Ignacio Casale: “Fue un Dakar más light”

El chileno con mejor palmarés en el rally más tradicional, se bajó esta vez de los cuatriciclos y probó fortuna en los ‘buggies’. Abandonó. Ya de vuelta en Chile, en Arica, comparte sus sensaciones.


El año pasado, Ignacio Casale (31) salió del Dakar con la corona de campeón de quads. En 2019 decidió cambiar de vehículo y correr en Side by Side. En su debut en la modalidad, debió abandonar en la etapa seis.

¿Su balance?
Fue un Dakar difícil, de mucho aprendizaje, muchas fallas mecánicas, que me hicieron perder la carrera y retirarme antes.

¿Fallas por problemas puntuales o por no conocer la categoría?
Tuve muy poco tiempo para desarrollar el vehículo. El quad con el que gané el último Dakar tenía 140 mil kilómetros de desarrollo y este tenía solo cinco mil. El desafío era muy grande, ya que tenía que competir contra puros equipos oficiales. Asumí el riesgo, pero me faltaron kilómetros de desarrollo, conocer más la máquina, un equipo más grande, más repuestos para hacer el UTV todos los días nuevo. Fue un año de aprendizaje.

¿Por qué no lo desarrolló más?
Te soy sincero, tengo poco presupuesto. Si no estoy en un equipo oficial, como Chaleco o los otros top, es imposible ir a ganar el Dakar. Mi equipo se compone de mi padre, mi mecánico y Manuel, mi segundo mecánico. Y yo. El presupuesto que manejo no me da para estar en un equipo oficial. Y para estar en un equipo oficial me tendría que ir a Can am. Y no me quiero ir, porque estoy con Yamaha hace muchos años, me dio todo cuando no tenía nada y lo tengo en el corazón. La idea es desarrollar un Yamaha competitivo. Este año quise ir al Dakar para absorber información y volver más fuerte. A los otros pilotos todos los días les hacían los vehículos nuevos, les cambiaban los repuestos. Y mi realidad es otra. La única manera de ganar el Dakar en un futuro es en un equipo oficial; como privado es casi imposible.

¿Y qué hará entonces?
Es muy reciente como para dar información de qué haré en el futuro. No sé si estaré en quads o en UTV. Tengo que pensarlo bien, ver si se crea un equipo Yamaha. Me gusta ir a competir. Sé que mi UTV es competitivo, pero el tema va en la estructura, la logística. No es como la moto, que partes a fondo y terminas a fondo, porque vienen fabricadas para competir. Estos vehículos son recreacionales. Uno puede tener una moto de menor calidad, pero si hay talento, vences igual. Aquí prima más el presupuesto, la máquina, la estructura o el equipo. Me encantaría volver a correr en esta categoría, pero como este año no creo que lo vuelva a hacer. Lo que tenía en quads no basta en esta categoría. Por eso tengo que ver bien qué hacer en el futuro. Pero queda Casale para rato. Y relacionado al Dakar.

¿Por qué abandonó?
Perdimos la 4×4 a 100 km de la meta, y corriendo en 4×2 no pude sortear unas dunas. Nos quedamos enterrados y al tratar de sacarlo rompimos el embrague o la transmisión, no sabemos qué. Y nos quedamos sin transmisión. Fue imposible seguir la carrera.

Y esperó toda la noche en el desierto. ¿Por qué no volvió en el helicóptero con su copiloto?
Yo estaba esperando el camión escoba. Pero llegó a las dos de la mañana y no pudieron sacarme, era un lugar de muy difícil acceso. Tuvo que hacerlo a las siete, cuando hubo más luz. No quería dejar solo el UTV, quería sacarlo yo mismo con los integrantes del camión.

¿Y qué pasa por la cabeza una noche solo en el desierto?
Muchas cosas. Lo bueno de la experiencia es que las estrellas se veían increíbles. Hacía mucho frío y no tenía nada con qué taparme. Fue una noche dura, pero aprendí, nunca me había quedado en el desierto. Te replanteas muchas cosas. No había nadie, no sabía dónde estaba. Solo tenía un teléfono satelital para decirle a mis cercanos que estaba bien.

¿Cómo fue el recorrido en Perú?
Mucha duna, mucha arena. Y me encanta. Pero no fue un verdadero Dakar. Fue más pequeño, las etapas no eran largas. Fue un Dakar raro, no tan exigente. Antes al Dakar uno iba realmente a sufrir. Fue un Dakar light, más liviano. Al hacerla en un puro país, no hay mucho dónde ir. Me hubiese gustado incluir a Argentina y Chile para tener diversidad de terreno y hacer las carreras como antes, como los verdaderos Dakar.

¿Y se habla de eso dentro?
Todo el mundo qu iere que vuelva a Chile y Argentina. Sentí mucho descontento en los pilotos. Los pilotos quieren que vuelva a Chile y Argentina, etapas de 600 km donde uno llegaba realmente cansado. Si no vuelve, veo muy difícil que siga estando en Sudamérica.

¿Cómo ve el rendimiento de Luis Barahona en quads?
Es un rookie, novato. Lo dejó botado su asistencia y lo tuvimos que adoptar porque no tenía dónde dejar sus repuestos. Le tengo buena onda y siempre le recomendaba que terminara, que no buscara posiciones, que se olvidara de ganar etapas, de ver la general. Que se enfocara en terminar la carrera. La primera vez que corremos el Dakar, el sueño es terminar.

¿Y a Chaleco, cómo lo ve?
Chaleco es un grande, lo admiro. Estoy muy contento por cómo se ha desenvuelto. Hace tres días estaba a una hora del puntero y ahora está liderando a una hora del segundo. Él me ayudó a partir en el Rally y ojalá pueda ganar. Ojalá la victoria se la lleve un chileno, igual que Quintanilla, que está cerca.

¿Qué tiene planeado ahora?
Me quiero ir de vacaciones, desconectar, no saber nada del Dakar unos días. Estoy cansado y agotado. Sea en Side by Side o quads, lo seguro es que tenemos Ignacio Casale para rato.

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