El Último Baile no se acaba: las derivadas sin fin de la serie de los Bulls de Michael Jordan

MJ, Pippen, Krause, Grant, Rodman… Con el fin del documental seriado The Last Dance varios de los protagonistas se han volcado a criticar la imagen que se dejó de ellos.




Para llegar a ser uno de los mejores equipos de la historia de la NBA hay un precio que pagar. En el camino a ello e incluso varios años después. Es lo que le ocurre a varios de los protagonistas de los Chicago Bulls que en los 90’ deslumbraron al mundo y que con el término de The Last Dance, la serie documental que emitió Netflix, se volvieron a encontrar con el escrutinio público. Para bien y para mal. Hay perdedores y reivindicados.

Además, con el correr de los días, varios han saltado a opinar sobre lo que vieron y vivieron en esa época, ganándose Jordan algunos nuevos enemigos y otros que, al no aparecer en el documental, también han revivido viejas rencillas con el ídolo máximo del básquetbol. También están los que nada tuvieron que ver con esa época y que han comenzado a odiar a MJ y criticarlo duramente.

“Si me cruzase hoy con él a lo mejor le pego un puñetazo”, señaló Reggie Miller, uno de los rivales que tuvo Air en su carrera, durante la emisión del documental. “Hay 10 u 11 jugadores como él actualmente”, expuso por su parte Isiah Thomas, ex Detroit y de quien se dice quedó fuera del Dream Team por presiones de Jordan. “En el deporte actual los jugadores no querrían jugar con él”, dijo, en tanto, Channing Frye, ex ala pívot de Cleveland.

La serie entrega detalles que cambian la perspectiva de ciertos personajes:

Michael Jordan: Antes de que la serie documental se estrenara, el mismo MJ declaró que la gente lo iba a odiar. Y es que los diez capítulos reflejan al Jordan persona y no al dios del básquetbol. De partida, nadie podía hacer uso de las imágenes que se emitieron si es que el mismísimo Jordan no estaba de acuerdo. Y para eso se tardó más de 20 años. Spike Lee, Danhy De Vito y otros directores lo intentaron. Como sea, en The Last Dance se ve a un Air con un rol a ratos tirano, como cuando le advierte a un compañero: “¡Toni (Kukoc), te voy a estar gritando todo el día!”. La serie lo refleja además como un competidor empedernido en todo ámbito, no solo en la cancha. Las apuestas siempre lo han perseguido, incluso llegando a ligarlas con el asesinato de su padre.

Phil Jackson: Para muchos, el mejor entrenador de la historia de la NBA. En la serie se ve reflejado su gran manejo de camarín, el que incluye la gestión de egos. Tras “desaparecer” del mapa de la dirección técnica en 2011 (Los Angeles Lakers), The Last Dance pone de nuevo en el mapa del básquetbol a un hombre que en el documental parecía que lo que le molestaba a la gerencia, a él lo hacía feliz.

Scottie Pippen: Es extraño lo que ocurre con Pip. Por una parte, queda claro (como si ya no lo estuviera) lo buen jugador que fue. Uno de los mejores de la historia, sin dudas. Pero por el otro, a Scott lo dejan como una persona en la que en ciertos momentos no se puede confiar o que puede explotar en cualquier momento, como cuando en detalle se cuenta que se operó para perjudicar a la franquicia por estar en medio de la negociación de su contrato. O que en el tercer juego de las semifinales de conferencia de 1993 no saltó a disputar los segundos finales porque le asignaron el tiro a Kukoc. “Pensé que Scottie estaba siendo egoísta”, dijo MJ durante la serie. No por nada Oakley se burla de él en el segundo capítulo. “Aquellos cercanos a él dicen que se siente herido y decepcionado por cómo lo pintan”, contó Jackie McMullan, especialista en la NBA de ESPN.

Jerry Krause: El manager que en resumen armó y desarmó el equipo, partiendo por Phil Jackson. La serie lo refleja como un hombre que repelía a la gente, con un complejo de niño gordo y bajito. La escena que más ejemplifica eso es cuando el público le abuchea cuando recibe uno de sus anillos de campeón. Dicen que siempre le molestó que el crédito del éxito fuera para el resto. El documental, para los que no lo sabían, lo deja muy mal parado cuando se hace hincapié en sus frases como "Esta será la útima temporada de Phil Jackson”, apenas en el primer capítulo. Esto marca su camino en la serie. “Complicaba las cosas innecesariamente”, dijo Pippen de él en uno de los capítulos. “Alguna gente está malinterpretando y pensando que le estamos ridiculizando”, dijo antes del final de la serie Jason Hehir, el director. Tras la serie la NBA filtró extractos de sus memorias inéditas, las que no han sido publicadas a pesar de que falleció en 2017. En ellas explica, por ejemplo, por qué desarmó al equipo. Dice que Pippen “no valía el riesgo”, tras dos cirugías.

