Cómo las escuelas de negocios chilenas están formando a los futuros “unicornios”

Para implementar las clases híbridas, la U. Adolfo Ibáñez adaptó 52 salas y las equipó con cámaras.

Los ejemplos siempre ayudan a la motivación. Y eso es justamente lo que está sucediendo con el boom de las startups chilenas. Pero ¿cómo empresas como NotCo o Cornershop, que han superado los US$ 1.000 millones de valoración, están influyendo en los estudiantes? Aquí, una mirada a la forma en que las universidades están recogiendo el guante de enseñar sobre emprendimiento e innovación.




La Universidad Adolfo Ibáñez lanzó magister en emprendimiento

“Este tema ya es antiguo para nosotros”, afirma con seguridad Pablo Castañeda, vicedecano de Ingeniería Comercial de la Universidad Adolfo Ibáñez, y continúa: “Hace varios decanos atrás que al emprendimiento lo vimos como otra cara de la innovación y lo incorporamos en la escuela. Es uno de los aprendizajes que queremos que tengan nuestros estudiantes”.

A partir de este año, esta carrera comenzó una nueva modalidad para sus alumnos. Se trata de un sistema de licenciatura de tres años y un magíster de dos. Uno de estos últimos es, justamente, sobre emprendimiento, donde la mayoría de sus profesores son emprendedores que han tenido al menos tres empresas, para que así aprovechen de transmitir los aprendizajes de los errores.

Sin embargo, Castañeda reconoce que emprender tiene mucho que ver con las características personales. Para hacerse una idea, según el académico, hoy cerca del 10% de los alumnos (50) de dicha escuela se dedica a especializarse en el emprendimiento. “Esto se debe a que requiere mucha disciplina. No basta con la idea. La implementación lo es todo, se requiere una personalidad distinta. No buscamos específicamente cambiar esa personalidad, pero sí que los estudiantes tengan la posibilidad de adquirir conocimientos específicos en varias áreas”, explica el vicedecano de Ingeniería Comercial.

Como sea, Castañeda indica que esta casa de estudios se caracteriza por tener un sello emprendedor y, además, son parte de una red de universidades que sirven para potenciar el emprendimiento.

La meta de la Universidad de Chile de crear un ecosistema emprendedor

Desde la última reforma curricular de principios de la década pasada, la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile (FEN-U.Chile) ha ido incorporando el tema del emprendimiento en su malla, como también en otras actividades como cursos y charlas. “El objetivo es que sea parte de las alternativas que tengan en su carrera profesional”, comenta Roberto Álvarez, director de Escuela de Economía y Administración de la FEN-U.Chile, haciendo énfasis en que la sustentabilidad es el foco.

Una novedad en este aspecto comenzó el año pasado. Se trata de incorporar al emprendimiento como una práctica profesional. “Por lo general, éstas estaban siempre asociadas a trabajar en una empresa, para que los estudiantes conocieran alguna área donde se podrían desenvolver en el futuro. Pero ahora estamos dando la posibilidad de que armen su propia empresa como práctica, donde los ayudamos en ese camino. Esto es una gran innovación con respecto a lo que habíamos hecho históricamente en la facultad”, señala Álvarez.

Según el académico, las últimas noticias del éxito mundial de las startups chilenas está llamando mucho la atención de los estudiantes, e incluso se han organizado muchas charlas con los socios de estas empresas, como es el caso de Matías Muchnick, CEO de NotCo, quien estudió en la Casa de Bello.

En estos momentos, la Escuela de Economía y Administración se encuentra desarrollando un “banco de proyectos” relacionados a la innovación y sostenibilidad, para reunir a potenciales inversionistas, los propios estudiantes emprendedores y mentores. “Esperamos que en un plazo de dos a tres años podamos tener un ecosistema emprendedor dentro de la FEN”, concluye Roberto Álvarez.

El juego de roles que motiva a estudiantes en la Universidad Católica

El 2017, la profesora asistente de la Facultad de Economía y Administración UC, Paula Broitman, creó el Programa de Innovación y Emprendimiento de Ingeniería Comercial (donde actualmente es la directora), que incluye una serie de cursos y actividades para que los alumnos de pregrado desarrollen habilidades en ambas áreas. Y, por supuesto, para entusiasmarlos también a armar sus propias startups (aunque el programa está abierto a todo público). “Durante los últimos tres años ha aumentado considerablemente el interés de nuestros estudiantes en participar más de este tipo de iniciativas”, reconoce Broitman.

Por otro lado, en el último curso de la carrera, los alumnos egresan con mención en Economía o Administración. Y en esta última, se incluye un curso que tiene que ver con la creación de empresas. “Es un ramo muy exigente, donde tienen que trabajar en un proyecto, hacer presentaciones y análisis de inversión, entre otros elementos”, explica la académica.

“En general, nos hemos dado cuenta que, más que lo curricular, lo que motiva mucho a los estudiantes en el área de las startups es lo extracurricular. O sea, conocer los modelos a seguir, como Betterfly o NotCo, en una especie de juego de roles”, comenta.

Además, a nivel de posgrado, el MBA de esta escuela tiene una línea completa de emprendimiento. “Lo interesante es que este magíster no sólo lo están tomando gerentes y altos ejecutivos, sino también muchos emprendedores”, indica Paula Broitman.

El sistema basado en hubs de la Universidad del Desarrollo

Según Matías Lira, decano de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad del Desarrollo (UDD), el concepto de emprendimiento está desde un principio en la orientación de la formación en negocios de esa casa de estudios. Su modelo, basado en hubs, ha derivado en lo que hoy se denomina como “ecosistema de emprendimiento”.

“El 2006 comenzamos a acuñar este concepto y se deriva en varios elementos. Por ejemplo, en la carrera de Ingeniería Comercial los alumnos tienen cursos obligatorios de cómo emprender. Además, está la posibilidad de que durante su práctica laboral (que dura un año), en vez de trabajar en una empresa, en uno de los semestres armen su propio proyecto, con un mentor que los vaya ayudando”, indica el decano.

Incluso, los alumnos de dicha carrera pueden salir con una mención en emprendimiento.

Desde la UDD también destacan que la infraestructura es clave, como es el caso de espacios de cowork y maquinaria para el prototipado de productos.

Por último, existen programas específicos de incubación o aceleración de empresas. No solo de los que surjan de esta casa de estudios, sino de cualquier otro lado. UDD Ventures es la entidad que dirige estas actividades.

“Hemos notado que, en los últimos cinco años, la disposición de los alumnos con respecto a su futuro profesional ha cambiado. No solo piensan en ser empleados. Un número importante quiere ser su propio jefe”, asegura Lira.

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