Por Carlos González LucayEn el mismo lugar donde se consagró como técnico ante el mundo: el renacer de Nicolás Massú como coach de Francisco Cerúndolo
Después de años complejos marcados por las lesiones de sus pupilos, el entrenador chileno brilla en el US Open al mando del número uno de Argentina.

El 9 de junio pasado, Nicolás Massú se convirtió en el entrenador del argentino Francisco Cerúndolo, un tenista con mucho potencial y que busca dar un salto hacia el top ten después de varios años entre los 25 mejores del mundo, siendo su posición más alta el número 18. La relación representa también un giro en la carrera del también capitán chileno de Copa Davis, quien nunca había dirigido a un sudamericano en el circuito.
Y hasta ahora las cuentas comienzan a ser bastante alegres. Fran hizo noticia este fin de semana con una victoria “a lo Massú” después de remontar dos sets en contra y un quiebre en el tercero ante el ídolo local Taylor Fritz (10º) para avanzar a los octavos de final del Abierto de Estados Unidos, el mismo escenario que vio al viñamarino consagrarse al mando del austriaco Dominic Thiem, a quien llevó a ganar el único grand slam de su carrera en la edición de 2020.
En su primera competencia al frente del transandino, este se quedó con el tradicional ATP 500 de Queen’s en césped, su primer título de esta categoría, que se sumó en su palmarés a los ATP 250 de Bastad, Eastbourne, Umag y Buenos Aires.
“Ya vamos mes y medio, no sé si llegamos a dos meses. No lo pude ver mucho jugar, pero por lo que me comentaron somos bastante parecidos. Ya tuvo su carrera como entrenador, muy exitoso por ahora, viene haciendo muy bien”, explicó hace unos días, luego de su debut en el US Open.
El temperamental jugador argentino también comentó cuál era el objetivo de sumar a Massú a su cuerpo técnico. “Es un poco eso, que me transmita lo que vivió como jugador y su experiencia como entrenador, que ya son varios años. Entiende mucho cómo soy yo dentro de la cancha y él que ya lo vivió desde el lado de entrenador sabe totalmente cómo manejarlo”, destacó.
En Flushing Meadows, Cerúndolo (25º del ranking) por primera vez alcanzó la ronda de los 16 mejores del US Open, donde este lunes se medirá con el belga Alexander Blockx (34º), buscando un inédito paso a los cuartos de final de un Grand Slam. Y, de paso, volver al top 20.
Años difíciles
Antes de dirigir al transandino, el doble campeón olímpico en Atenas había trabajado con el polaco Hubert Hurkacz. “Hubi es tranquilo, inocente y buenísima persona. Vi que le hacía falta la energía de Nico, necesitábamos que una persona le enseñará a ser más cabrón en la cancha. También llamamos a Lendl, con el que también tengo historia, y Nico no tuvo problema, porque Nico no es el segundo; Nico es el entrenador principal y Lendl es un asesor”, contó a El Deportivo el chileno Patricio Apey, manager del deportista sobre la elección de Massú.
Sin embargo, esa relación no prosperó debido a las lesiones del europeo que lo terminaron rezagando en la clasificación mundial. Así, ambos decidieron separar los caminos después de dos temporadas juntos. “Estoy muy agradecido de ti, Nico. Por toda tu dedicación, tu arduo trabajo y por haber permanecido a mi lado durante los momentos más difíciles de mi carrera”, dijo el oriundo de Breslavia, quien el año pasado estuvo más de siete meses fuera de las canchas por problemas de rodilla.
Los problemas físicos también fueron la tónica del tramo final de su relación laboral con Dominic Thiem. “Mis emociones y mis pensamientos han sido únicamente positivos, porque todo lo que quiero retener en mi mente con Nico son los cuatro años increíbles que hemos tenido, el viaje tan impresionante que hemos recorrido juntos”, declaró el tenista europeo, quien llegó a ser número tres del mundo junto al Vampiro.

Apenas un año después del fin de ese ciclo y con solo 30 años, Thiem anunció su retiro después de no poder superar las múltiples dolencias físicas que lo aquejaron en la última parte de su carrera.
Un recuerdo imborrable
Nueva York es un lugar que inunda de lindos recuerdos a Nicolás Massú. Ahí se consagró en 2020 con Dominic Thiem, en una final dramática frente a Alexander Zverev que se definió en el quinto set tras haber perdido los dos primeros.
La épica de esa victoria fue un calco de las grandes gestas del viñamarino como jugador. Además, con Thiem llegaron juntos a la final de Roland Garros 2019 y a la del Abierto de Australia 2020, cayendo frente a Rafael Nadal y Novak Djokovic, respectivamente.
De todos modos, también hubo críticos cuando asumió Massú. Uno de los más enconados fue Larry Stefanki, el técnico que llevó a Marcelo Ríos al número uno del mundo, quien en 2019 cuestionó con vehemencia el rol de Nico, durante un seminario en Santiago.

“Creo que tienen una linda amistad. No llamaría a Nicolás Massú un coach. Creo que Thiem, quinto del mundo, necesita a alguien simpático que lo acompañe en el circuito. El Tour ha llegado a ser eso. Es una manera de verlo. Dominic es un tipo muy talentoso. Él está dirigiendo un muy buen caballo, por decirlo así, pero para ser un coach no basta con ser cheerleader”, lanzó.
Sin embargo, fiel a su estilo y trabajando duramente en silencio, Massú demostró con resultados que es uno de los entrenadores más respetados del circuito. Y hoy con Francisco Cerúndolo busca sumar otro capítulo glorioso a su trayectoria deportiva.
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