Por Julián ConchaDe una fábrica metalúrgica a representante y administrador de un imperio: Jorge Messi, el silente custodio de Lionel Messi
Desde las sombras, alejado de los focos y los planos mediáticos, el progenitor del 10 fue un improvisado gestor de la carrera del mejor futbolista de todos los tiempos.

Lionel Messi sufrió el golpe más duro de su vida. Jorge Messi, su padre, murió a los 68 años. El también representante del 10 falleció durante la madrugada de este sábado, en Rosario, tras combatir con una larga enfermedad que no ha sido detallada.
La historia del astro transandino no se puede comprender sin su progenitor, quien tuvo un rol trascendental para él. No solo fue su representante y artífice de todas sus negociaciones, sino que fue determinante en los primeros pasos de su hijo, que terminó consolidándose como un fenómeno mundial y en uno de los mejores futbolistas de la historia. Para muchos, el mejor.
Al igual que el resto de su familia, nació en Rosario, en 1958. Trabajó durante décadas en una fábrica metalúrgica para sostener una casa ubicado en el sur de la ciudad, hasta que comenzó a encaminar el talento de su hijo: “Tengo muchas cosas de él, pero laburaba todo el día y no compartía tanto tiempo con nosotros. Se levantaba a las 4 de la mañana y volvía para cenar. Cuando nos veíamos lo disfrutaba, no me cagaba a pedos nunca. Yo lo extrañaba. Hoy tengo la suerte de disfrutar con mis hijos mucho más. Intento copiar a mis viejos en la crianza de mis hijos”, reveló el 10 en alguna oportunidad.
Jorge Messi, incluso, también tuvo el sueño del ser futbolista. Pasó por las juveniles de Newell’s, como Lionel, desempeñándose como volante. Sin embargo, cualquier ilusión de disipó cuando debió cumplir con el servicio militar, lo que lo alejó del deporte.
Fue el padre del 10 quien peleó por conseguirle el tratamiento necesario cuando fue diagnosticado con déficit de la hormona de crecimiento. En ese entonces era un juvenil del conjunto leproso y le buscó opciones en diferentes clubes. La historia es conocida: tras negociar con el Barcelona y sellar un acuerdo, ambos migraron a la Ciudad Condal.
“Yo trabajaba en Acindar y hablé con la fundación. Entre las dos me ayudaron a pagar el tratamiento durante dos años, luego se complicó, no podían seguir manteniendo el costo”, contó hace unos años.
Jorge y Lionel se trasladaron a Barcelona, donde el futbolista pudo recibir un tratamiento adecuado y se sumó a La Masía, donde también consiguió un salario anual, un techo, trabajo para él e incluso el pago por los derechos de imagen. Ahí comenzó a mostrar sus dotes para las negociaciones. Sin embargo, fue un golpe para su núcleo, ya que el resto se quedó en Rosario. Él debió hacer de sostén de un joven astro de apenas 13 años. Dicho movimiento no solo cambió la vida de toda la familia, sino que también el rumbo de la historia del fútbol.
Las complicaciones y penas fueron una constante: “Mi viejo estuvo siempre al lado mío. Vivimos muchas cosas feas. Por ahí yo me encerraba a llorar solo en la pieza, o él lo mismo, sin que lo viera. Hacíamos que estábamos bien los dos, pero estábamos mal. Mi viejo me preguntó qué querés hacer, ¿querés seguir o nos volvemos? Yo quise seguir y él se quedó conmigo”, contó el propio Lionel en 2007, en una entrevista con el programa Fútbol y algo más de Radio Del Plata.
El impacto del 10 en las juveniles blaugranas, su debut, el temprano éxito, los títulos y galardones, la consolidación como el mejor futbolista de una generación, su elevación al olimpo del deporte; todo ocurrió mientras su progenitor se encontraba su lado. Él fue el principal administrador de su carrera.
Sin formación previa, aprendió sobre el camino para convertirse en su representante. Manejó sus contratos, negociaciones y relaciones, tanto con clubes como patrocinadores. A su vez, se mantuvo lejos de los flashes y cámaras, siempre con un perfil bajo. Fue un silente custodio de sus espaldas, pero siempre atento a todo, siendo una especie de figura omnipresente. De esa forma, junto a su hijo, crearon un imperio, una marca reconocida a nivel mundial.

El administrador en las sombras
Para Lionel Messi, Jorge fue más que un referente. No solo en el ámbito familiar, sino que incluso en lo futbolístico: ”En lo deportivo hablo mucho con mi papá, en toda la carrera estuvo al lado mío. Terminaba un partido y le escribía o comentamos. En lo deportivo comparto con mi viejo y en la vida con ellos. Yo siempre fue crítico conmigo, pero siempre necesité la aprobación de mi viejo, desde chiquito. Terminaba un partido y le preguntaba a él. Jugaba bien, pero se rompió el tendón, no se curó bien y quedó mal, no jugó más. Crecí con él", recordó hace un tiempo.
“Mi viejo me ayudó muchísimo. Es muy crítico conmigo, eso hizo que siempre yo quiera superarme. Igual él sabe que el más crítico conmigo mismo soy yo. Para mi vieja siempre fui el mejor por más que haya sido un desastre. Para ella siempre juego bien en todos los partidos, la culpa nunca es mía. Es como todas las mamás”, añadió.
Por otra parte, y pese a estar alejado de los flashes, cámaras y micrófonos, su vida no estuvo alejada de las polémicas. Todas, lógicamente, estuvieron ligadas a su hijo.
Fue él quien lideró cada una de las negociaciones del 10, logrando cifras estratosféricas, siempre acompañadas de un rendimiento deportivo brillante. Estuvo desde Newell’s, la famosa prueba en River Plate, Barcelona, PSG e Inter Miami. Fuera de las canchas, le permitió sellar acuerdos de carácter comercial con marcas como Adidas, Pepsi, Hard Rock, Budweiser, el Ministerio de Turismo de Arabia Saudita o Cirque du Soleil, entre otras.
En tanto, en 2021, fue uno de los protagonistas de la bullada partida de Messi del Barcelona, a pesar de que ambas partes habían alcanzado un acuerdo de palabra de un contrato que llevaba décadas aumentando progresivamente.
El 10 debió partir debido a los graves problemas financieros de la institución, que estrictas normas del límite salarial del fair play financiero de LaLiga. Abandonó la institución catalana entre lágrimas, en una controvertida conferencia de prensa: “Es el momento más difícil de mi carrera. Estaba convencido de que iba a seguir acá. Hice todo lo posible para quedarme, pero no se pudo por el tema de LaLiga”, dijo en esa oportunidad.
Después, lideró las conversaciones que lo llevaron al Paris Saint-Germain, mientras que años más tarde todo culminó con su llegada al Inter Miami. Fue un acuerdo con el empresario Jorge Mas y David Beckham, en un movimiento que combinó lo deportivo con lo comercial, además de un proyecto de vida más traquilo para su familia.
“Más allá de su faceta como representante, Jorge fue Messi ante todo, un padre, un abuelo y jefe de familia. Quienes lo conocen destacan su carácter reservado, su fuerte vínculo con Celia y sus hijos, y su obsesión por cuidar el entorno de Leo. En un mundo donde el fútbol de élite suele estar rodeado de intereses y presiones, su figura aparece como un pilar silencioso pero determinante. Un pilar que estuvo en algunos partidos icónicos del 10 pero no siempre, que lo siguió de cerca y de ocupó de emprendimientos accesorios al fútbol como hoteles, publicidades y más. Jorge siempre fue un referente para el 10, influyente en sus decisiones”, explica Olé.

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La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.
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