Ada Cruz: La primera gran estrella de la Selección Chilena femenina

En 1991, fue escogida como la mejor jugadora del Sudamericano que se disputó hace 27 años en Brasil, momento en que debutó la primera “Roja” de mujeres de la historia.


Tal como relato en el libro La batalla de las pioneras: crónica de la primera Selección Chilena femenina y del difícil camino de las mujeres en el fútbol, la “Roja” tuvo su debut histórico en el Sudamericano de Brasil 1991. El 28 de abril de ese año, en la ciudad de Maringá, el cuadro que dirigía el recientemente fallecido Bernardo Bello fue goleado 6-1 por el representativo local, que llevaba varios años en funcionamiento, a diferencia de la escuadra chilena que recién se había formado a partir de febrero de 1991.

 

Sin embargo, y a pesar de la goleada en contra, hubo una chilena que sí tuvo razones para celebrar: la delantera Ada Cruz, quien marcó el tanto del descuento nacional y, de paso, el primer gol oficial en la historia de cualquier Selección Chilena femenina.

Lo celebré con toda mi fuerza. Había una barra chilena. Se lo dediqué a ellos, celebré”, evocó la anotadora en el libro, a pesar que su gol era apenas el 1-4 en contra y las posibilidades de revertir el marcador eran prácticamente imposibles. De hecho, Brasil anotó dos goles más en aquella tarde.

No fue todo para Ada Cruz en aquel Sudamericano. Porque al finalizar el evento, que contó con Venezuela como tercer participante, la delantera fue premiada como la mejor jugadora del certamen. O sea, en Brasil –tierra de gigantes del fútbol masculino y femenino, como Marta- una chilena que no llegaba al metro sesenta fue distinguida como la mejor de todas.

“La eliminatoria de 1991 nos fue bien, sacamos segundo lugar, fuimos segundas me premiaron en Brasil”, recordó durante la entrevista que le hice para el libro, cuya grabación conservo en varios dispositivos.

Ada Cruz es la primera agachada de izquierda a derecha (de pelo largo y rubio). Foto: Patricia Hermida

Para aquella época, Ada Cruz era la gran figura de la filial femenina de Everton en Santiago, e incluso tuvo una oferta para jugar en un equipo brasileño tras aquel Sudamericano que, sin embargo, no prosperó.

“Me inicié en la comuna de Conchalí, donde la mayoría de mis hermanos jugaban al fútbol. Desde ahí viene… Dicen que el fútbol es congénito y de ahí viene la afición de haberme dedicado al fútbol”, me contó aquella entrevista efectuada en el Hipódromo Chile, donde actualmente es la directora de la escuela de fútbol que funciona en aquel recinto.

“Fui seleccionada desde el proceso con Bernardo Bello hasta el proceso de 2004 con Sergio Rojas”, me relató.

Dentro del ambiente del fútbol femenino chileno, Ada Cruz es considerada como una eminencia de la actividad. Tanto que en el libro, una de sus compañeras en 1991, Fabiola Ramírez, no ocultó su devoción al extremo de llamarla como una “diosa” del balompié.



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