El Deportivo

Cambios importantes en las definiciones y mayor dinero: el escenario que depara la versión 2026 de la Libertadores

La fase grupal del torneo comienza la segunda semana de abril, la que tiene a Coquimbo Unido y la UC como protagonistas. Instancia que presenta importantes modificaciones.

El Flamengo es el último campeón de la Libertadores. FOTO: X @Libertadores.

La segunda semana de abril, inicia la fase grupal de la Copa Libertadores, la sexagésima séptima de la historia. Una versión de 2026 distinta a las anteriores, ya no en la cantidad de equipos que es la misma del pasado torneo, sino que presenta una serie de modificaciones en cuanto a las definiciones y a la suma de dinero que se entrega.

El campeón Coquimbo Unido y el vice equipo de Universidad Católica, los únicos dos representantes nacionales en esta instancia deberán seguir caminos diferentes para clasificarse a los octavos de final del máximo torneo sudamericano a nivel de clubes.

Los piratas quedaron enmarcados en el Grupo B de la competición, en el que tendrán como rivales a Nacional de Uruguay, Tolima de Colombia (verdugo de O’Higgins en la preliminar) y Universitario de Perú. Es decir, una de las zonas más abordables en esta parte del campeonato.

Distinta suerte corrió elenco de los cruzados. Tras el sorteo del viernes pasado, la escuadra que hoy dirige Daniel Garnero se posicionó en una de las zonas más competitivas de esta fase, la D. La UC tendrá que enfrentarse a Boca Juniors de Argentina, Cruzeiro de Brasil y Barcelona de Ecuador.

“La Copa es maravillosa, recién terminado el sorteo y ya tengo un mensaje de Gary Medel, que nos vamos a ver ahora en Chile y eso para mí es maravilloso. Yo lo adoro a Gary, es mi amigo y lo quiero mucho, quiero mucho a su familia. Será un placer verlo en Chile, verlo en La Bombonera. Vamos a querer ganar; él va a querer hacer lo mismo, nosotros también, pero creo que el fútbol hace cosas que uno no se da cuenta, conocer países, hacer amigos, soñar… Todos los equipos son difíciles, por algo están en la Copa. Nuestro objetivo es jugar los 13 partidos”, advirtió el presidente de la escuadra transandina, Juan Román Riquelme, quien llevó al Pitbull a su institución en 2024, club que ya había defendido en 2010.

Cambios de fondo

Hasta 1999, el tradicional torneo enfrentaba al campeón y subcampeón de dos países entre sí, los cuales se repetían cada nueve años cuando terminaba la rotación de los enfrentamientos. Al año siguiente, la Conmebol decidió ampliar la cantidad de equipos en una única fase grupal. Así, desde la edición de 2000, se instituyó la costumbre de disputar esta parte del campeonato en ocho grupos de cuatro clubes cada uno. Instancia en la que los dos primeros avanzan a la ronda siguiente.

Formato que tampoco ha sido agradable para los equipos chilenos. Es más, desde que se creó este encuadramiento solo en 13 ediciones alguna escuadra nacional pudo avanzar a la fase de los 16 mejores de la región. Solo una vez pasaron dos elencos de este lado del mundo: Unión Española y la U en 2012. Mismo año en el que los azules repitieron la semifinal de 2010, los dos mejores registros en este milenio para el torneo chileno.

Claro que en esta temporada la Conmebol introdujo un cambio que será crucial en la definición de los grupos. En esta edición se dejará de priorizar la diferencia de gol como el primer criterio de desempate. La idea es dar paso a un sistema llamado olímpico.

Fórmula que privilegia los enfrentamientos directos entre dos o más equipos para dirimir los clasificados a los octavos de final. Argumento que regirá tanto para la fase de grupos de la Copa Libertadores como de la Sudamericana.

En orden de importancia, a partir de ahora primero se revisarán los partidos entre los equipos que estén involucrados. Así, bajo esa premisa se tendrán en cuenta dos puntos clave: la mayor cantidad de puntos en los encuentros directos de esas instituciones y la mejor diferencia de gol en esos mismos duelos.

En caso de que esa igualdad persista, solo en ese momento se tendrá en cuenta la diferencia de gol y después de eso la mayor cantidad de goles a favor. Incluso, si todavía no se logra dirimir a un ganador entre esos criterios, se incorpora el comportamiento disciplinario entre el que tenga menos amarillas y rojas.

Más dinero

Además de esta esencial resolución reglamentaria, la Confederación Sudamericana de Fútbol también actualizó los premios en metálicos para parte de las diferentes instancias deportivas que conforman el desarrollo del torneo.

“Hemos aumentado constantemente el premio de la final, convirtiendo la final de la Copa Libertadores en el partido mejor pagado del mundo”, advertía el presidente de la organización, Alejandro Domínguez, en la previa del sorteo.

De esa manera, se anunció un aumento en los premios para la Copa Libertadores 2026, donde el campeón se llevará 25 millones de dólares solo en ese duelo que define la corona, un millón más de la misma moneda respecto del año anterior. En ese aspecto, un club que aspira a esa definición puede superar un premio de US$ 40 millones en ingresos totales si gana todos sus partidos.

Cifras que pretenden consolidar una bolsa total en premios que supera los 220 millones de la divisa estadounidense. Parte de ese dinero también incrementará el mérito deportivo en esta fase grupal. Además de los 3 millones que recibe cada club por disputarla, también se llevará 340 mil dólares por victoria, 10 mil dólares más que en 2025.

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