Culto

Don Carter habló del dolor por la muerte de su esposa: “Desearía volver a ver a mi mujer”

Entre anécdotas inéditas, humor sin filtro y momentos profundamente personales, el histórico rostro de “El Profesor Rossa” recordó su infancia en la farmacia de su padre en Antofagasta, sus inicios ligados al teatro dramático, un insólito trabajo haciendo “títeres para adultos” en un motel y terminó emocionándose al hablar de su esposa fallecida.

Don Carter habló del dolor por la muerte de su esposa: “Desearía volver a ver a mi mujer”

El comediante Juan Alcayaga, más conocido como Don Carter, fue el gran invitado del nuevo capítulo de “Mari con Edu”, donde protagonizó una conversación tan desatada como emotiva.

Durante el capítulo, el tercero de la nueva temporada, Don Carter recordó que su padre era químico farmacéutico y que él pasaba gran parte de su niñez ayudando en la tradicional botica familiar. “Mi papá era químico farmacéutico, tenía una farmacia. En ese tiempo se llamaban botica”, contó entre risas.

El humorista agregó que “en aquella época los remedios eran pocos los que venían preparados, el farmacéutico los preparaba. Las pomadas las preparaban en el recetario, se hacían las obleas”. Además, recordó que le encantaba colaborar en el negocio familiar. “A mí me gustaba ayudar y me gustaba envolver los remedios”, relató.

Pero el momento más comentado llegó cuando recordó una hilarante anécdota vinculada a la farmacia. “Veo un tipo que entra y de repente se acerca y me dice: ‘Oye, pregúntale a tu papá si tiene preservativos’. Yo no tenía idea qué era eso”, confesó.

Luego relató el episodio que terminó convirtiéndose en una escena de comedia involuntaria: “Le digo a Anita, que trabajaba ahí, ‘¿hay preservativos?’. Y ella me dice: ‘Pregúntale si lo quiere para la lengua’. Y yo en vez de ir donde él me paro delante de toda la farmacia y grito: ‘¡El preservativo lo quiere para la lengua!’”.

El estudio estalló en risas mientras Don Carter remataba: “Mi papá casi se quería morir. Me agarró del brazo y me decía: ‘¿Cómo se te ocurre?’”

Más adelante, el actor habló de sus verdaderas aspiraciones cuando salió de la universidad, revelando que inicialmente renegaba de la televisión y el humor. “Desde que salí de la universidad me tiraron siempre para el lado de la comedia y a mí me gustaba la tragedia, me gustaba el drama...Yo quería hacer Shakespeare, un clásico”, reveló.

“Yo salí purista de la escuela y después me di cuenta que había poco público para ir a ver teatro”, contó, aunque reveló que logró estar en algunas obras como “violinista en el tejado”, pero que costaba mucho encontrar un trabajo estable en su rama.

Títeres eróticos

Dado esto, y la necesidad por trabajar, es que aceptó uno de los empleos más insólitos de su vida, una historia que desató carcajadas en el programa, sin saber aún si es una historia real o ficticia. “Mientras encontraba pega dije ‘¿qué hago?’ y me fui a ofrecer a un motel”, comenzó contando.

Luego lanzó la revelación que sorprendió a María Luisa Godoy y Eduardo Fuentes: “Me presenté para hacer títeres porno”. En ese momento no había películas, así es que el comediante explicó que “entraba la pareja al motel, elegían una historia y yo armaba mi teatro mientras ellos se empelotaban”.

El comediante contó además cómo llegó a uno de los programas que lo catapultó en la imagen que tiene hasta el día de hoy frente al público: “Mentiras Verdaderas”, donde además conoció a Eduardo Fuentes.

Juan Alcayaga lo recuerda así: “Nos echaron de Vía X, donde hacíamos La Mansión Rossa...Entonces me llama la productora que teníamos en ese tiempo y me dice: ‘Juan, ¿sabes qué? Hay un programa que se llama Mentiras Verdaderas... Y esa huevada, ¿qué?, me responde que es un programa de conversación.. les respondí: ‘No, diles que no’”. Ahí recuerda que su productora insistió: ‘Iván dice lo mismo, que si vas tú y va él… y pagan la entrevista’. Ah, ya si pagan, vamos”, aseguró.

