Urgente: una agenda impulso laboral

08 de Julio 2020 Gente caminando Paseo Ahumada, Trabajadores, Coronavirus Covid 19, pandemia, cuarentena, control Militares, Fuerzas Armadas. Foto : Andres Perez

Una de las lecciones que dejó la aprobación del retiro del 10% de los fondos de AFP, es que cuando la ayuda estatal llega tarde y por goteo a los hogares, el Congreso es capaz de actuar irracionalmente a sabiendas de que dicha iniciativa es regresiva y reducirá las pensiones futuras.




Una de las lecciones que dejó la aprobación del retiro del 10% de los fondos de AFP, es que cuando la ayuda estatal llega tarde y por goteo a los hogares, el Congreso es capaz de actuar irracionalmente a sabiendas de que dicha iniciativa es regresiva y reducirá las pensiones futuras.

Pues bien, dado que el retiro de la cuarentena está a la vuelta de la esquina, es urgente avanzar en una potente agenda de impulso laboral con, a lo menos, seis medidas, para ayudar a los desempleados y la reanudación de la actividad económica.

La primera medida más relevante es crear un subsidio al empleo por el 35% del salario mínimo para utilizar en la mantención y contratación de los trabajadores del 60% más bajo de ingresos. Las empresas acogidas deben tener una caída de las ventas por debajo del 20% anual, para focalizar en los sectores más golpeados como comercio, turismo, construcción y transporte, entre otros. La duración debe ser corta, por su alto costo. En dichos sectores hay alrededor de 1.600.000 trabajadores, lo que implica un gasto de US$970 millones en 6 meses.

Siendo realistas políticamente, el subsidio debería pagarse con un tercio a la empresa y dos tercios al trabajador. Además, cuando termine el subsidio se debería seguir con los subsidios actuales (jóvenes y mujer) aumentando al 60% de los vulnerables por un año. Por último, no es conveniente un crédito tributario a la contratación, que apareció en el debate, las pymes necesitan caja hoy y muchas tendrán pérdidas sin poder utilizarlo.

Segundo, se podría aumentar los beneficios del seguro de cesantía al 80%, 65% y 55% del ingreso para los tres primeros giros, ya que la mayoría utiliza hasta cuatro giros. Además, la Ley de Protección de Empleo debe extenderse a marzo 2021, porque la vuelta a la normalidad es paso a paso en la economía también.

Tercero, crear un bono de capacitación para las personas que buscan empleo o para la empresa que contrata, para ser utilizado en los cursos de la franquicia tributaria, con el objetivo de renovar las competencias para encontrar un nuevo empleo y facilitar el acceso a las pymes.

Cuarto, en apoyo a la búsqueda de empleo se puede aumentar el presupuesto sin costo fiscal, pasando de un financiamiento desde el 0,016% (US$0,5 millones) a un 0,1% (US$ 3,3 millones) del Fondo de Cesantía Solidario. Además, sería adecuado fortalecer la labor de la red de intermediación laboral comunal con la creación de plataformas digitales.

Quinto, redirigir los recursos de los programas de emprendimiento desde fomento a la inversión a financiamiento de capital de trabajo de Fosis, Sercotec y Corfo para levantar a los emprendedores.

Sexto, avanzar en flexibilidad laboral por al menos un año, con jornada mensual de 180 horas, jornada laboral en 4 días y 3 días de descanso, bolsa de horas extraordinarias y alternativas de inicio/término de jornada, para facilitar el reinicio de los negocios.

En definitiva, es urgente avanzar en una potente agenda de impulso laboral para enfrentar adecuadamente la nueva normalidad con distanciamiento social, ya que la tardanza en el actuar estatal podría ser premiada con soluciones simplistas por parte del Congreso.

-El autor es director de Hermann Consultores

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