Sarajevo vive renacimiento islámico a 14 años del fin de la guerra de Bosnia
<P>La construcción de nuevas y modernas mezquitas y millonarios proyectos inmobiliarios financiados por países del Golfo Pérsico son muestras de ese resurgimiento.</P>

Una de las características que por siglos ha identificado a Sarajevo, la capital de Bosnia-Herzegovina, ha sido la diversidad religiosa de su población. Judíos, católicos, ortodoxos y musulmanes han convivido históricamente en sociedad, no por nada Sarajevo es definida como la Jerusalén de Europa. Sin embargo, tras la guerra de Bosnia -entre 1992 y 1995- muchos musulmanes murieron o abandonaron la ciudad debido a las odiosidades religiosas desatadas tras la disolución de Yugoslavia. Hoy, a 14 años del fin del conflicto paulatinamente los bosnios han regresado a Sarajevo y con ellos también los musulmanes. La ciudad entera está atravesando lo que se ha denominado como un revival islámico.
Bosnia sigue siendo una sociedad mayoritariamente secular, pero desde el fin de la guerra un número creciente de mujeres caminan por las calles de la capital envueltas en los tradicionales velos que cubren el cabello de las que profesan el Islam. Los hombres, en tanto, se dejan crecer largas barbas y en conjunto repletan las nuevas mezquitas que han surgido a lo largo y ancho de Sarajevo. Después del conflicto 15 nuevas mezquitas se levantaron en la ciudad, entre ellas la más grande del país y que lleva el nombre del fallecido rey saudita Fahd. Estadísticas recientes aseguran que al menos 85 mezquitas existen en la actualidad en Sarajevo.
El "renacimiento" islámico también se ha expresado en otras áreas como la educación. En febrero pasado, el concejo municipal de la capital bosnia aprobó que todos los escolares entre tres y seis años de edad puedan asistir a clases islámicas, si así sus padres lo requieren. Además, en abril pasado un multimillonario proyecto inmobiliario -financiado por capitales provenientes del Golfo Pérsico- abrió las puertas de un gigantesco centro comercial en donde se prohíbe el consumo de alcohol y las apuestas, e incluye una sala de oración, tal como lo hacen los shoppings centers en Jordania o Irán. El proyecto tuvo un costo aproximado de US$ 55 millones.
Pese a las renovaciones en la arquitectura de la ciudad, esta situación no tiene a todos contentos. ¿La razón? Muchos ven con preocupación el progresivo avance de las ramas más radicalizadas del Islam en el país y con ello la amenaza terrorista.
COMENTARIOS
Para comentar este artículo debes ser suscriptor.
Lo Último
Lo más leído
Casi nadie tiene claro qué es un modelo generativo. El resto lee La Tercera.
Plan Digital + LT Beneficios$6.990 al mes SUSCRÍBETE












