Roberto Darrigrandi

Roberto Darrigrandi

Economista

Pulso

Argentino-dependencia


La hermana República Argentina -otrora uno de los países más ricos del mundo- ha vivido décadas “desafiantes” en los ámbitos económico, social y político, con un PIB per cápita similar al de una década atrás, una pobreza urbana cercana al 35%, corrupción generalizada en el gobierno Kirchnerista, impuestos y subsidios que distorsionan la correcta asignación de recursos, y cerca de 17 millones de personas que mes a mes reciben algún tipo de pensión, seguro de desempleo y/o “asignaciones”. Esto ha generado, entre otros efectos, una fuerte depreciación de casi 100% del peso argentino en los últimos 12 meses.

Argentina es un importante socio comercial de Chile, con un intercambio de US$4.595 millones en el 2018 -con exportaciones chilenas por US$1.225 millones y exportaciones argentinas por US$3.370 millones-, así como del ámbito turístico, con 2,5 millones de visitantes argentinos en el país (43% del total) y 1,1 millones de visitantes chilenos en Argentina (16% del total) en dicho período.

Cabe recordar que en el 2017 el flujo de visitantes transandinos a Chile alcanzó un récord de 3,3 millones (52% del total), con un importante componente de “shopping turístico”, dado un peso argentino fortalecido frente al peso chileno y distorsiones arancelarias a la importación de bienes durables -y que posteriormente fueron atenuadas por el gobierno de Macri-, generando una suerte de “burbuja” que se explica por aspectos económicos coyunturales no sostenibles en el tiempo.

Casos como el antes descrito evocan también eventos como el de los envíos de gas argentino a Chile mediante el gasoducto GasAndes, iniciados con bombos y platillos en 1997, y que 10 años después se suspendieron totalmente.

Luego, es recomendable que en actividades empresariales estratégicas con Argentina nuestro país adopte una mejor diversificación, de manera tal que factores económicos y/políticos coyunturales no generen situaciones transitorias o “burbujas”, cuyos costos pueden ser en absoluto despreciables.

En cualquier caso, Argentina es un gran país, con un tremendo potencial económico de escala global en diversos sectores y personas con alto capital humano (y resiliencia), y que en pocos meses enfrentará la encrucijada de seguir por la senda de recuperación económica y social iniciada por el presidente Macri o volver a su (mala) tradición de añejas y fracasadas políticas públicas unidas a altísimos niveles de corrupción. El pueblo tiene la palabra y los vecinos estaremos expectantes.

 

 

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