La otra emergencia: guerra entre clanes narcos de “Los Cochinos” y “Los Cochelos” desata ola de violencia en La Legua

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Las pugnas que tensionan esta zona de la comuna de San Joaquín llegaron a un punto sin retorno el viernes 11 de febrero. Ese día quedó de manifiesto quiénes son los grupos que mantienen la disputa de poder. Son dos, según resumen policías e investigadores del Ministerio Público: “Los Cochinos” y “Los Cochelos”, ambos clanes con ramificaciones familiares que se dedican al tráfico de pasta base, marihuana y cocaína.




Hablar de La Legua Emergencia sin caer en lugares, tristemente, comunes es difícil para cualquiera que conozca lo que día a día sus vecinos enfrentan en ese lugar. Cada cierto tiempo aparecen fenómenos delictuales asociados a este emblemático sector de la comuna de San Joaquín que hacen volcar la mirada de las autoridades a lo que ocurre en los pasajes de una de las zonas más afectadas por el narcotráfico y la pobreza.

Con todo este panorama hay un dato no menor que llama la atención de investigadores: registros de la Fiscalía Sur dan cuenta que, a diferencia de la tendencia en la estadística nacional que es el aumento, en esta comuna la tasa de homicidios bajó ostensiblemente (ocurrieron sólo nueve homicidios en 2021, casi un tercio de lo que pasó en otras seis comunas de la zona sur de la RM), pero, como dicen policías y fiscales que conocen esta población, “cuando pasa algo, pasa con escándalo”.

Y así quedó demostrado durante el fin de semana, donde en siete días se registraron dos homicidios, una ráfaga de fuegos artificiales y rencillas internas que tensionaron aún más los pasajes de Francisco de Zárate, Karl Brunner y Sánchez Colchero. Son estas arterias el “clásico” escenario donde se decide quién manda en la población surgida en 1930, tras la crisis del salitre, y que en varios gobiernos ha debido ser intervenida policialmente para bajar sus índices de delincuencia.

Las bandas que tomaron el control

Las pugnas que generan preocupación entre los vecinos de La Legua se dejaron ver el viernes 11 de febrero. Ese día quedó de manifiesto quiénes son los grupos que mantienen la disputa de poder en las calles de esta zona de San Joaquín. Son dos, según resumen policías e investigadores del Ministerio Público: “Los Cochinos” y “Los Cochelos”, ambos clanes con ramificaciones familiares que se dedican al tráfico de pasta base, marihuana y cocaína.

Si bien su disputa por quién se hace de más casas de acopio, y acumula más poderío de fuego, se arrastra desde comienzos del año pasado, fue a fines del 2021, por primera vez, cuando “se mostraron los dientes”, como dice una fuente policial que vigila la zona. No fue un ajuste de cuentas, ni una quitada de drogas, ni menos una traición imperdonable, sino que un partido de fútbol: “A veces son cosas chicas, incluso si lo miraste feo en la calle”, dice un policía que trabaja en la población.

Según cuentan quienes están insertos en la investigación delictual del sector, en noviembre, un partido de fútbol enfrentó a integrantes de ambas bandas. Era juego fraccionado, recuerdan, tenso, porque más que la competencia de quién embocaba la pelota en la malla rival, lo que se quería demostrar era quién era mejor. En todo.

Y así, como todo partido disputado y donde nadie quiere perder, un duro cruce de un defensor “Cochino” sobre un “Cochelo” encendió los ánimos. En un partido normal ¿qué pasaba? Empujones, gritos y amenazas sin destino, pero ¿qué pasó acá? El jugador agredido tomó un arma y disparó. Se acabó.

El fiscal Sur, Álex Cortez, explica que “el tráfico de drogas en La Legua es una situación que se vive constantemente, a diario, sin embargo, todo lo que tiene que ver con los hechos violentos han sido hechos puntales en que algunas bandas que operan en la población, por rencillas anteriores, se han enfrentado, lo que ha significado un par de homicidios hace algunos días”.

“La vieja cochina”

“Los Cochinos” partieron como una banda liderada por mujeres. Su cabecilla era apodada en el barrio como “la vieja cochina”, y era dueña del sector norte de la calle Sánchez Colchero (el otro lado era de “Los Gálvez”), y según fuentes policiales comenzó como una “pequeña pyme”, donde ella y otras mujeres comercializaban droga en el barrio.

Sin embargo, el negocio creció y eso significó necesitar más “soldados” y más gente que apoyara las labores de venta y de protección. Es así que a mediados de 2000, según cuentan en la policía, esta organización pasó de ser de “la vieja cochina” a “Los Cochinos”, y de acuerdo a las últimas estimaciones de Carabineros, tendrían 25 personas dentro de sus filas, aunque cuatro han sido detenidas. En 2009, este grupo “jubiló” a los antiguos “capos” de La Legua, “Los Gálvez” (aunque aún quedan algunos).

A tres cuadras de las calles dominadas por “Los Cochinos”, en el sector de Karl Brunner, ahora están “Los Cochelos”, agrupación integrada por cerca de 20 personas, en su mayoría adolescentes. Lejos de la “vieja escuela” de pasar desapercibidos o mantener códigos carcelarios y callejeros, estos más bien son definidos como de la “nueva guardia”, es decir, ostentar, mostrar las armas y desafiar a quienes mantienen silencio.

Luego del partido de fútbol con balacera pasó agua bajo el puente. Los ánimos se calmaron, hasta que un integrante de “Los Cochinos”, alias “El Cheng”, decidió ir por el abuelo de uno de los integrantes de “Los Cochelos”. Hasta ahora, los investigadores no tienen claro el motivo, pero no dudan que haya sido algo menor, un insulto quizás a la “hombría” o valentía del otro. “En eso se van”, advierten.

El homicidio que desató la guerra

“El Cheng” concretó sus intenciones y asesinó al abuelo de la banda rival, pero en menos de 24 horas pasaría de victimario a víctima. En La Legua, al parecer, no corre el dicho de que el tiempo todo lo soluciona, es más, el tiempo es mejor no dejarlo pasar.

Es así que entraron en escena Dilan, Bailly y Maickel, integrantes de “Los Cochelos”, quienes irrumpieron raudos en la calle Sánchez Colchero, buscando a “El Cheng” y vengar la muerte de su anciano líder. “Previamente concertados y premunidos de un arma de fuego y actuando sobre seguro, dispararon en reiteradas ocasiones a la víctima, causándole la muerte”, les imputó la fiscalía el 17 de febrero, una vez detenidos, y antes de ser enviados a prisión preventiva.

“Se ha trabajado con la PDI durante varios años y se ha desarticulado un número importante de bandas que operaban ahí, sin embargo, el valor agregado que tienen los delincuentes del sector es que cuando se va preso un integrante queda el hijo, el sobrino, el amigo. Es cíclico”, añade el fiscal Cortés.

La semana siguiente al 12 de febrero, entonces, se llenó de fuegos artificiales y ráfagas de disparos para despedir a los caídos. Conocidos ya son este tipo de funerales, donde el negro y la sobriedad son reemplazados por otro tipo de códigos, como la música de fiesta y el jolgorio en honor al fallecido.

Fue así como la mítica Legua Emergencia, que durante meses había estado bajo la calma que llegó con la pandemia, hoy vuelve a las páginas policiales y a preocupar a quienes tienen como objetivo prevenir delitos y perseguir a quienes los cometan.

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