Ascencio y Alvarado: La trenza chilota que facilitó el acuerdo por la reforma tributaria

Claudio Alvarado Gabriel Ascencio

29 de Marzo de 2018 / VALPARAISO El sub secretario Claudio Alvarado mira unos documentos del diputado Gabriel Ascencio en los pasillos de la Camara de Diputados . FOTO :PABLO OVALLE ISASMENDI/ AGENCIAUNO

El subsecretario de la Segpres y el jefe de bancada de la DC, Claudio Alvarado (UDI) y Gabriel Ascencio, son amigos desde hace años. Se reconocen como miembros de la vieja escuela del Congreso, esa que reivindica el pirquineo de votos y los golpes a la mesa. Un estilo que, al menos en la Cámara de Diputados, posibilitó que el gobierno se anotara un gol con el acuerdo por la reforma tributaria y por el que apuesta a una anotación similar con la reforma previsional.




El plan original era que la puesta en escena entre el gobierno y la Democracia Cristiana para la firma del protocolo de acuerdo de la reforma tributaria fuera el lunes 24.

No fue la agenda del presidente Sebastián Piñera (a quien la DC no esperaba en la escena) ni la del ministro de Hacienda, Felipe Larraín, lo que varió los planes para que la firma se adelantara al domingo 23.

La conferencia de prensa en las dependencias del Ministerio de Hacienda se adelantó por las agendas del jefe de bancada de la Democracia Cristiana, Gabriel Ascencio, y del subsecretario de la Segpres, Claudio Alvarado. Ambos tenían compromisos familiares y distritales en Chiloé, la zona por la que ambos llegaron al Congreso en 1994, el primero como parlamentario DC y el segundo como militante de la UDI.

En 26 años de trayectoria política y parlamentaria, Alvarado y Ascencio han logrado una conexión particular pese a estar en veredas políticas opuestas. Se reconocen como miembros de la vieja escuela del Congreso, esa que reivindica el pirquineo de votos y los golpes a la mesa. Un estilo que, al menos en la Cámara de Diputados, posibilitó que el gobierno se anotara un gol con el acuerdo por la reforma tributaria y por el que apuesta a una anotación similar con la reforma previsional.

Para alcanzar ese objetivo a Alvarado le vino bien que este año le correspondiera a Ascencio la jefatura de la bancada falangista. En el Gobierno ven al parlamentario por Chiloé  como una figura con el suficiente don de mando para ordenar y hacer respetar acuerdos.  El mismo rol que cumplió el subsecretario Alvarado cuando fue jefe de bancada de la UDI, él era un hombre a quien la Concertación podía acudir a la hora de llegar a entendimientos.

Es por la confianza que Alvarado tiene en la capacidad ordenadora de Ascencio que el domingo nadie en el Ejecutivo se puso nervioso cuando el diputado Pablo Lorenzini se negó a firmar el protocolo por la reforma tributaria acusando un "portonazo" porque el presidente Piñera llegó sin avisar. Por esa misma confianza es que nadie en La Moneda cree que el diputado José Miguel Ortiz será un problema, aunque tampoco firmó y por la prensa dijo que no dará cheques en blanco.

Ambos parlamentarios DC estuvieron el lunes en la reunión preparatoria del acuerdo, cuyos contenidos se reafirmaron el viernes en otra cita. "Cada cual hace su juego para poner presión. Pero eso se ordena al final del día", dice una autoridad en La Moneda.

Otro miembro del equipo de gobierno, recuerda que en la votación de la idea de legislar de la reforma tributaria bastó un llamado al orden de Ascencio para que Lorenzini declinara la idea de abstenerse y se cuadrara con el acuerdo.

"Ascencio le advirtió a Lorenzini que si no cumplía al otro día lo sacaría de la comisión de Hacienda, como hizo después con Raúl Soto de la comisión de trabajo", recuerda un miembro del Ejecutivo.

"Al final para lograr acuerdos como estos hay que apelar a alguien con ascendencia sobre el resto de los diputados. Ascencio tiene esa cualidad, conoce como funciona esto, fue presidente de la Cámara y es respetado por sus pares", comenta otro inquilino de Palacio que recuerda que el diputado DC fue un voto clave en la acusación constitucional contra la ex ministra de Educación Yasna Provoste.

Si el gobierno hoy saca cuentas alegres por el protocolo firmado el domingo -reconocen- que es gracias a que Ascencio destrabó la negociación previo a la votación de la idea de legislar, cuando nadie daba un peso porque ese acuerdo se concretara. Ahí se desplegó con todo la trenza chilota con el subsecretario Alvarado.

Mientras algunas autoridades contactaban a algunos DC en Santiago, el 7 de abril -tal como publicó Reportajes de La Tercera-  Alvarado y Ascencio se reunieron en el aeropuerto de Castro para abordar durante el vuelo a Santiago  los detalles de la propuesta que La Moneda haría a la oposición.

El martes el gobierno presentará las indicaciones al proyecto de reforma tributaria. Gobierno cree que la única votación estrecha va a ser la reintegración. Y da por sentado que para eso habrá 10 votos DC lo que permitirá una aprobación con más de 75 votos.  "Te lo firmo hoy día", dice un miembro del equipo de gobierno que tiene plena fe en la gestión del diputado chilote.

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