“Yo tenía mucho pudor de contar un chiste. Yo contaba entre mis amigos, pero no había contado públicamente”, recordó. “Ahí por sacármela digo: ‘No, mis chistes son muy cochinos’...entonces me dicen: ‘No, si aquí es sin censura’. Empezaron todos a decir Sin Censura y cuento el chiste”, agregó.

Desde entonces, se armó un gran equipo. “Nosotros logramos armar un espacio que la gente recuerda hasta el día de hoy”, sumó Eduardo Fuentes.

“Nunca nos preguntaron qué chiste íbamos a contar y nunca nos dijeron ‘no digas esto’...Lo bueno era que no contábamos los chistes hasta decirlos en pantalla...Mucha gente puede pensar cualquier cosa, pero había libertad total”, recordó y agregó que gracias a ese programa: “Yo siento el cariño de la gente a donde voy”.

Don Carter también aprovechó su paso por “Mari con Edu” para recordar uno de los hitos más importantes de su vida profesional: la celebración de sus 50 años de trayectoria artística, evento que realizó en el Teatro Caupolicán y que definió como el momento más emocionante de toda su carrera. Durante la conversación, el humorista contó que hace poco pudo ver el registro audiovisual completo del espectáculo. “Eso ha sido lo más emocionante”, confesó y agregó: “Lo más importante que me ha tocado en mi vida”.

El comediante relató además el enorme impacto que tuvo el show y la convocatoria que logró reunir tras medio siglo ligado al humor y la televisión. “Vendieron más entradas de las que cabían” y añadió: “Había gente sentada en la escalera”.

“Desearía volver a ver a mi mujer”

Sin embargo, el momento más emotivo llegó cuando habló de la ausencia de su esposa, fallecida antes de que pudiera acompañarlo en esa histórica celebración.

“Nos habíamos preparado mucho con mi mujer, pero yo no sabía que iba a morir antes”, dijo. El comediante explicó que ella fue clave durante toda su carrera y que siempre estuvo acompañándolo en los distintos procesos personales y profesionales. “Ella siempre fue mi gran apoyo...Fue un buen matrimonio. Me tiraba para arriba cada vez que me tiraba para abajo”.

“La Piru era casi cuatro años mayor que yo” y no quería casarse. “Ella siempre decía: ‘Yo voy a envejecer más luego que tú’”, sin embargo agregó, “yo siempre luché, luché… para que nos casáramos y justo aproveché que vinieron mis papás de Estados Unidos y nos casamos...el 86...Ella aportó tres hijos, de los cuales tengo nueve nietos y cuatro bisnietas, más mi hijo, que ella lo crió”.

Don Carter contó una decisión muy íntima: “Tratamos de adoptar. Pero en aquella época las leyes eran re pencas. Tenías que tener un sueldo de este volao, mínimo 12 años de casados...Queríamos tener un hijo juntos… pero no pudimos”.

Sobre los recuerdos que conserva de ella, contó que en su casa, mientras ha ido ordenando algunas cosas, “saqué un montón de cosas de nosotros y encuentro una cuestión envuelta así… un montón de cartas mías. Todas guardadas, te juro”, contó.

“Ella siempre fue mi gran apoyo, no solo en lo artístico, sino que en todas las vicisitudes de la vida. Casi 40 años juntos”, reveló.

Y al consultarle, en una dinámica sobre cuáles serían los tres deseos que querría lograr dijo de inmediato el primero de ellos: “Volver a ver a mi mujer”, visiblemente emocionado. “De alguna forma, uno está preparado para que los papás mueran, pero no estás preparado ni para la muerte de los hijos, ni de tu pareja”, reveló también.

“Mari con Edu”, el podcast de María Luisa Godoy y Eduardo Fuentes, se puede escuchar y ver en YouTube y Spotify con miles de reproducciones y comentarios en las redes sociales. Pueden revisar este capítulo en el siguiente enlace:

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