¿Cómo mide Netflix el éxito de sus series?

La compañía anunció que cambiará su metodología para medir la audiencia de sus producciones. Todo en medio de un alza en su número de suscriptores, detonada básicamente por el fenómeno de la ficción surcoreana El juego del calamar.



El juego del calamar, con sus escenas de sangre, muerte, balas, sudor y lágrimas, parece haberlo trastocado todo. Partiendo por los números: pocas veces antes el streaming se había enfrentado a un suceso materializado en cifras tan explosivas.

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La ficción surcoreana de Netflix ha sido vista en su primeras cuatro semanas al aire -desde su estreno el 17 de septiembre- por 142 millones de cuentas, convirtiéndose en la más éxitosa en la historia de la compañía, relegando a lugares secundarios en el podio a Bridgerton (82 millones), Lupin (76 millones), The Witcher (76 millones) y La casa de papel (69 millones).

El fenómeno salvó a la firma de un irregular arranque de año y la ha ayudado a aumentar su número de suscripciones, según un informe divulgado estos días por la prensa especializada en Estados Unidos: en este tercer trimestre de 2021 ha sumado 4,4 millones de nuevas cuentas, totalizando a la fecha 214 millones de clientes. A principios de temporada, el número de nuevos abonados que pronosticaban para esta parte del año era de 3,5 millones, lo que, según se ve en los resultados, fue superado con creces.

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¿Otra comparación? En el segundo trimestre, Netflix sólo había crecido en 1,5 millones de suscriptores. Claramente El juego del calamar tiene algo -o bastante- de responsabilidad.

Para el último trimestre del año, las apuestas se doblan: precisamente gracias a la producción asiática, la empresa quiere crecer en 8 millones de nuevos consumidores.

Y al minuto de medir cifras de audiencia, los parámetros también empezarán a cambiar. A partir de ahora, la plataforma medirá el éxito de sus programas según la cantidad de horas reproducidas en vez de por número de reproducciones. Hasta hace poco, Netflix calibraba el “rating” de sus producciones según una variable que había despertado críticas: bastaba con que alguien reprodujera los dos primeros minutos de una serie, documental o película, para ser considerada como ya vista.

O sea, un consumidor podía echar a andar una producción sólo para sondear de qué trataba y la plataforma ya la consideraba como parte de su audiencia.

Ahora, según el informe que Netflix emitió estos días, esta nueva política de medición basada en la cantidad de horas reproducidas es “un medidor bastante mejor del éxito en conjunto de nuestros títulos, así como de la satisfacción de nuestros miembros”. También, añade la plataforma, “encaja con cómo otros servicios miden las audiencias y le da la debida importancia a los revisionados”. Además, Netflix comunica que empezarán a “informar de métricas de forma más regular fuera de los informes de ingresos, para que nuestros clientes y la industria puedan percibir mejor nuestro éxito en el mundo del streaming”.

Las cosas por limpiar, actual éxito de la plataforma.

De alguna manera, lo más visto en la historia de Netflix podría empezar a cambiar drásticamente. Por ejemplo, una película podría ganar cifras mucho mayores ante una miniserie. De hecho, una miniserie con capítulos de poco más de media hora podría verse relativamente perjudicada con esta nueva metodología que establece que, mientras más horas se esté frente a una ficción, más puede crecer en el ranking de audiencia.

Según los análisis, este giro también es consecuencia del éxito del Calamar: la firma se dio cuenta de que quiere potenciar títulos más extensos, que se conviertan en viral, donde se active el boca a boca y así la cantidad de horas en que mucha gente les prestará atención, podría ser mayor.

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