Por Mariana MarusicAsí será la nueva casa matriz que el Banco Santander Chile abrirá en 2027
El proyecto, denominado Campus Santander, tendrá 80 mil metros cuadrados y ya tiene un 50% de ejecución en su presupuesto total y quedan pocos meses para finiquitar la obra gruesa. Los primeros vidrios fueron instalados en diciembre, justo en la intersección de Avenida Américo Vespucio con Avenida Presidente Riesco, esquina en la que habrá un Work/Café.

Hace casi cuatro años, en 2022, se oficializó: Santander Chile dejará su actual casa matriz ubicada a pocos pasos del Metro Universidad de Chile, en calle Bandera 140 y trasladará su histórico cuartel general desde el centro de Santiago a la comuna de Las Condes, en un un edificio que promete ser un hito arquitectónico para la capital.
En ese entonces, Santander cerró un contrato con Territoria mediante el cual compró el terreno y el proyecto que ideó la inmobiliaria en conjunto con la firma internacional de arquitectura y diseño interior, con base en Nueva York, Handel Architects LLP, en la esquina de Avenida Américo Vespucio con Avenida Presidente Riesco, con una inversión estimada en US$350 millones, para levantar el denominado “Campus Santander”.

El proyecto tenía los permisos aprobados, lo que le permitió al banco comenzar las obras rápidamente. Tomaron el proyecto, que era algo así como un pequeño Mercado Urbano Tobalaba (MUT), y lo transformaron de la mano de +arquitectos. En el interiorismo de las oficinas participó Lorena Mussa.
A inicios de 2023 hicieron un cierre perimetral del terreno. Hace dos años finalizaron la excavación y firmaron el contrato con la empresa constructora española Ferrovial para empezar a levantar el nuevo edificio corporativo de 12 pisos en superficie y cinco subterráneos, que tendrá un total de 80 mil metros cuadrado construidos. De ello, 50 mil metros cuadrados son de oficinas.
Hace un año la construcción llegó al eje de la calle, y a partir de ahí, se empezaron a ver los cimientos. Ahora la obra registra avances visibles.
“Hoy llevamos una ejecución de aproximadamente un 50% del presupuesto total, aunque quedan pocos meses para terminar la obra gruesa. En paralelo estamos avanzando en todo el proceso de habilitación de interiores y de sistemas, marcando una nueva etapa en el desarrollo del proyecto”, comenta Harken Jensen, director del proyecto Campus Santander.

Si bien inicialmente el banco planeaba trasladarse este año a su nueva casa matriz, ese plazo se postergó. “La apertura del edificio será progresiva, en la medida que los distintos espacios vayan estando completamente terminados y operativos”, explica Jensen.
“La implementación integral del Campus, en tanto, está proyectada para el segundo semestre de 2027, asegurando que todos los estándares de calidad, experiencia y sostenibilidad estén plenamente consolidados”, agrega.

Hay algunas partes del edificio que están más avanzadas que otras. Así por ejemplo, los primeros vidrios los instalaron recién en diciembre, justo en la intersección de Avenida Américo Vespucio con Avenida Presidente Riesco, en la esquina en que estará el Work/Café Santander, que tendrá dos pisos, con su entrada principal por Vespucio.
También fue instalado el vidrio en los pisos que le siguen justo arriba, donde estarán las oficinas de espacio abierto (open space), que desde el próximo año habitarán 2 mil funcionarios del banco. Solo habrá una oficina privada en todo el edificio: la del gerente general, Andrés Trautmann.

“El diseño contempla espacios flexibles, sin puestos asignados, lo que permitirá a las personas utilizar distintos lugares según sus necesidades. Las personas van a poder trabajar en estaciones tradicionales, áreas de cowork o incluso espacios al aire libre, como terrazas, jardines y plazas interiores, en un entorno pensado para adaptarse a las nuevas dinámicas laborales”, sostiene Jensen.
Explica que la obra gruesa de los cinco niveles subterráneos está casi completamente terminada, “y respecto a la torre, vamos en la losa piso 8-10, dependiendo de la zona del edificio”.

Los pisos -5 y -4 serán de estacionamientos de autos. Actualmente, en el último subterráneo están terminando de instalar el sistema que se requiere para que el edificio funcione con energía geotérmica, lo que junto con el diseño que hicieron del edificio permitirá un ahorro del 30% del gasto en consumo de energía.
“Más que aspirar a convertirse en un ícono arquitectónico, el proyecto fue concebido como un espacio moderno, eficiente y conectado con su entorno. Sin embargo, todo indica que se perfilará como un nuevo referente urbano y un edificio emblemático para el Grupo Santander, reflejando su compromiso de largo plazo con el país”, afirma Jensen.

El piso -3 tiene mayor altura, dado que allí se realizarán los grandes eventos del banco. Están construyendo un gran salón con capacidad para 400 personas, un auditorio para alrededor de 280 personas y otro auditorio más pequeño para unas 60 u 80 personas. Ese piso también tendrá salas de reuniones.
El piso -2 contará con un gran casino para los funcionarios de Santander, con tres o cuatro estaciones con distintos tipos de comidas, y un minimarket. También están construyendo un gimnasio y camarines con ducha, donde se podrá hacer crossfit, spinning, y habrá un salón multiuso para otro tipo de actividades, como yoga.
En el piso -2 también habrá un área wellness, con vacunatorio, kinesiología, un policlínico, una sala de silencio, y una peluquería. Todo eso es exclusivo para los funcionarios del banco.
La idea es que además de los estacionamientos de autos haya un bicicletero con capacidad para estacionar 400 bicicletas.

Además del Work Café, la nueva casa matriz de Santander tendrá espacios abiertos a la comunidad y visitantes que frecuentan el barrio a diario, como una calle peatonal que conectará Presidente Riesco con Vespucio, jardines, y un anfiteatro donde esperan presentar espectáculos. Los asientos escalonados ya están hechos.
Además, en el primer piso habrá una gran sala para hacer exposiciones, ferias, u otro tipo de eventos que estará abierto a la comunidad y que tendrá acceso por calle Presidente Riesco.

Hoy solo hay cemento y trabajadores de la construcción que pronto llegarán a un peak de 1.500 personas en la obra. Pero cuando concluya, el proyecto estará repleto de vegetación. Jadue y Livingston es la firma paisajista a cargo.

La idea es llenarlo de especies nativas del valle central de Chile: en los últimos pisos del edificio estarán las plantas que suelen habitar en lo más alto de los cerros, y a medida que se avanza hacia los subterráneos, habrá naturaleza más similar a las quebradas.
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