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Aparta de mí este cáliz: Ingreso de la PDI en museo de Cardoen por copón robado abre investigación en Fiscalía

Autor: Ivonne Toro

Una pieza sacramental sustraída en 2012 desde el Santuario El Carmen de Curicó fue reconocida por un sacerdote en el Museo de Colchagua. El 12 de febrero, la PDI recuperó la pieza, pero consideró que se debía investigar otras especies, por lo que abrió una causa en la Fiscalía de O'Higgins. Desde la Fundación Cardoen aseguran que no tienen nada que temer y que están colaborando con la justicia.


El verano había sido tranquilo y casi auspicioso en la agenda pública para el empresario Carlos Cardoen Cornejo. A fines de enero, el Senado aprobó un proyecto de acuerdo en que solicitaba al Ejecutivo, “realizar las gestiones políticas, diplomáticas y judiciales necesarias para dar auxilio” al hoy empresario viñatero ante Interpol, que mantiene vigente desde hace 25 años –por petición de Estados Unidos- una Alerta Roja en contra del otrora fabricante de armas, que fue retirada en 2009 y renovada posteriormente.

En la práctica, desde 1993, Cardoen Cornejo no puede salir del país tras haber sido acusado por el Departamento de Justicia de los Estados Unidos de haber vendido bombas de racimo, fabricadas en Chile con circonio obtenido ilegalmente, por US$ 150 millones, al régimen de Saddam Hussein durante la guerra con Irán.

La Cámara Alta manifestó su “preocupación por la falta de adecuación de sus prácticas institucionales a los estándares internacionales de derechos humanos” y recalcó, tras dos visitas de Cardoen Cornejo a la Comisión de Derechos Humanos y Ciudadanía del Senado, que éste “ha contribuido significativamente al desarrollo cultural y turístico de nuestro país”.

Uno de esos aportes, que hoy es motivo de una investigación por parte del Ministerio Público, es el Museo de Colchagua, donde el 12 de febrero de este año la Brigada Investigadora de Delitos Contra el Medioambiente y Patrimonio Cultural (Bidema) ejecutó por orden del fiscal Miguel Gajardo de Curicó una reservada orden de entrada, registro e incautación para recuperar un copón que en 2012 había sido sustraído desde el Santuario del Carmen de Curicó y que fue reconocido por el rector de este lugar, José Abarza, durante una visita al museo. Él dio aviso a las autoridades que reabrieron la causa. El implemento está siendo hoy periciado para verificar si efectivamente corresponde al artefacto robado. Así lo explicó Gajardo a La Tercera PM.

“Estos hechos datan del año 2012 en que se recibió una denuncia por parte del rector del Santuario del Carmen de Curicó, dando cuenta de la sustracción de un copón, utilizados en las ceremonias litúrgicas de la Iglesia que tendría un gran valor patrimonial debido a su antigüedad y a los elementos de los que estaba compuesto. Frente a eso se investigaron en su oportunidad los hechos, sin lograr acreditar los posibles autores”, comenta.

El persecutor detalla que “alrededor de un mes y medio atrás, concurre nuevamente el sacerdote a la Fiscalía de Curicó dando cuenta de que una visita que había hecho al Museo de Colchagua en Santa Cruz había podido ver un copón de similares características al que había sido sustraído el año 2012 y que tenía una seguridad bastante alta de que podía ser el suyo. Eso motivó que se reabriera esta causa y se diera una instrucción particular a la Bidema, para que ellos concurrieran al museo y pudieran analizar la identidad de esta especie y si corresponde a la sustraída. La diligencia se realizó en días pasados y fue retirada por la PDI, se entregó voluntariamente, y con los antecedentes que tenemos la especie fue adquirida el año 2013 por el Museo de Colchagua, quedaron de aportar la documentación, y habrían antecedentes bastante certeros de que podría ser la misma pieza sustraída el año 2012 porque las características que se indicaron de ella son plenamente coincidentes”.

Durante la diligencia, en que el objeto fue recuperado, funcionarios de la Bidema consultaron por otras especies que, a juicio de los profesionales, podrían tener una procedencia no aclarada y al no obtener una respuesta satisfactoria por parte de quienes se encontraban en ese momento en el Museo se informó a la Fiscalía Regional de O’Higgins –donde radica la investigación contra el empresario agrícola Raúl Schüler por una serie de estatuas robadas que fueron encontradas en su propiedad- que inició una indagatoria, hasta ahora desformalizada, a la espera de recabar mayores antecedentes.

Nada que temer

El copón en una Iglesia es usado para la consagración de las hostias y dar la comunión de los fieles. El implemento considerado sagrado por la religión católica, es fabricado en oro, plata o en otro tipo de metal y, en general, tiene una tapa de forma abombada que se corona con una cruz.

En el caso específico de la pieza en controversia, explica el abogado experto en Patrimonio, Óscar Acuña Poblete, quien representa a la Fundación Cardoen, se está ante un objeto que “estaba en la exhibición del museo porque es bastante bonito, muy representativo. Cuando llega esta información de que podría haber sido sustraído se ofreció toda la información de la pieza en particular, como siempre se hace. Entregamos los datos de cómo ingreso y ya se conoce, por parte de las autoridades, que fue comprado a un anticuario durante el año 2013 y la Fundación va a colaborar”.

Acuña Poblete recalca que “se está ante un Museo, no una colección personal, que es abierto al público y está registrado desde 1993 y respecto del que existe documentación asociada a todas las piezas y colecciones”.

Andrés Cardoen Aylwin –uno de los hijos de Cardoen Cornejo- asegura que entiende la actual indagatoria en el marco de la preocupación imperante por los casos de colecciones privadas. “Entiendo que se hace necesario en el caso de los museos tener claro la procedencia de las piezas, de dónde vienen las colecciones y en el Museo de Colchagua existen una trazabilidad de todas las piezas y colecciones. No tenemos nada que ocultar. Las investigaciones se tienen que realizar y nosotros estamos tranquilos”.

Recalca, además, que esta situación no debería influir en las gestiones gubernamentales a favor de su padre. “El museo pertenece a la Fundación Cardoen, que tiene como objeto preservar el patrimonio chileno, es uno de los más visitados y damos gratuidad a los estudiantes de colegio públicos para que pueden asistir y revisar todas las colecciones. Las de paleontología de los primeros seres vivos, colecciones de distintas partes del mundo. Ellos avanzan como en un túnel del tiempo que da a conocer el origen de toda nuestra cultura. Desgraciadamente está ocurriendo esto que de verdad no lo entendemos. El Museo tiene más de 26 años, no entendemos este accionar, pero nos ajustamos a la ley”, plantea.

El sobreseimiento de 2013

En el año 2013, la Fiscalía de San Cruz mantenía abiertas tres causas asociadas a delitos del patrimonio por parte del Museo de Colchagua. Los procesos fueron agrupados en aquella ocasión en un solo caso en que una de las partes afectadas era el Consejo de Monumentos Nacionales. En lo específico, se imputaba a Cardoen Cornejo por la procedencia de la colección de arte precolombino. Durante la investigación, detallan desde la Fundación Cardoen, la entidad revisó la forma en que fueron adquiridas las piezas y ello logró acreditarse ante el Juzgado de Garantía de Santa Cruz que, según consta en los archivos del Poder Judicial sobreseyó el caso.

Actualmente, están siendo actualizadas las carpetas de antecedentes de todas las piezas

 

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