Mañalich pone presión a las clínicas privadas: Más personal médico será clave para aumentar en 720 las camas UCI

Según el Ministerio de Salud, en las últimas tres semanas el sector público duplicó las camas críticas, mientras que el sector privado las aumentó solo en 10%. Gremio afirma que está analizando las consecuencias de la instrucción.




El viernes, las clínicas recibieron una primera advertencia en una reunión con el Servicio de Salud Metropolitano Oriente. En medio del aumento de casos, el Ministerio de Salud veía con preocupación que no todos los prestadores privados estaban reconvirtiendo camas al ritmo esperado, por lo que eventualmente se les podría obligar a hacerlo.

Y esa decisión se tomó ayer, cuando se cumplieron 100 días de vigencia de la alerta sanitaria: vía decreto, el ministerio ordenó que todos los recintos privados de alta complejidad dupliquen su cantidad de camas en un mes, para hacer frente a la fase más crítica del coronavirus, que según los expertos se vivirá en la próxima quincena.

La orden dice que, este domingo, estas clínicas deben tener 20% más de camas para pacientes críticos con ventilación invasiva, y que al 15 de junio estaban deberán haber aumentado en 100%. Para ello, se les instruye convertir máquinas de anestesia y respiradores de uso pediátrico.

Esta mañana, cuando el Gobierno dio cuenta nuevamente de cifras record en la pandemia -3.520 contagios nuevos y 31 muertos en un solo día-, el ministro de Salud, Jaime Mañalich, explicó que la decisión “obedece al estado de necesidad de las personas que están iniciando la enfermedad y que pueden necesitar apoyo intensivo con ventilación mecánica”.

Según el ministro, en el último mes y medio el “la oferta de camas de tratamiento intensivo y respiradores en el sector público se ha duplicado, mientras que en las clínicas privadas con atención cerrada solo ha crecido el 10%”, por lo que se las obligará a ampliar su aporte.

“No es una solicitud, es una indicación, una orden que emana en mérito de la alerta sanitaria, para reclutar en los próximos días, en tres semanas, 720 unidades de tratamiento intensivo adicionales, con ventiladores mecánicos”, detalló.

La noticia fue recibida con cautela entre los prestadores. La Asociación de Clínicas emitió una declaración afirmando que han hecho los mayores esfuerzos por responder a la emergencia y que analizarán la orden ministerial.

“La implementación del decreto implica un aumento adicional de médicos, enfermeras, personal auxiliar, dispositivos y ventiladores. Por ello, en este momento, estamos evaluando y revisando detalladamente nuestras capacidades técnicas y de personal médico para cumplir en los tiempos requeridos por la autoridad”, declaró la agrupación.

La conversión de camas será supervisada por Luis Castillo, exsubsecretario de Redes Asistenciales, quien estuvo a cargo de esa división hasta julio del año pasado y que ahora fue designado por Mañalich para coordinar esta tarea.

Personal médico, el punto crítico

Según la Sociedad Chilena de Medicina Intensiva (Sochimi), que a diario realiza una encuesta entre los recintos, los prestadores privados poseían hasta ayer 692 camas UCI disponibles, 24% más que el 1 de mayo, mientras que el sector público tenía 1.131 camas críticas, 27% más que a inicios de mes, lo que corrobora la preocupación ministerial.

El jefe del Programa de Políticas, Sistemas y Gestión en Salud de la Universidad de Chile, Óscar Arteaga, dice que el aumento de camas críticas se puede lograr reconvirtiendo otras de cuidados intermedios, por lo que la infraestructura no es tan compleja.

Lo realmente complejo, dice, es tener personal médico para que atienda a esas nuevas camas UCI. “Lo más crítico es tener los recursos humanos, porque hay una cantidad limitada de personal. Eso implica organizar a los trabajadores para aprovecharlos, porque mientras más pacientes críticos haya, con los mismos equipos médicos, la calidad de la atención se puede deteriorar”, explica.

El experto detalla que, de todos quienes se enfermen de coronavirus, el 5% podría requerir hospitalización, y que un paciente que cae en la UCI no solo requiere ventilación, sino que a veces también necesita soporte cardiaco y diálisis. “La dotación de recursos humanos es baja en comparación con la OCDE, nos tenemos que enfrentar a esa realidad”, añade.

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