Cristián Warnken: “El día que las humanidades dejen de tener un rol importante estamos perdidos”

Cristián Warnken, director de País Humanista USS.

El escritor y profesor de Literatura lidera País Humanista, nuevo centro de estudios de la U. San Sebastián, que fue inaugurado este lunes con la visita del académico y exministro de cultura de España, José María Lasalle. El centro se enfocará en reflexionar sobre las humanidades, en diálogo con la ciencia y la tecnología y los dilemas éticos, entre otro temas.



En medio de un intenso y reciente debate respecto del valor de las humanidades en la sociedad, Cristián Warnken, conocido por su trabajo en la promoción de la literatura y la cultura en el país, vuelve a la escena pública, esta vez liderando País Humanista, centro de pensamiento de la Universidad San Sebastián (USS), que busca contribuir a la reflexión de los grandes temas globales, desde las humanidades.

País Humanista USS está integrado por los académicos USS: Roberto Ampuero (escritor y ex ministro de Cultura), Sergio Muñoz (analista político y escritor), Cecilia Morán (historiadora), Cristián de La Maza (ex subsecretario de Defensa), Gonzalo Arenas (decano Facultad de Derecho y Ciencias Sociales y abogado), Guillermo Tobar (doctor en filosofía) y Víctor Berríos (literato y coordinador del grupo).

El centro fue inaugurado esta semana con la participación de José María Lasalle, doctor en Derecho, escritor, académico y ex ministro de Cultura de España, quien vino invitado por la Universidad para conversar sobre el rol de las humanidades en la era de la Inteligencia Artificial, planteamiento que recoge en sus dos últimos libros: “Civilización Artificial” y “Ciberleviatán”, donde habla del eventual colapso de la democracia liberal frente a la revolución digital.

Equipo País Humanista integrado por: Cristián de la Maza, Gonzalo Arenas, Roberto Ampuero, Cristián Warnken, Guillermo Tobar, Cecilia Morán, Sergio Muñoz y Víctor Berríos.

En palabras del propio Warnken, el centro nace como un horizonte o aspiración para enfrentar los grandes desafíos presentes, buscando evitar el mal de esta época hiperconectada que habla más rápido de lo que piensa, impulsando el pensar meditativo que alguna vez defendió el filósofo alemán Martin Heidegger.

“Heidegger dice que existen dos pensares, el calculante y el meditativo. El calculante es muy importante, porque incluye todo lo que lo que hace posible que nosotros vivamos, con todas sus comodidades y adelantos. Pero dice el filósofo que tan crucial como calcular es el pensar meditativo, el que se detiene, fuera de la prisa, y se hacen las preguntas fundamentales que hay qué hacer”, señala Warnken en una conversación que responde desde su actual residencia en Molino Viejo, un pequeño pueblo en la frontera de Llanquihue con Puerto Varas. Allí vive una especie de retiro del ajetreo de la capital, donde comenzó a planear cómo revitalizar el debate de las humanidades. Tras unos años alejados de las aulas universitarias, quien fuera el conductor de programas como “La belleza de pensar” o “Una belleza nueva”, encontró en la sede Puerto Montt de la USS un espacio para volver a hacer clases, específicamente para estudiantes de Medicina y Derecho.

En conversatorio “Humanidades para la libertad en tiempos de peligro” participaron: Roberto Ampuero, José María Lasalle y Cristián Warnken.

Ante la subvaloración de las humanidades en la actualidad, Warnken cita al filósofo italiano Nuncio Ordine y su libro “La utilidad de lo inútil” para ilustrar cómo aquello que se considera inútil, como la literatura o la filosofía, en realidad otorga sentido y cohesión a las comunidades. “Este país se conoce internacionalmente gracias a sus pensadores” declara, refiriéndose a figuras históricas como Andrés Bello, a quien llama uno de los fundadores de Chile, así como el rol de la poesía con la creación del relato nacional con la aparición de la epopeya La Araucana hace más de cinco siglos, siendo la lírica y los poetas galardonados con el Premio Nobel quienes han elevado el prestigio de Chile a nivel mundial.

Así es cómo el Centro País Humanista USS se presenta desde la visión de un país centrado en las humanidades y la cultura. Esta búsqueda, reconoce Warnken, no está alejada de la nostalgia. “Tendemos a idealizar el pasado, un momento donde las humanidades tuvieron un papel más importante en la cultura chilena, pero también una nostalgia al futuro, de que volverán a ocupar un rol importante, porque ahí se juega el destino de la humanidad. Así de simple, aunque parezca un poquito grandilocuente”, declara.

La universidad bastión del pensamiento humanista

Para Warnken, las universidades deben ser los bastiones del pensamiento humanista. Afirma: “El día que las humanidades dejen de tener un rol importante en las universidades, yo digo que estamos perdidos”, planteando que sería una señal de alerta y una pérdida de sentido para la educación superior el convivir sin carreras o mallas curriculares ligadas a las humanidades.

Al evento en la USS asistieron más de 200 personas del mundo académico, de la cultura y las humanidades.

“Alejarse demasiado de ellas, invisibilizarlas, o cerrar carreras humanistas, es traicionar la esencia misma de la universidad”. Aquí recuerda al poeta chileno Jorge Millas, quien veía a la universidad como una “torre de márfil”, un lugar dedicado a la reflexión serena y de largo alcance, lejos del “activismo frenético” de la vida cotidiana. “Para mí, una universidad que no tiene humanidades no es una universidad. Así de simple”, sostiene el escritor.

En ese sentido, el profesor de Literatura que ha trabajado tanto en universidades públicas como privadas, cree que a sus 63 años ha creado “la experticia, podríamos decir, de abrir espacios en distintos lugares”. