Editorial

Propuesta para declarar feriado el 17 de septiembre

Si bien es acertado que el gobierno finalmente haya cerrado esta posibilidad, sorprende el zigzagueo que siguió para tomar esta decisión, considerando que los feriados de Fiestas Patrias ya están regulados y por sus costos para la economía.

El gobierno finalmente cerró la puerta a la propuesta de una diputada del PDG para decretar feriado el jueves 17 de septiembre, como una forma de extender las Fiestas Patrias considerando que este año dichas fechas coinciden con un viernes y sábado. La decisión, sin embargo, se tomó luego de una serie de inexplicables zigzagueos en el Ejecutivo, pues inicialmente se había indicado que no habría patrocinio para una iniciativa de esta naturaleza, pero luego sorprendentemente fue el propio ministro de Hacienda quien dejó abierta esa posibilidad, si bien había indicado que la decisión no estaba tomada y que debían ponderarse bien todos sus alcances. Ayer el ministro del Interior señaló que no era conveniente innovar en esta materia, pues los feriados de Fiestas Patrias ya están regulados, lo que luego fue refrendado en forma más categórica por el ministro Secretario General de la Presidencia.

El hecho de que este tema no se haya cerrado tempranamente y dejara abierta la posibilidad de que el Ejecutivo patrocinara este feriado fue alimentando expectativas de que podría haber piso para su aprobación, lo que incluso empezó a causar cierto desorden dentro de las propias fuerzas oficialistas, pues tal parece que había parlamentarios del sector dispuestos a su aprobación. Es posible que el ministro de Hacienda haya mostrado cierta comprensión hacia la iniciativa como forma de hacer un gesto al PDG y a la diputada patrocinante, pero claramente ha quedado demostrado el error de haber dado algún margen para flexibilizar las reglas ya establecidas y favorecer la idea de empezar a cambiar las reglas a último momento, sobre todo cuando las razones que lo animan responden a un mero populismo.

Desde luego, una ley promulgada a fines de 2016 establece que se declarará feriado el viernes 17 de septiembre cada vez que el 18 y el 19 de septiembre de aquel año coincidan con sábado y domingo, respectivamente. A su vez, una norma de 2007 establece que en cada año calendario que los días 18 y 19 de septiembre sean días martes y miércoles, respectivamente, o miércoles y jueves, respectivamente, será feriado el día lunes 17 o el día viernes 20 de dicho mes, según el caso. Es correcto que el gobierno finalmente haya hecho valer estas reglas, pero hay también otras razones que desaconsejan seguir añadiendo nuevos feriados, más aún cuando esto se hace de manera improvisada.

Es obvio que de haberse decretado feriado el jueves 17, aumentaban las posibilidades de que la semana laboral en los hechos fuese aún más corta, pues muchos buscarían que el descanso partiera el miércoles de esa semana, o incluso antes. Si bien los feriados son momentos que las familias aprovechan para el descanso o para vacacionar, no puede perderse de vista que estos también tienen importantes costos para la economía, estimándose que cada día no trabajado tiene un impacto del orden de 0,4% del Imacec, donde el sector más afectado es la industria.

En un contexto donde el país necesita generar espacios de mayor crecimiento y empleo, no hay margen para adicionar más feriados de los ya previstos, sobre todo cuando Chile ya figura entre los diez países con más asuetos a nivel mundial. Cabe lamentar por lo mismo que siga habiendo parlamentarios que opten por desentenderse de esta realidad e insistan en medidas para granjearse popularidad.

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