Los escándalos que persiguen a Toledo en Perú

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El ex Presidente peruano fue detenido el domingo en Estados Unidos en estado de ebriedad en un restaurante. Alejandro Toledo sumó así un nuevo escándalo a su nutrido historial de juergas, borracheras y presuntas relaciones extramaritales, como ha constatado la prensa peruana. Como en otras ocasiones, el ex mandatario niega todo.


En su momento, en las postrimerías del régimen de Alberto Fujimori en el año 2000, Alejandro Toledo emergió como el líder de la oposición antifujimorista y se consolidó como la figura que aglutinó a un gran porcentaje de peruanos que quería un cambio. Toledo ganó las elecciones de 2001 con un 53% -en segunda vuelta-, en un ambiente de esperanza ciudadana y crecimiento económico. El entonces Presidente peruano tenía todo a su favor para borrar el pasado traumático y polarizador que vivió el país en buena parte de los 80 y 90, pero él mismo terminó por arruinarlo.

El lunes la cancillería peruana informó que Toledo, que reside en Estados Unidos y que se ha convertido en prófugo de la justicia por presuntamente haber recibido US$ 20 millones de Odebrecht a cambio la adjudicación de obras públicas durante su gestión, fue detenido al sur de San Francisco por encontrarse en estado de ebriedad. Aunque Toledo y su esposa Eliane Karp lo niegan, el ministerio de RR.EE. de Perú explicó que el ex mandatario fue arrestado el domingo y que fue puesto en libertad la mañana del lunes. Así, pasó 11 tras las rejas.

Toledo, en cuya gestión Perú se consolidó como la estrella emergente de la región por su notable empuje económico, sabe de escándalos. Los protagonizó antes, durante y después de su gobierno. En Perú pocos se extrañan por las conductas del exmandatario. En su momento, enfrentó un escándalo por pasar días de juerga y de fiesta en fiesta. Como justificación, Toledo esgrimió un supuesto secuestro del aparato de inteligencia de Vladimiro Montesinos para explicar una serie de fotografías que lo retrataban junto a un nutrido grupo de exuberantes modelos. Ese escándalo estalló durante la campaña presidencial de 2001 y las imágenes habrían sido tomadas en 1998 en el hostal Melody.

Fotografía de ficha policial cedida por la Oficina del Alguacil del Condado San Mateo donde aparece Alejandro Toledo tras ser detenido por las autoridades del condado de San Mateo, cerca de San Francisco (EE.UU.). FOTO: EFE

A poco andar en el gobierno, la popularidad de Toledo de Toledo se desplomó a raíz del caso Zaraí, una hija extramatrimonial que el entonces Presidente se negó a reconocer. Cuando se dio cuenta que su actitud le estaba costando caro, se reunió con la joven y la reconoció. Sin embargo, ya era tarde y su aprobación presidencial se desplomó. Toledo incluso llegó a gobernar con apenas un 8%.

Luego vino el caso del helicóptero, que Toledo habría orinado según reportó en ese momento la revista Caretas. También la prensa limeña reveló una serie de excesos en el avión presidencial e incluso bautizó la impuntualidad del entonces jefe de Estado como la “hora cabana”: “la hora que al Presidente le da la gana”.

Y en 2005, cuando le quedaba poco para dejar el Palacio Pizarro, de destapó una relación extramarital con su escolta, la teniente Lady Bardales, que tiempo después fue investigada por presunto enriquecimiento ilícito.

Toledo reside desde hace años en Estados Unidos y las autoridades peruanas están a la espera de que pueda ser extraditado. De esta manera, por estos días el expresidente no sólo protagoniza portadas por su nueva borrachera, sino que también por sus líos con la justicia.

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