Los peritajes contrarreloj en La Araucanía que preocupan al gobierno

El ministro del Interior el mes pasado en la Región de La Araucanía. Foto: Agenciauno

Los próximos días serán tensos. Mañana es el funeral de Catrillanca, y ya para el paso del cortejo por la zona hubo nuevos enfrentamientos. El lunes regresa Piñera al país. El miércoles se presentaría la interpelación a la mesa, activando con ello el cronómetro en contra para La Moneda. El 3 de enero es un nuevo aniversario de la muerte de Matías Catrileo. El 4 de enero, el de la muerte de los Luschinger - McKay.


“Infinitas posibilidades”, remarcan en el gobierno, son las que se abren para los próximos días y semanas en el caso de la muerte del comunero mapuche Camilo Catrillanca, que en menos de 24 horas ha instalado un escenario de crisis política con tales flancos -recalcan allí- que las chances de La Moneda de zafar de éste dependerán en buena medida de los peritajes policiales y forenses que ya están en curso. Pero también, advierten, de los imprevistos y nuevos datos que vayan apareciendo.

Todo esto, bajo la presión política contra el tiempo que tiene unos márgenes aproximados de entre 12 a 17 días, a contar de mediados de la próxima semana.

Tras los desmanes de ayer en regiones y en la capital, se ha ido asentando en el aparato gubernamental que a la pérdida de la agenda política -se da por hecho que este tema la seguirá dominando, sensación que acentúan hitos y aniversarios próximos- se suma la pérdida de “la calle”. Con Catrillanca convertido casi en un símbolo, los hechos de esta semana han tendido a aunar a la oposición contra el gobierno: la ofensiva que emprenderán en el Congreso le pondrá cronómetro a la estrategia de Palacio, que cifra sus esperanzas en las pericias judiciales.

Esas han sido parte de las gestiones que ha desplegado el Ministerio del Interior. Con el titular Andrés Chadwick de Vicepresidente -en ausencia del mandatario Sebastián Piñera- el ministro subrogante Rodrigo Ubilla estuvo en la zona de la Araucanía, de donde volvió ayer con la primera de las claridades: que el Ministerio Público nombrara un fiscal para la investigación por el robo de los vehículos que precedió a la muerte del comunero, y otro exclusivamente para esta última.

Que el hombre a cargo de ésta sea especialista en derechos humanos, dicen en Palacio, les ayuda a darle “más credibilidad” a las pesquisas y blindarlas contra futuras críticas o acusaciones. Pero además, subrayan, les asegura más rapidez.

¿Qué es lo delicado de éstas? Que son varias y decisivas. Entre los peritajes figuran la autopsia a Catrillanca; pericias al proyectil que lo mató al impactarlo en la nuca (si es que no hay otro más); determinar en base a esa munición qué arma y qué carabinero del “Comando Jungla” le disparó; los análisis de balística para aclarar de qué distancia y ángulo le dispararon.

Además, y en forma complementaria con lo anterior: el registro de las cámaras de video que cada efectivo de la controvertida unidad portaba en terreno, así como la del helicóptero que siguió a los encapuchados que robaron los vehículos. Valga recordar que el parte de Carabineros que circuló ayer en la prensa dice que Catrillanca formaba parte del grupo que robó los vehículos, y que en medio de la acción abordó el tractor azul donde fue baleado.

Pero además, y probablamente clave, están los exámenes a los tres todoterreno.

Los escenarios buenos, malos… y peores

En el gobierno subrayan que eso abre  variados escenarios, que determinarán las acciones a seguir, y que mientras esa información no esté fehacientemente establecida, no les queda otra que aplicar freno de mano en sus declaraciones, “no acelerarnos y ser muy prudentes”. Soslayar esa norma ya dejó en la mira de una acusación constitucional al intendente de la IX, Luis Mayol, al jugarse prematuramente por la tesis de que la víctima fatal fue uno de los ladrones de autos.