Dennis Rodman: Una suerte de reivindicación la que vive el chico más malo de la NBA. El televidente tiende a solidarizar con el ex basquetbolista. Porque si bien se sigue insistiendo en que era muy bueno para la fiesta y a ratos poco profesional, también se pinta a Rod como un jugador que siempre respondió y que básicamente necesitaba del alcohol y las mujeres para ser quien era en la cancha. Los detalles de que era estudioso de sus rivales y de los rebotes al aprender la trayectoria de la pelota así lo reflejan.

Steve Kerr: Lejos de las figuras consulares del equipo aparece Kerr. Para los amantes de la NBA seguramente no es un hombre desconocido, pero para quienes recién se enteraron del básquetbol estadounidense con The Last Dance encontraron en él al perfecto actor de reparto. Humilde en su actuar, la dedicación que se le da a su tiro final en la definición de 1997 lo deja como un verdadero héroe que reivindica su poca figuración en un equipo mágico. Además, se cuenta la historia desconocida del asesinato de su padre, lo que hace empatizar a la gente con él.

Toni Kukoc: Muy ausente durante casi gran parte de la serie, a pesar de que tuvo números similares, por ejemplo, a Denis Rodman. Y cuando se le menciona es para contar cuando se cebaron con él en los Juegos Olímpicos de 1992. Aparece entrevistado, pero más para contar detalles de otros que de él mismo. Kukoc incluso jugó de titular cuatro de los juegos de la serie final de 1998, pero no se le hace justicia a su protagonismo deportivo. El croata, además, criticó cómo se dejó parado a Krause: “Fue el manager general de un equipo que ganó seis anillos. Dime cinco personas que hayan conseguido lo mismo en el mundo, en cualquier deporte”, señaló tras los dos primeros capítulos. “Espero que los próximos capítulos se centren más en la parte triunfal del “Último baile” de 1997-98”, agregó esa vez.

Horace Grant: Lo que más se recordará de él tras la serie, más que su aporte en la cancha, es que se le acusa de ser la fuente encubierta del libro "The Jordan Rules”, donde se contaban detalles del camarín de los Bulls. “El 90% de The Last Dance es mierda”, dijo Grant posterior al término de la serie. “Es un maldito soplón”, señaló sobre Jordan, quien en la serie habló sobre el consumo de drogas que observó en el camarín de los Bulls cuando recién llegó a la institución.

Robert Parish: Reveló hace algunos días un encontrón con Jordan apenas llegó a los Bulls. Cuenta que MJ le dijo que le “patearía el culo”, a lo que él respondió que no. Justamente, esas actitudes de Air que se ven reflejadas en la serie son las que posterior a ella criticó Parish. “Jordan saltaba sobre ti a la cara ante cada error. Le dije que yo no estaba enamorado de él como esos chicos”. Fue en su última temporada como profesional (1996-1997) y aunque solo jugó 45 partidos, le sirvió al Jefe para sumar su cuarto anillo de la NBA. En el documental, sin embargo, si figura de 2,13 metros ni siquiera apareció en alguna toma.

Otras voces críticas

"Una de las cosas que hacemos los jugadores es que somos una fraternidad. Así que cuando estuve viendo el primer episodio, me quedé decepcionado por el espectáculo de la cocaína. Me molestó porque pensaba en los jugadores hermanos que estaban metidos en ese saco y que tendrán que explicar a sus familias, que estarían viendo el documental y todo aquello; y tienes que explicar un episodio así (el de la cocaína) a tu hijo de 12 años”, declaró Craig Hodges, ex compañero de JOrdan en los Bull, a Fox Sports Radio.

Kevin McHale, figura de los Celtics que dominaron antes de los Bulls, expuso al Boston Herald: “En primer lugar, se puede ver por qué a los Pistons no les gustaban los Bulls, porque se quejaban todo el tiempo. Eso es algo que incluso apareció en el documental. Como, ‘Esto no es baloncesto. Esto es una corrientada. Todas esas cosas. Creo realmente que los Bulls no respetaron lo que los Pistons fueron capaces de hacer. Pero, oye, cuando matas al rey, puedes hablar mierda”.

“Tuve que vivir a través de él y de todas las batallas por las que tuvimos que pasar. Y ahora tiene un documental para seguir frotándomelo por la cara”, señaló, en tanto, Patrick Ewing, rival de MJ econ los Knicks.

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