“Es como una actriz de cine mudo”: el momento decisivo y abrumador de Jenna Ortega, la Merlina de Netflix

Foto: Vlad Cioplea/Netflix © 2022

Nacida en California en 2002, la intérprete tenía descartado volver a hacer televisión, hasta que Tim Burton la contactó para conversar sobre el proyecto que imagina a la hija de la familia Addams como una adolescente detrás de un misterio. El rol la obligó a aprender a tocar violonchelo y tomar clases de esgrima, y es definido por ella misma como "probablemente el trabajo más abrumador que he tenido".



Después de actuar en Jane the Virgin y en la segunda temporada de You, se había propuesto intentar mantenerse alejada de la industria de las series. Su nuevo norte consistía en enfocarse en el cine, hasta que la contactó Tim Burton, quien, siguiendo un camino inverso, se estaba moviendo de las películas a la televisión.

A Jenna Ortega el ofrecimiento del director de El joven manos de tijera la sedujo de inmediato. Implicaba trabajar mano a mano con él y encarnar a Merlina, un personaje de la cultura pop con el que la habían comparado desde temprana edad.

Foto: Courtesy of Netflix © 2022

“La gente siempre me ha dicho que les recordaba a Merlina. Creo que es porque suelo ser muy sosa y monótona. Vi las películas cuando tenía nueve años, y vi la serie original más tarde”, dice en una entrevista genérica de Netflix compartida a este medio.

Nacida en California en 2002, la actriz aceptó interpretar al personaje de Los locos Addams en la primera serie enfocada en la pesimista e inexpresiva hija de la familia. Encarnada por Christina Ricci en los filmes de 1990 y 1992, la joven crece de edad en la ficción de la plataforma y se transforma en la exclusiva protagonista.

Un cambio que tiene visibles ajustes, según advierte. “Sus comentarios sarcásticos e insidiosos no suenan tan encantadores cuando provienen de alguien que probablemente sabe más que una niña de diez años. Es como un acto de equilibrio. No queríamos que sonara como cualquier chica adolescente, pero tampoco queríamos que fuera muy ignorante”, sostiene.

Ambientada en un mundo en el que hay una tensión que separa a las personas normales de aquellos con dones sobrehumanos, la producción muestra el ingreso de Merlina a Nunca Más, un instituto reservado para niños y adolescentes inadaptados. Pero la historia no se acota únicamente a ese lugar, sino que se amplía a un pueblo cercano donde ocurren una serie de asesinatos.

Foto: Tomasz Lazar/Netflix © 2022

La historia exige el humor del personaje pero también una serie de dotes intelectuales y físicos específicos, lo que implicó que Ortega tuviera que atravesar una rigurosa preparación. Tomó clases de violonchelo dos veces a la semana y dedicó la misma cantidad de jornadas a aprender esgrima. En otros momentos practicaba canotaje y tiro al arco.

“Gran parte de mi preparación fue física. Me gusta ir a caminar y correr, así que salía en las mañanas y caminaba como ella. Yo creo que la gente pensó que estaba loca porque intenté de todo. Diferentes posturas. Diferentes movimientos. ¿Cómo se mueve Merlina?”, plantea, agregando que “honestamente, interpretar este papel me daba mucho nervio, porque quería hacerlo bien. Merlina me importa, y la respeto”.

La otra parte del reto fue definir su apariencia. Además de las icónicas trenzas de Merlina, apareció un flequillo que ayuda a reforzar la identidad propia de la protagonista de la serie.

Burton incluso agarró uno de los peines de los estilistas, peinó mi flequillo exactamente como él lo quería y luego pidió que lo fijaran con laca. Mi pelo se quedó en esa posición por el resto de la semana. Eso fue un poco estresante, pero logramos el objetivo”, explica.

Foto: Courtesy of Netflix © 2022

El cineasta también fue determinante en que el rol fuera lo más inexpresivo posible, que cuando alguien pasara junto a ella luciera como un maniquí. En conversación con The New York Times, Burton indicó que Ortega “es como una actriz de cine mudo. Ella emociona con sus ojos” y afirmó que tiene “muy buenos instintos”.

Aunque la producción sigue las convenciones de las series adolescentes, tiene un pie en el género del horror, donde la actriz ya ha incursionado previamente, en títulos como The babysitter: Killer queen (2020), Scream (2022) y X (2022).

Según su punto de vista, “el terror es muy terapéutico”, describiéndolo como “una forma de excavar todo el estrés acumulado e innecesario”. Una fascinación que ahora está a disposición del mundo entero.

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