Por eso mismo llamaron la atención una de las declaraciones que hizo esta mañana en Biobio, la ministra vocera de gobierno, Cecilia Pérez Jara: “Carabineros estaba cumpliendo su mandato constitucional y legal previniendo delitos (…). Frente a un delito flagrante, deben actuar. Y si son enfrentados a balazos, está dentro de sus facultades poder defenderse”. Y al cierre de esta edición, el ministro Chadwick hizo un sentido reproche a lo oposición por sacar partido a los hechos de violencia pidiendo, entre otras cosas, el regreso de Piñera desde la gira por Asia. En la misma declaración acusó doble stándar en aquellos que cometieron hechos de violencia durante el día de ayer, precisamente por la muerte de Catrillanca.

¿Qué escenarios se abren dependiendo de los peritajes? Por ejemplo, dicen en el gobierno, uno es que se determine que hay huellas de Catrillanca en los vehículos robados, o incluso que se hallaron rastros de pólvora en sus manos. En teoría, explican, es el menos dañino porque tendería a alivianar la culpa sobre Carabineros, pero -remarcan- enfrentaría críticas e incredulidad. Por eso, insisten, es clave que esas pruebas estén en manos de la Policía de Investigaciones y no de al uniformada.

Dramáticamente distinto para el gobierno sería el escenario opuesto: que las pruebas arrojen que las manos del fallecido comunero jamás pasaron por los autos ni por las armas de fuego, y que además no queden dudas de que Carabineros le disparó.

En La Moneda explican que el cuadro es delicado, además, por el descrédito público que pesa sobra Carabineros (y sobre todo en la zona después del escándalo de la llamada “Operación Huracán). Y a pesar de que la misma administración Piñera purgó el mando casi inmediatamente después de asumir, allí no niegan que no hay confianza ciega en el manejo de la polícia uniformada en este caso (que ya sufrió un tirón de orejas por fallas en la seguridad presidencial hace algunas semanas).

De hecho, no niegan que el peor de los mundos es que el sitio del suceso haya sido adulterado en los primeros instantes tras lo ocurrido, aunque las comunidades mapuches han tomado el control de la zona por las mismas razones. Es el mismo descrédito el que incidió en buscar en un fiscal experto en DD.HH. un punto de apoyo.

El tic-tac político

¿Cuánto tardarán estas pesquisas? En La Moneda calculan que las más importantes pueden estar listas en un plazo estimado de entre diez días a dos semanas, a lo menos. Ideal que sea antes dicen, porque el punto clave-clave es disponer de una versión oficial y sin lagunas de los hechos antes de que el ministro del Interior, Andrés Chadwick, enfrente a la oposición en el Congreso. Hacerlo con un libreto aún plagado de dudas abrirá nuevos flancos.

Los plazos le ponen suspenso extra a esta trama. El número dos de Piñera podría comparecer la próxima semana a una sesión extraordinaria de las comisiones de DDHH y Seguridad Ciudadana de la Cámara, aunque en las bancadas opositoras están jugadas por hacerle ir a una interpelación; estará obligado a ambas si se concretan.

La interpelación le daría a Chadwick un poco más de margen: reunidas las firmas y solicitada a la mesa, ésta da cuenta a la sala; de ahí corren 48 horas hábiles para notificarlo, y luego de ello, debe ocurrir en no menos de 10 y no más de 15 días hábiles. Al margen de eso, la oposición evalúa mantener el tema en rojo con una comisión investigadora.

Por lo pronto, las próximos días serán tensos. Mañana es el funeral de Catrillanca, y ya para el paso del cortejo por la zona hubo nuevos enfrentamientos. El lunes regresa Piñera al país. El miércoles se presentaría la interpelación a la mesa, activando con ello el cronómetro en contra para La Moneda. El 3 de enero es un nuevo aniversario de la muerte de Matías Catrileo. El 4 de enero, el de la muerte de los Luschinger – McKay.

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