Por Carlos AlonsoDespidos por necesidad de la empresa caen 4,6% a mayo, pero expertos afirman que mercado laboral sigue débil
De acuerdo al informe de la Dirección de Trabajo (DT) entre enero y mayo los despidos por esta causal totalizaron 203.383. En el quinto mes del año, en tanto mostró una leve alza interanual de 0,7%.

El mercado laboral sigue alicaído. La tasa de desempleo para el trimestre abril-junio se ubicó en 9,4% incrementándose 0,5 puntos porcentuales(pp.) en doce meses, pero se mantuvo en comparación al trimestre inmediatamente anterior. De esta manera, se completan tres meses con una cifra sobre 9%, sus niveles máximos en cinco años.
En cuanto a la creación de empleo, se crearon 81.778 plazas en el período. Sin embargo, al desagregar esta cifra, se evidencia una destrucción de 32.800 empleos formales, encadenando cuatro meses consecutivos a la baja. Así, la totalidad de las nuevas plazas laborales fueron informales, llegando a 114 mil, lo que equivale a un aumento de 4,7% en 12 meses, su mayor alza desde abril-junio del 2022 y en total hay 2.537.804 de personas trabajando en la informalidad.
Dado este contexto de debilidad del empleo es que los economistas se toman con cautela la caída que está mostrando los despidos por necesidad de la empresa.
De acuerdo al último informe de la Dirección de Trabajo (DT), entre enero y mayo, los despidos por esta causal totalizaron 203.383, lo que se traduce en una caída interanual de 4,6%. En mayo, en tanto mostró una leve alza de 0,7% en relación al mismo mes del año pasado.
Para los economistas, la evolución de los despidos por necesidad de la empresa es un antecedente relevante de monitorear al analizar la situación del mercado laboral, en conjunto con otros indicadores, sobre todo cuando se estudia el empleo privado asalariado.
Los argumentos de los expertos
Para los expertos esta caída en los despidos por necesidad de la empresa se debe mirar con cautela. Advierten que es prematuro hablar de cambio de tendencia.
Carmen Cifuentes, economista de Clapes-UC sostiene que “estos indicadores no necesariamente muestran una recuperación del mercado laboral. La caída de 4,6% acumulada en los despidos por necesidades de la empresa es una señal favorable en el margen, pero debe interpretarse con cautela, porque mide solo una causal específica de término de contrato y no considera lo que está ocurriendo con las nuevas contrataciones. El empleo puede seguir debilitándose, aunque disminuyan los despidos, si las empresas están contratando aún menos trabajadores, no renuevan contratos a plazo o reducen sus dotaciones mediante otras causales”.
De hecho, Cifuentes argumenta que “las cifras del INE son consistentes con un mercado laboral de baja rotación y escasa demanda por trabajo, más que con una recuperación. En el trimestre abril-junio, la fuerza de trabajo creció 1,5%, mientras el empleo aumentó solo 0,9%, llevando la tasa de desempleo a 9,4%. Además, el crecimiento del empleo se concentró en trabajadores por cuenta propia y asalariados informales, mientras el empleo asalariado privado formal continuó retrocediendo”.

Por todo ello subraya que “la menor cantidad acumulada de despidos puede indicar que no se está profundizando el ajuste por esa vía, pero todavía no permite concluir que las empresas estén retomando la contratación ni que el mercado laboral haya iniciado una recuperación”.
Visión similar es la que entrega Juan Bravo, director del OCEC-UDP, quien plantea que “este antecedente no significa que el mercado laboral esté en recuperación, sino que refuerza que la debilidad del mercado laboral tiene mucho más que ver con un bajo dinamismo en la generación de puestos de trabajo y no con un fuerte aumento de las desvinculaciones.”.
En particular, puntualiza que “al trimestre abril-junio 2026 se destruyeron más de 126 mil empleos asalariados formales en el sector privado respecto al mismo periodo del año anterior y es esto lo que está afectando el dinamismo de la creación de empleo. Las principales razones detrás de la destrucción del empleo asalariado formal en el sector privado que estamos observando son el paupérrimo desempeño de la economía durante el primer semestre de 2026 y el impacto que ha tenido el alza de costos salariales por hora desalineados de la productividad laboral, especialmente en las mipymes”.
Para el exdirector de la Bolsa Nacional de Empleo, Cristián Duarte, la caída acumulada en los despidos por necesidades de la empresa “es una señal positiva, pero claramente insuficiente para hablar de recuperación. Revela que el ritmo de desvinculaciones se está frenando, pero no necesariamente que la contratación se esté reactivando”.
En ese sentido, acota que “las cifras del INE respaldan esta cautela: la fuerza laboral crece más rápido de lo que el mercado genera empleo, lo que mantiene el desempleo estancado en 9,4% y presiona al alza la informalidad. Más que un repunte, podríamos hablar de una moderación en la destrucción de puestos de trabajo dentro de un mercado que sigue debilitado y sin capacidad de absorción”.
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La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.
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