Educación

Es la rectora de la principal universidad del país en formar profesores y esta es su dura crítica a los últimos gobiernos

La máxima autoridad de la UMCE sostiene que “ninguno de los últimos gobiernos ha tomado el toro por las astas para mejorar la educación. No ha habido una política muy clara e integral que permita abordar la educación como aquel mecanismo clave para el desarrollo, no solamente para la generación de empleo, sino para el desarrollo de habilidades fundamentales para la vida diaria”.

Solange Tenorio Eitel, rectora de la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación (UMCE). Foto: Mario Téllez. MARIO TELLEZ

Solange Tenorio Eitel asumió en mayo de 2025 como rectora de la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación (UMCE), el otrora Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile, creado en 1889 en la presidencia de José Manuel Balmaceda con el objeto de convertirse en una institución pionera en la formación de profesores.

Tenorio posee un ADN 100% UMCE. Comenzó sus estudios de pedagogía en Educación Diferencial en 1985 en la tradicional sede de Macul, luego volvió a hacer un magíster en su especialidad mientras ejercía en la enseñanza media. Se graduó como doctora en Educación de la Pontificia Universidad Católica de Chile, y volvió como académica a su alta mater, llegando a dirigir el Departamento de Educación Diferencial hasta alcanzar dos veces el decanato de la Facultad de Filosofía y Educación, previo a dar el salto mayor a la rectoría de la UMCE hasta 2029 con un ambicioso plan de expansión de la UMCE más allá de las pedagogías.

“La formación de profesores está bastante cuestionada por la baja de las matrículas y los problemas de atraer a jóvenes a estudiar pedagogía. Pero existen oportunidades, porque un país que quiere el desarrollo no puede prescindir de profesores idóneos. Por lo tanto, para alcanzar ese desarrollo, necesitamos profesores que estén en las salas de clases formando no solamente en saberes, contenidos específicos, sino en habilidades fundamentales para la vida cotidiana, la vida en ciudadanía”, afirma.

¿Cómo la UMCE busca atraer a quienes serán los futuros profesores del país?

Es un problema que se da a nivel mundial, donde la baja ha sido considerable. Sabemos que faltan muchos profesores en el sistema. A la UMCE llegan estudiantes con vocación y la verdad es que ha sido un orgullo formar profesores muy interesados, comprometidos y con el sello UMCE. Lo hemos logrado con la ampliación de las vías de acceso a la universidad. Tenemos sistemas alternativos, como el Programa de Acceso a la Educación Superior, el PACE, que hoy día se está viendo si continúa con recursos, esperemos que sí; y también por otras vías de acceso, como el programa de atracción de talento pedagógico o propedéutico UMCE, que trabaja de manera temprana con estudiantes del sistema escolar desde el ámbito vocacional, con la formación de habilidades para hacer un tránsito a la universidad adecuado; y eso ha permitido que ingresen estudiantes que realmente estén interesados en la pedagogía.

La rectora de la principal universidad del país que forma profesores y su fuerte crítica a los últimos gobiernos en educación

¿Qué otros factores influyen en la falta de profesores en el país?

Hoy día el problema es bastante sistémico. Por una, parte tenemos la complejidad de ejercer al interior del aula, porque los problemas sociales se han trasladado a la sala de clases, donde los profesores han perdido la autoridad que debiesen tener. Pero también ha habido que resolver muchos problemas administrativos que cargan hoy día los docentes, con pocas posibilidades de desarrollo profesional y de acompañamiento oportuno durante sus primeros años, y un sistema que no ha reconocido el valor que tiene ser profesor.

¿Cuáles son las características que debiese tener la profesión docente?

Hay que comenzar con una situación económica que le permita estar bien con un buen sueldo, con prestigio social, reconocimiento, con desarrollo profesional. Es necesario revisar la ley de la carrera docente para facilitar esas condiciones, que ojalá se den desde el primer año de ingreso laboral, y que un profesor no tenga que esperar varios años para tener un sueldo digno, además de reconocer trayectorias diversas dentro de la misma carrera docente.

¿Cree que la UMCE debería tener un financiamiento especial, tomando en cuenta la labor pública fundamental que cumple?

Tenemos un sistema de financiamiento ligado a la demanda que no nos favorece mucho; esperaríamos que desde el Estado hubiese un aporte basal más directo, más claro, que aumentara gradualmente. Sabemos que hoy día las prioridades son otras, pero si uno quiere que una universidad se proyecte en todas sus funciones, no solamente en ámbitos de la docencia, sino que haga un aporte en la investigación, en la transferencia de conocimiento; eso se hace con recursos.

¿Hay una brecha entre lo que se le exigen a las universidades y el financiamiento que se les entrega?

Estamos en un sistema que es competitivo. Competimos por la gratuidad entre todas las universidades estatales y no estatales también; competimos por los fondos para la investigación. Eso hace muy difícil poder proyectar la universidad a largo plazo. Necesitamos mayores incentivos y aportes directos a las instituciones, sobre todo a aquellas que cumplimos un rol fundamental, como lo es la pedagogía y, sobre todo, a las que tenemos una misión pública.

¿Cómo impacta el hecho de que la educación no esté en la primera línea del debate público?

Soy de la idea de que la educación debe de ser una de las prioridades en un país que quiere crecer. Generalmente, la discusión tiene que ver con el alza de los puntajes para ingreso a las pedagogías. Sin embargo, la problemática para ir al fondo de la falta de docentes, que es algo mucho más sistémico, no ha sido abordado con la profundidad que amerita.

A las familias chilenas les preocupa mucho la educación de sus hijos. ¿Por qué eso no se expresa con esa fuerza en la política pública?

Hoy día hay temas que son prioritarios en la agenda; yo creo que ninguno de los últimos gobiernos ha tomado el toro por las astas para mejorar la educación. No ha habido una política muy clara e integral que permita abordar la educación como aquel mecanismo clave para el desarrollo, no solamente para la generación de empleo, sino para el desarrollo de habilidades fundamentales para la vida diaria.

¿Hay una mirada utilitarista de la educación?

Se necesita una visión más amplia. Las universidades hemos dado testimonio de que es posible generar valor, valor agregado, no solamente en la generación de empleo. En nuestra universidad estamos desarrollando todo un ámbito de innovación, que no solamente se traduce en innovación y transferencia tecnológica, sino en innovación y transferencia del conocimiento generado desde nuestras propias prácticas, desde nuestro conocimiento que se genera en la investigación. El poder darle visibilidad al valor que tiene la innovación en educación es lo que todavía hay que seguir reforzando, porque generalmente no tiene una visibilidad tan potente como una innovación tecnológica o el adquirir un producto.

Lee también:

Más sobre:EducaciónEducaLTUMCEUniversidad Metropolitana de Ciencias de la EducaciónSolange TenorioPedagogía

COMENTARIOS

Para comentar este artículo debes ser suscriptor.

La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.

Plan Digital+$6.990 al mes, por los 3 primeros meses SUSCRÍBETE