Las empresas buscan metal y contratan ayuda para encontrar suministros. La industria del acero dice "estamos produciendo tanto como podemos".




Los fabricantes se enfrentan a los precios más altos del acero y el aluminio en años, otro obstáculo para las empresas estadounidenses que ya luchan por fabricar suficientes autos, latas y otros productos.

El rápido aumento de los costos del metal están empujando a los fabricantes a tomar el acero que pueden obtener y a contratar a más personas para buscar suministros disponibles, afirmaron ejecutivos de la compañía. Los crecientes costos están fluyendo hacia algunos productores de bienes de consumo: Campbell Soup Co. está pagando más para obtener las latas que llena con sopa de tomate; Peloton Interactive Inc. está viendo como suben los precios de las piezas que van en sus bicicletas estáticas; y Steelcase Inc. está pagando más para fabricar escritorios y archivadores de metal. Los fabricantes de automóviles como Ford Motor Co. y General Motors Co. también están lidiando con el aumento de los precios de los metales.

“Es una locura conseguir acero”, afirmó Brian Nelson, presidente de HCC Inc., que vende grandes accesorios de metal a los fabricantes de tractores. “A veces ni siquiera puedo conseguir material”.

Un índice de acero del Medio Oeste (sector de EE.UU. que abarca doce Estados del sector centro-norte del país) calculado por CRU Group estimó los precios en US$ 1.940 la tonelada a principios de septiembre, arriba de los cerca de US$ 560 de septiembre del 2019 y 2020. Un índice del gobierno de Estados Unidos que rastrea el precio del acero y el hierro casi se duplicó en agosto con respecto al año anterior, el mayor aumento relativo desde que comenzaron los registros en la década de 1920.

Los mayores costos ya están afectando a los consumidores, especialmente en productos como automóviles y electrodomésticos. Los precios de los electrodomésticos aumentaron un 6,8% en agosto, el mayor aumento interanual en una década, según datos del Departamento de Trabajo.

El aumento del costo del acero, el aluminio y otros metales plantea otro desafío para el sector manufacturero estadounidense de US$ 5,9 billones (millones de millones), que ha estado luchando con la escasez de chips semiconductores, problemas logísticos y escasez de mano de obra.

Los fabricantes y los grupos comerciales que los representan dicen que los precios del acero están aumentando debido a la alta demanda de productos manufacturados. Los aranceles sobre el acero importado que fueron implementados por la administración de Trump y continúan bajo la administración de Biden también están contribuyendo a los precios más altos del acero, afirmó Kip Eideberg, jefe de relaciones gubernamentales de la Asociación de Fabricantes de Equipos, que representa a las empresas que hacen equipos de agricultura y de construcción.

“Podrían eliminar los aranceles mañana si quisieran”, afirmó Eideberg. El Departamento de Comercio no respondió a las solicitudes de comentarios.

Para mantener la producción en funcionamiento, las fábricas están aceptando tamaños de metal fuera del estándar, aumentando sus equipos de cadena de suministro, aumentando los precios y recurriendo a las importaciones.

“Tenemos que ser flexibles a un nivel en el que nunca hemos estado antes”, afirmó Richard Dix, jefe de cadena de suministro del fabricante de sembradoras de maíz Kinze Manufacturing Inc. “Si prefiero mi acero en trozos de 10 pies (3 metros), es posible que haya que comprarlo en trozos de 12 pies (3.6 metros) y cortar dos como chatarra “.

Nelson, de HCC, afirmó que hasta ahora ha podido traspasar gran parte de los mayores costos del acero a través de aumentos de precios mensuales, que están aceptando sus mayores clientes de fabricación de tractores. Aun así, le preocupa que los costos del acero sigan subiendo mientras sus clientes alcanzan un límite en lo que están dispuestos a pagar, dejándolo atrapado entre los proveedores de metales y los grandes productores de tractores.

