Entre Los Huasos Quincheros y el Capitán América: la trastienda de la primera piedra del Partido Republicano
Una caja con banderas chilenas que fueron repartidas a los adherentes de José Antonio Kast hoy en el Servel, decenas de selfies, abrazos y palabras de aliento se repetían en un ambiente festivo, que no logró ser opacado por un par de transeúntes que acusaban "homofobia" y "fascismo".

"Pon música chilena", le dijeron hoy al encargado de sonido de la puesta en escena que, afuera de las oficinas del Servel, albergaría a los adherentes de José Antonio Kast.
Ante la confusión del sonidista sobre qué musica poner, la sugerencia, entonces, vino del historiador Gonzalo Rojas. "Pon a Los Huasos Quincheros", le dijo. Y así fue. Con la versión que el conjunto tiene de la canción Si vas para Chile, llegó el excandidato presidencial junto a quienes formarán la directiva de su nuevo partido, Republicano, cuya primera piedra fue puesta hoy: la inscripción como "partido en formación" y el inicio de un plazo de siete meses para recolectar las firmas necesarias para legalizarlo.
Minutos antes, la naciente directiva esperaba al líder de la colectividad en un café a pocos metros -en Santo Domingo con Esmeralda-, cargando un escudo del Capitán América, ya que su logo es casi idéntico al que tendrá la nueva colectividad: una estrella blanca en medio de un círculo blanco, azul y rojo.

Antes de llegar ahí, Kast ya había hecho algunas entrevistas radiales, aunque partió más tarde de lo esperado debido a un "taco" que lo pilló en la Ruta 5 en dirección a Santiago. Venía de su casa, en la localidad de Linderos, ubicada en el límite de las comunas de Buin y Paine.
Allí, cuenta su señora, María Pía Adriasola, la mañana había avanzado "como todos los días". O casi. Los nueve hijos del matrimonio debían asistir a sus labores habituales; la mayor parte de ellos iría al colegio, llevados por su hermana mayor, mientras que María Pía, la madre del clan, partió por su cuenta al Servel para saludar uno a uno a los asistentes que irían a apoyar a su marido.
Puesta en escena
En las esquinas de las calles Esmeralda y Miraflores abundaban las banderas chilenas que, esperando en una caja, iban pasando a manos de los cerca de 50 adherentes del naciente partido.
Entre ellos, rostros conocidos en política; además de Gonzalo Rojas, estaban los exdiputados Sergio Correa (ex UDI) y José Manuel Rojo Edwards (RN), el conductor radial Gonzalo de la Carrera, y Loreto Letelier, la polémica excandidata UDI que acusó a las víctimas del caso Quemados de haber provocado sus propias lesiones por el mal uso de una bomba molotov y los calificó de "terroristas".

Fuera de polémicas, el ambiente era de fiesta. Decenas de selfies, abrazos, risotadas y palabras de aliento se repetían en un ambiente festivo, que no logró ser opacado por un par de transeúntes que acusaban "homofobia", "fascismo" o gritaban insultos recordando a la madre de los presentes. Los "republicanos", en cambio, eran instados al silencio o avivaban el ambiente con los ceacheí.
Así, entre aplausos y vítores, a las 10.45 horas Kast y su directiva entraron a las dependencias del Servel, firmaron el acta de inscripción de la colectividad y se comprometieron a juntar las más de 4 mil 800 firmas que requieren, ya que la apuesta es inscribir al partido en cuatro regiones contiguas (la ley exige 3 contiguas o 8 a nivel nacional). ¿Su aspiración? Transmitida por el más aplaudido de la jornada, después del líder de AR, el diputado Ignacio Urrutia: llegar a la meta en cinco meses, no siete. "¿Estamos claros?", preguntó, recibiendo un "sí" a todo pulmón.
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