El día después de la derrota: la catarsis oficialista en La Moneda y en la sede del PC

Una de las grandes preocupaciones de La Moneda y del propio Presidente Boric es contener las recriminaciones entre las dos coaliciones que conforman su gobierno. Sus principales dirigentes llegaron hasta Palacio a la habitual reunión del comité político ampliado, en la que, de manera excepcional, participó el Mandatario.


“Este no es momento para recriminaciones”, repetían distintos timoneles oficialistas ayer por la noche en el comando. Y, en teoría, así fue. El domingo, mientras las colectividades estaban reunidas en la sede del PS, mirando los resultados por televisión, se comenzó a redactar una declaración unitaria de cuatro puntos, leída desde la tarima instalada fuera de Londres 43 por el senador y timonel RD, Juan Ignacio Latorre.

No hubo reparos a la redacción -como en otras ocasiones- desde el Socialismo Democrático, pero sí plantearon que debía ser alguien de Apruebo Dignidad quien la leyera. La razón de esa definición escondía una especie de “recriminación” detrás. “Tienen que empezar a asumir los costos”, comentaban en el grupo de partidos ligados a la ex Concertación.

En la antesala del comité político de este lunes -que se inició pasadas las 11.30-, los mismos personeros ya planteaban que no sería una cita cómoda y que ya masticada la derrota, comenzarían algunas “pasadas de cuenta” mutuas. Sin embargo, la cita ampliada con los partidos tuvo un ingrediente adicional: el Presidente Gabriel Boric dirigió la reunión, tal como se había anunciado. El Jefe de Estado habría intentado calmar las aguas entre sus dos coaliciones y evitar un desfonde oficialista. Una inquietud que comenzó a surgir durante el domingo en la noche tras el recrudecimiento del ambiente al interior de los partidos de gobierno.

Presentes en el encuentro con Boric detallan que lo vieron de buen ánimo, que dejó en claro que la derrota no implica renunciar al programa y que ante la contundencia de los resultados, había que habilitar un acuerdo de continuidad del proceso de manera rápida. No puso plazos, dicen, pero sí reiteró en más de una ocasión la importancia de dar certezas a la gente.

Boric también hizo un llamado a los timoneles de los partidos a “mostrarse abiertos” durante la reunión con las demás colectividades que se realizará este martes, en consideración de que estará presente la centroderecha. En concreto, según cuenta, los invitó a no defender de forma intransigente las condiciones en que se desarrolló la ya disuelta Convención. Eso sí, todos tienen en consideración que hay ciertos “mínimos” a los que incluso la centroderecha se ha mostrado proclive, como la paridad y la participación de escaños reservados (aunque la proporción de estos últimos es aún un debate).

En ese escenario, las colectividades acordaron una cita fuera de La Moneda y sin Boric para hacer las recriminaciones. El encuentro se concretó durante la misma jornada en la sede del PC, y acudieron los presidentes de ese partido, Guillermo Teillier; del PS, Paulina Vodanovic; del PL, Patricio Morales; de RD, Juan Ignacio Latorre; de Comunes, Marco Velarde; de Convergencia Social, Ximena Peralta; y del FREVS, Flavia Torrealba.

El tono de la cita bajó “varios niveles” -aseguran presentes- y se convirtió más en una instancia para ponerse de acuerdo para la reunión de este martes en La Moneda con el resto de los partidos con representación parlamentaria para así dar continuidad al proceso constituyente. Parte de lo que tuvo consenso al interior del oficialismo fue el empujar una nueva convención, con paridad y apertura a buscar un mecanismo para incluir a independientes.

Algunos en Apruebo Dignidad plantearon que, si bien tienen duras críticas “estratégicas” sobre el despliegue del Socialismo Democrático en campaña, era inútil hacer ese tipo de acusaciones cruzadas frente a un resultado tan aplastante y donde un mayor compromiso no habría hecho mayor diferencia.

El “peso de la prueba” en la Convención

Un primer punto que fue objeto de debate el domingo en el Socialismo Democrático era plantear poner “límites” al rebaraje ministerial: tolerancia cero con “enroques” de quienes ya se da por hecho que saldrán de sus sillas en el comité político, Giorgio Jackson e Izkia Siches.

“Espero que el gobierno no profundice sus errores y que Izkia no llegue a la cartera de Salud en cambio de gabinete. El Ministerio de Salud no está para jugar a las sillas musicales”, señaló el diputado Tomás Lagomarsino (PR) en Twitter.

Algo similar planteó el exministro Segpres Jorge Insunza (PPD). “La tesis de que pueden ir a otros ministerios, hacer un enroque, agravaría la pérdida de legitimidad del Presidente Boric. Sería un arreglín de amigos”, publicó en la misma red social.

En esas filas también hay consenso en que los principales responsables del fracaso son los exconvencionales de Apruebo Dignidad. Entre ellos, apuntan a Jaime Bassa, Fernando Atria y Marcos Barraza (PC). También responsabilizan, aunque en menor medida, a los colectivos de independientes, como los derivados de la Lista del Pueblo.

Así lo planteó con La Tercera -horas después de la derrota- Patricio Morales, timonel del Partido Liberal. “Hubo personas de Apruebo Dignidad que se resistieron a entender que habían errores en la propuesta constitucional (…). Algunos convencionales creyeron que el proceso se trataba de ellos: de lo que ellos pensaban, de lo que ellos querían de Chile”, señaló. Lo propio hizo el secretario general del PPD, José Toro Kemp, quien puntualizó esas actitudes en Atria, Stingo y la “tía Pikachu”, Giovanna Grandón.

Aunque no de forma particular, sí se alcanzó a mencionar en la reunión liderada por Boric la actitud de ciertos constituyentes, sin individualizar nombres.

En Apruebo Dignidad, por otra parte, resienten que el PPD haya emitido lo que para ellos fue un “discurso derrotista” antes de tiempo, al hacer un llamado a “aprobar para mejorar” y admitir que el texto emanado de la Convención tenía deficiencias, tales como el sistema político y los sistemas de justicia. En el comando del Apruebo, en partidos de izquierda, sospechaban que las bases de partidos ligados a la Concertación no estuvieron comprometidos con la campaña y apostaron internamente al Rechazo.

Otro punto por el que ambos sectores se guardan rencor tiene que ver con la negativa del Socialismo Democrático de grabar una franja conjunta, como insistió inicialmente el Frente Amplio. De hecho, por eso mismo, hubo duras críticas al mensaje del espacio PPD-PL, donde la timonel PPD, Natalia Piergentili, criticó el trabajo de la Convención.

En el Frente Amplio y el PC, además, resienten lo que acusan como “enorme ausencia de Socialismo Democrático” en la campaña.

Las reuniones de análisis continuaban al cierre de esta edición. RD y el PL sostendrían citas partidarias durante la noche, mientras el PR realizó un zoom con sus principales dirigentes y la directiva PPD se reunió con sus senadores. Los expresidentes de este último partido, además, se reunieron por zoom para analizar la jornada electoral: Carolina Tohá -quien suena como carta fuerte para el nuevo comité político- no se conectó.

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