Los proveedores de acero, especialmente los que tienen inventarios adicionales, se han beneficiado del aumento de la demanda y los precios más altos. Al Rheinnecker, presidente del proveedor American Piping Products Inc., dijo que tener un gran inventario de tuberías, desde menos de una pulgada (2 cm) de diámetro hasta 5 pies (1.5 metros), ha facilitado el suministro a los clientes. Muchos están dispuestos a pagar precios más altos para obtener los tamaños específicos de tuberías de metal que desean, afirmó, y algunos tienen que aceptar lo que está disponible.

“Es posible que acepten a regañadientes usar algo que consideren una marca inferior”, afirmó. “Compran la versión de supermercado de la bebida en lugar de Pepsi o Coca-Cola”.

Los fabricantes de tubos a los que compra American Piping Products están recibiendo pedidos para entregarlos en nueve meses, en comparación con los cinco meses habituales, afirmó Rheinnecker.

Los analistas proyectan que la producción de acero en China, que produce más de la mitad del acero del mundo, disminuirá en los próximos meses, en parte debido a los esfuerzos de ese país para reducir las emisiones de carbono. Los compradores de acero dijeron que los productores estadounidenses podrían estar haciendo más para impulsar la producción y satisfacer la creciente demanda, como reiniciar las plantas inactivas.

United States Steel Corp. dijo a fines de julio que no tenía planes de reiniciar un segundo horno metalúrgico o alto horno en su planta de Granite City, Illinois (Estados Unidos), que se detuvo en la primavera boreal del 2020.

U.S. Steel y Cleveland-Cliffs Inc., otra fabricante de acero, han puesto fuera de servicio alrededor de 7 millones de toneladas de capacidad de producción de acero desde que comenzó la pandemia el año pasado, según cálculos de analistas. Eso representó aproximadamente el 12% del consumo nacional de acero en 2019.

U.S. Steel declinó comentar sobre su capacidad de producción actual. Cleveland-Cliffs no respondió a las solicitudes de comentarios. La capacidad de producción de acero que permanece inactiva es costosa de reiniciar y particularmente vulnerable a las nuevas acerías ahora en construcción, afirmaron analistas de la industria del acero.

Aproximadamente 9 millones de toneladas de capacidad anual de láminas de acero se agregarán al mercado de Estados Unidos durante los próximos años. Eso equivale a aproximadamente el 15% del consumo nacional anual de láminas de acero. Se espera que las nuevas y eficientes acerías reduzcan los precios del acero con sus menores costos operativos, alejando a los clientes de las acerías más antiguas y de alto costo que necesitan precios más altos para seguir siendo rentables.

El Instituto Estadounidense del Hierro y el Acero dijo que las acerías están produciendo a la tasa más alta desde antes de la crisis financiera de 2008. Kevin Dempsey, director ejecutivo del grupo comercial con sede en Washington, DC, afirmó que las importaciones de acero han aumentado este año y se espera que la capacidad de producción de acero aumente a medida que más plantas entren en funcionamiento.

Las fábricas están ampliando sus equipos de cadena de suministro, apostando a que manos adicionales les ayudarán a obtener los metales y otros productos que necesitan de manera más asequible y a tiempo.

Ben Harpenau, director ejecutivo del fabricante de ejes Terra Drive Systems Inc., recientemente pasó tres horas online tratando de encontrar un tipo específico de perno porque el suministro típico se retrasó. Su compañía, que normalmente realiza pedidos de acero con unos meses de anticipación, ahora está haciendo pedidos para entrega hasta bien entrado el próximo año, tratando de garantizar un suministro constante y fijando los precios actuales para protegerse contra aumentos futuros.

Harpenau afirmó que recientemente contrató a un cuarto empleado en la cadena de suministro para ayudar a rastrear los pedidos atrasados, monitorear los aumentos de precios y otros problemas, una contratación que, según él, debería haber hecho hace meses, dados los recientes aumentos de precios y las interrupciones del suministro.

“Creíamos que esto iba a ser de naturaleza más temporal”, sentenció.

—Bob Tita contribuyó a este artículo.

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