Por Alexis Paiva Mack¿Sudar más significa que estoy haciendo mejor ejercicio? Esto dicen especialistas
Médicos especializados en fisiología y medicina deportiva explicaron el rol de la sudoración y los puntos que se deben considerar en relación a la actividad física. También abordaron las diferencias entre el agotamiento por calor y los golpes de calor, además de cómo reaccionar a estos episodios.

Es usual que, después de hacer ejercicio, muchas personas asocien la cantidad de sudoración con un mejor entrenamiento o una mayor quema de calorías.
Sin embargo, aunque el sudor puede reflejar que trabajaste duro, no necesariamente se traduce en que la actividad física haya sido más intensa.
Así lo aseguró la fisióloga del ejercicio del Instituto de Tecnología de Georgia (Estados Unidos), Mindy Millard-Stafford, en una reciente entrevista con el New York Times.
La especialista aclaró que, “en realidad, no puedes comparar la tasa de sudoración de una persona con la de otra y decir: ‘Esta persona se ha esforzado más’”.
No obstante, dijo Millard-Stafford, comprender cuánto sudas puede ayudar a mantenerte hidratado y seguro durante el entrenamiento, especialmente cuando se hace ejercicio en condiciones más cálidas.
Tanto ella como otros expertos en esta área explicaron al citado periódico las claves que se deben considerar.

Por qué la sudoración es importante y qué rol tiene durante el ejercicio
El médico especialista en medicina deportiva de la Universidad de Stanford, Michael Fredericson, comentó al Times que la sudoración es la forma que tiene el cuerpo para intentar controlar la temperatura.
Explicó que, cuando se hace actividad física o las temperaturas son elevadas en el ambiente, el cerebro envía señales químicas que hacen que las glándulas sudoríparas generen y liberen sudor.
Aquello contribuye a disiparlo a medida que se evapora.
Sin embargo, la sudoración también hace que el cuerpo pierda agua y electrolitos.
De acuerdo a una investigación publicada en la revista científica Medicine & Science in Sports & Exercise, se puede perder hasta el 2% o el 6% del peso corporal si se hace actividad física durante demasiado tiempo.
A modo de referencia, a partir de una pérdida de aproximadamente el 2% empiezan a disminuir tanto el rendimiento atlético como el cognitivo, dijeron los especialistas consultados por el Times.
Generalmente, la intensidad del ejercicio se relaciona con un aumento de la temperatura central, mientras que también incrementa la sudoración.
Pero a pesar de lo anterior, las tasas de sudoración y las concentraciones de sal en el sudor varían dependiendo de factores como la genética, entre otros.
Según Fredericson, “incluso entre dos atletas serios, no hay dos personas que suden igual”.
A esto se le suma que la cantidad de sudor también varía dependiendo de factores como la ropa, la humedad, la temperatura, la velocidad del viento y la intensidad del sol en el ambiente.
Por lo tanto, según los especialistas, sudar más no se traduce necesariamente en que el entrenamiento sea mejor o más intenso.
El fisiólogo de la Universidad Estatal de Pensilvania, W. Larry Kenney, afirmó que la respuesta sudorípara normalmente será más eficaz si se entrena constantemente con calor o si se mejora la forma física aeróbica.
En este sentido, explicó que las glándulas sudoríparas pueden adaptarse para producir un sudor que se diluye y evapora más fácilmente.
Asimismo, el sudor puede aparecer en más partes del cuerpo, tales como los brazos y las piernas, y no solo en la cara, el pecho y la espalda.
Por otro lado, a medida que se envejece, la sudoración cubre menos partes del cuerpo y las glándulas sudoríparas generan menos sudor, dijo Kenney.
Aún así, agregó, la tasa de sudoración también varía a una edad avanzada y puede mejorarse, por ejemplo, aumentando la forma física aeróbica.

Cómo identificar el agotamiento por calor y cuándo se debe acudir a un médico
El agotamiento por calor es una afección que se produce cuando el cuerpo se sobrecalienta, según explica un artículo informativo de la Clínica Mayo.
Es una de las afecciones más leves relacionadas al calor, a diferencia de los golpes de calor, que están entre las más graves.
Las causas que pueden aumentar el riesgo de sufrir estos episodios incluyen la exposición a temperaturas altas, sobre todo cuando además hay mucha humedad, y la actividad física intensa.
De acuerdo al citado establecimiento médico, si el agotamiento por calor no se trata de inmediato, puede llevar a un golpe de calor, afección que puede poner en riesgo la vida.
Los síntomas del agotamiento por calor pueden aparecer de repente o con el paso del tiempo, e incluyen:
- Piel fría, húmeda y erizada cuando se está al calor
- Sudoración intensa
- Desmayos
- Mareos
- Cansancio
- Pulso débil y rápido
- Presión arterial baja al ponerse de pie
- Calambres musculares
- Náuseas
- Dolor de cabeza
Desde la Clínica Mayo recalcan que, si crees que tienes agotamiento por calor, debes:
- Suspender todas las actividades y descansar
- Buscar un lugar más fresco
- Beber agua fresca o bebidas deportivas
Si los síntomas empeoran o no mejoran dentro de una hora, recomiendan acudir a un médico.
Por otro lado, si estás con una persona que tiene agotamiento por calor, sugieren buscar ayuda médica inmediata si se siente confundida, afligida, pierde el conocimiento o no puede beber.

Cómo identificar un golpe de calor y cómo reaccionar
Los golpes de calor son causados por el sobrecalentamiento del cuerpo y suelen ocurrir con la exposición a altas temperaturas o la actividad física prolongada en altas temperaturas, afirma la Clínica Mayo.
Generalmente, se producen si la temperatura corporal se eleva a 104 °F (40 °C) o más.
Los golpes de calor requieren de atención médica de urgencia, ya que si no se tratan, pueden dañar rápidamente el cerebro, el corazón, los riñones y los músculos.
Los daños pueden empeorar aún más si se retrasa el tratamiento, lo que aumenta el riesgo de sufrir complicaciones graves o, incluso, la muerte.
Entre los síntomas de esta afección se encuentran los siguientes:
- Temperatura corporal elevada
- Cambio de estado mental o comportamiento
- Cambio en el patrón de sudoración
- Náuseas y vómitos
- Piel enrojecida
- Respiración rápida
- Frecuencia cardíaca acelerada
- Dolor de cabeza
Los especialistas de la Clínica Mayo alertan que, si crees que una persona tiene un golpe de calor, se debe buscar ayuda médica inmediatamente a través de los servicios de emergencia.
También se pueden tomar medidas para enfriar a la persona que tiene el golpe de calor mientras se está en espera de que lleguen estos últimos.
Estas incluyen:
- Lleva a la persona a la sombra o a un ambiente cerrado
- Quítale el exceso de ropa
- Enfría a la persona con cualquier medio disponible: colócala en una bañera con agua fría o en una ducha fresca, rocíala con una manguera de jardín, pásale una esponja con agua fresca, abanícala mientras la rocías con agua fresca, o colócale compresas de hielo o toallas húmedas y frías sobre la cabeza, el cuello, las axilas y la ingle
Cabe recordar que, si tienes dudas relacionadas a tu salud, siempre es recomendable consultar con especialistas para evaluar tu caso y las mejores formas de abordarlo.
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