Beatrice Ávalos: “A veces me gustaría tener menos cosas, saber decir que no”

Investigadora del CIAE. Premio Nacional de Educación 2013. 83 años.


A sus 83 años, la lista de actividades de Beatrice Ávalos no tiene nada que envidiarle a alguien de 20 o 30: hace investigación en el CIAE de la Universidad de Chile y es miembro de su equipo directivo; además de responder solicitudes académicas, como revisiones de artículos para revistas especializadas, charlas en instituciones educativas, o supervisión y revisión de tesis. La lista es larga.

“En vez de hacer todo esto podría leer más, ver más a mi familia que no vive en Chile, juntarme más con mis amigos, tomarme unas vacaciones de verdad y colaborar más con organizaciones de apoyo social”, admite Ávalos, y vuelve a hacerlo cuando reconoce que nunca pensó que iba a trabajar a esta edad.

Pero, claro, ya está en el ruedo. “Tengo muchas cosas que a veces me gustaría tener menos, saber decir que no para poder hacer las cosas que realmente quiero hacer tranquilita”, dice la Premio Nacional de Educación, quien ha trabajado en países como Nueva Guinea y Bangladesh y tiene a su familia repartida entre Canadá, Estados Unidos y Cuba. “Mi familia chilena (principalmente primos) está siempre aquí y son el anclaje que tengo, pero sería bueno tener más tiempo para encontrarnos”.

-¿Por qué son tan pocos los que siguen trabajando a esta edad?
-Hay varias razones. Para algunos, jubilar significa poder hacer otras cosas que antes no fue posible. En algunos casos, la jubilación es obligatoria y hay que tomarla. No gozar de buena salud es también un gran impedimento para algunos. Pero es importante entender que el concepto de “trabajo” abarca mucho.

-Hay distintos casos.
-Sí, para quienes deben realizar un trabajo rutinario en oficinas o cumplir tareas que son física o mentalmente muy cansadoras, tener la opción de dejar de hacerlo es importante. Esto, siempre que la jubilación que reciban les permita vivir en forma satisfactoria, sin quedarse inactivos pero vivir tranquilos haciendo lo que les interesa. Lo central es que el concepto de “trabajo” es amplio.

-¿Cómo así?
-El trabajo remunerado tiene exigencias que personas de mayor edad no pueden cumplir o no desean seguir cumpliendo. Si tienen otras opciones, y las hay para quienes pasaron la edad de la jubilación, las quieren aprovechar. Pero yo creo que toda persona que no tenga muchos impedimentos físicos seguirá “trabajando” pasada la jubilación en lo que les gusta: el jardín, apoyando a los amigos, leyendo, viajando, como miembro de organizaciones sociales o realizando trabajos remunerados específicos en línea con sus habilidades. Por tanto, no creo que la alternativa a “seguir trabajando” sea “descansar”, en el sentido de no hacer nada o hacer poco.

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