Por Vicente GonzálezDe recibir una baja oferta a ser el líder: el renacer de Eduardo Vargas que ilusiona en la U
El triunfo contra los acereros renueva los aires en el elenco azul, pues pasaron a ser los únicos escoltas del líder Colo Colo tras firmar dos victorias seguidas en el arranque de la segunda rueda. Un impulso que se explica a través de dos nombres propios: la redención del canterano laico tras meses en el banco y el gran presente goleador de Turboman, quien a pura jerarquía se volvió indispensable.

Tras varios meses de resultados y rendimientos irregulares, no es descabellado afirmar que Universidad de Chile poco a poco se está encontrando con su mejor versión en la era de Fernando Gago como director técnico. El elenco azul consiguió encadenar dos triunfos consecutivos en el inicio de la segunda rueda de la Liga de Primera, mostrando, al menos, una cara distinta a la que los caracterizó durante el primer semestre.
El triunfo sobre Huachipato, en el Estadio Nacional, no solo confirmó que la U se posicionó como el exclusivo escolta del líder Colo Colo. También ratifica que la mejor cara del equipo es con un Lucas Assadi con confianza y con un Eduardo Vargas atravesando un buen presente goleador.
De cierto modo, ambos futbolistas han representado historias de redención con la camiseta estudiantil en un 2026 que ha sido complejo tanto en el plano deportivo como en el institucional. De un lado, el canterano ha estado marcado por constantes bajas en su nivel, que lo llevaron a perder la titularidad y pasar más de tres meses relegado al banco de suplentes. En algunos tramos de la temporada, incluso, ni siquiera era considerado en la citación. Por el otro lado, en cambio, se sitúa la revancha personal de Eduardo Vargas. El atacante no solo tuvo que lidiar con los cuestionamientos del entorno sobre su edad y su ritmo futbolístico, sino también con la propia directiva de Azul Azul, que en su momento no evitó su fichaje por Audax Italiano y le llegó a ofrecer un sueldo que no se ajustaba a las exigencias de un emblema en la historia del club.

Assadi, de la sombra de la banca a volver a ser clave
Una de las mayores preocupaciones en Universidad de Chile durante la temporada era el notorio bajón de Lucas Assadi. Tras un 2025 brillante, donde fue figura en el Campeonato Nacional y pieza clave en el camino hasta las semifinales de la Copa Sudamericana, el atacante formado en el Centro Deportivo Azul sufrió un desplome marcado por factores que, en varios pasajes, rozaron lo extradeportivo.
En La Cisterna señalaban una evidente falta de compromiso durante los entrenamientos, sumado al impacto anímico que le significó el frustrado traspaso al extranjero a principios de año. Para colmo, una inoportuna lesión le restó ritmo competitivo en el arranque de la campaña, mermando su confianza y dejando al descubierto una apatía futbolística que terminó pasándole factura. El desenlace fue inevitable: perdió el puesto de titular y, paulatinamente, fue relegado en las consideraciones de Fernando Gago.
En cada una de las conferencias de prensa, el propio entrenador argentino se encargaba de remarcar los motivos que sostenían la ausencia del puentealtino. “Yo tengo algo muy claro: voy a poner al que mejor esté y al que mejor entrene, independiente de las condiciones de cada futbolista. También hay normas en los entrenamientos y necesito a todos comprometidos. Lucas es fundamental. Yo pedí que lo renovaran y que no se fuera porque lo necesitaba. Ahora tiene que demostrarlo y empezar a ganarse esos minutos. Después será decisión mía considerarlo. Tendrá minutos cuando se los gane. Quiero que se quede, no voy a cambiar el pensamiento que tenía hace un mes. Tiene pocos partidos en Primera División, serán unos 50. Hay que analizar cuántas acciones realmente fueron determinantes en los resultados. Vi todos sus partidos en Copa Sudamericana y por eso confío mucho en él. Lo voy a recuperar y mi misión es que cada jugador pueda estar bien”, adelantaba en aquella oportunidad.
Lo cierto es que tuvo que pasar un largo tiempo para que el transandino recuperara a uno de los mayores valores de la U. Assadi no era titular desde el 18 de abril, en el empate 0-0 ante Everton de Viña del Mar. Siendo más específico, transcurrieron 106 días para volver a verlo en una oncena inicial.
Y el reencuentro con su mejor versión no pudo ser más oportuno. Ante Huachipato, saltó a la cancha del Estadio Nacional con una disposición distinta: pidiendo el balón, asumiendo la conducción y mostrando destellos de ese talento desequilibrante que parecía extraviado. Su impacto fue directo en el marcador al despacharse dos asistencias clave para sellar la victoria por 2-0 sobre los acereros, actuación que le valió ser elegido como la figura del compromiso.
Un bálsamo revitalizante tanto para el jugador como para el cuerpo técnico. Con este rendimiento, la U se ilusiona con recuperar una pieza de jerarquía para el tramo decisivo de la temporada, un elemento diferenciador que le otorga variantes al esquema de Gago en el objetivo de darle caza a Colo Colo en la cima y asegurar, como mínimo, el cupo de Chile 2 para la próxima Copa Libertadores.
Con ello, Assadi llegó hasta cambiar el tono en sus declaraciones, mostrando un mayor compromiso. “Mucho tiempo no venía citado. La fecha pasada ya empecé a jugar de nuevo y hoy me sentí bien, un poquito cansado al final, pero muy contento por volver a jugar y por volver a aportar al equipo, que es lo más importante. Quiero seguir jugando, aportando al equipo, disfrutar y ser feliz acá”, remarcó.

