Por Felipe RetamalEl manual romántico de Jesse & Joy desata la euforia de Viña ante un juvenil “Monstruo”
Los mexicanos abrieron la tercera noche de Viña, ante un público juvenil que llegó a ver a NMIXX. Aun así, su propuesta fue bien recibida gracias a un repertorio conocido y una espectacular entrada al escenario. Con temas como Chocolate, Mi tesoro y un medley tributo a la música mexicana, el grupo mostró su vigencia.

Ante una notoria fanaticada juvenil que se hizo ver desde temprano en la Quinta Vergara, salieron a tocar los mexicanos Jesse & Joy. El dúo era la apertura de la tercera noche del Festival de Viña, pero los jóvenes fans tenían su preferencia: en los carteles, vestuario y accesorios, hacían ver que llegaron al evento para ver a las coreanas NMIXX.
La jornada igualmente arrancó con música. Con la banda del Festival al mando de Roberto “Rolo” López tocando en escena, salieron a escena los animadores Karen Doggenweiler y Rafael Araneda. El ánimo estaba en alto, con la energía juvenil y los lightstick propios de los fans del k-pop (durante la tanda comercial le pasaron uno a Araneda).
Aun así, el repertorio romántico de Jesse & Joy rimaba bien con la noche. En su tercera presentación en la Quinta Vergara (ya estuvieron en 2014 y en 2018), llegan con un catálogo consolidado, de 7 discos y varios temas instalados en las parrillas radiales.

“Buenas noches Viña”, saludó el músico Jesse Huerta (43), vestido de blanco, sombrero de ala ancha y sentado al piano tocando los acordes iniciales de Corre. El juvenil “Monstruo” comenzó a corear. Un quiebre de batería y la guitarra eléctrica de Jesse en plan Coldplay cambiaron de mood, pasando a tocar Si te vas marcando la entrada de Joy bajando desde la galería y bordeando la platea. Una entrada que destiló total sentido del espectáculo.
Con Joy ya en el escenario, luciendo traje de lentejuelas y guitarra acústica siguieron con el hit Chocolate. El “Monstruo” teenager formado en el FM juvenil la reconoció y coreó de inmediato. “Muy buenas noches Chile - saludó la cantante Joy Huerta (39), -. Son un público que noche con noche hay que volverles a enamorar”. Siguieron con temas como la movida Mi tesoro, ¿Con quién se queda el perro?,
El dúo apuesta por una puesta en escena relativamente simple, una banda no demasiado extensa, de guitarras, bajo, teclado y batería (y bandera del orgullo, de discreta pero firme presencia). Su sonido es más bien compacto, potenciado el espacio para las armonías vocales de los hermanos Huerta. También destaca la poderosa voz de Joy, una cantante dotada, buena técnica y un bien desarrollado sentido de la interpretación; enfatiza las frases en su momento, maneja las dinámicas, estalla en los estribillos y alcanza con facilidad las notas altas.

Luego, pasan al momento diseñado para bajar algo los decibeles; Jesse se sienta al piano y Joy le acompaña sentada a su lado en un taburete, para interpretar Lo que nos faltó decir. Una balada en sonido totalmente de los dos mil, con quiebres y momentos que le abren cancha a la voz de la cantante.
Tal como al inicio del show, Joy baja hacia el público por el pasillo que conecta el palco y la platea, mientras canta Llegaste tú, otro de sus temas de absoluta sonoridad FM, que es coreado por el juvenil público. Misma cosa con Dueles. En general su set se concentra en los éxitos, una puesta en escena concentrada en los hermanos y un bien trabajado sentido dramático del espectáculo.
Y un clásico de los artistas mexicanos en la Quinta: los mariachis. En este caso, el conjunto El Mariachi con Z, con quienes interpretaron un medley de temas que repasaron la rica tradición azteca: de México en la piel, a Si no te hubieras ido de Marco Antonio Solís, Caray coreada a rabiar por el “Monstruo” (recordando la clásica versión del mix de Pandora), a la señera Volver, volver, de Vicente Fernández, a la que Joy inyecta una poderosa interpretación. El público rugió, más de una vez, para pedir la Gaviota.
Alrededor de una hora de show, la entrada de los animadores marcó la habitual entrega de la Gaviota. Se llevaron ambas (incluso hubo algunos pedidos de Platino). Como para mantener la energía en alto siguieron con el reggaetonero hit 3 A.M. El público teenager bailó de galería a palco, entregado totalmente al show. El remate con los hits como La de la mala suerte, cerró una noche que evidentemente cuadró bien a su público objetivo.
COMENTARIOS
Para comentar este artículo debes ser suscriptor.
Lo Último
Lo más leído
Plan Digital + LT Beneficios por 3 meses
Infórmate mejor y accede a beneficios exclusivos$6.990/mes SUSCRÍBETE


