El factor Vargas: la respuesta en cancha a la directiva azul
A inicios de temporada, Eduardo Vargas asomaba como el tercer centrodelantero en la consideración del cuerpo técnico, corriendo desde atrás respecto a Juan Martín Lucero y Octavio Rivero, quienes, a priori, desembarcaron en el CDA para asumir la titularidad con cartel de contrataciones estrella.
Sin embargo, la pálida adaptación del ‘Gato’ y la severa lesión del atacante charrúa terminaron abriéndole una ventana de oportunidad a Turboman. Con el correr de los compromisos, el histórico campeón de la Copa Sudamericana 2011 no solo respondió a punta de goles, sino que se reenganchó de inmediato con el hincha laico gracias a un despliegue y un compromiso innegociable en el campo de juego.
Así, en los pasajes donde la U mostró su versión más opaca e irregular del año, el artillero oriundo de Renca fue de los pocos futbolistas que dio la cara y sostuvo la estantería a pura jerarquía.
Este presente cobra mayor relevancia si se repasa la trastienda de su fichaje a principios de temporada. En aquel mercado de pases, la vigencia de Vargas estuvo bajo un velo de dudas por parte de la cúpula dirigencial de Azul Azul, lo que se tradujo en una propuesta económica que en el entorno del atacante fue considerada una verdadera falta de respeto: un sueldo cercano a los 5 millones de pesos mensuales, una cifra irrisoria para un referente de su calibre y muy alejada de las pretensiones de un jugador de su trayectoria. Aquella fallida negociación enfrió su retorno inicial a La Cisterna e incluso abrió la puerta para Audax Italiano, que lo incorporó por un semestre.
Pero aquellas rencillas quedaron atrás. Con su actuación ante Huachipato, Eduardo Vargas alcanzó los 10 goles en la presente temporada sumando todas las competencias, una cifra que lo consolida como el máximo anotador de Universidad de Chile en el año. La victoria por 2-0 en el Estadio Nacional no solo sirvió para afianzar al equipo en el segundo lugar de la tabla, sino también para confirmar que el delantero es, a base de regularidad y efectividad en el arco contrario, la principal carta de gol del elenco azul.
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La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.
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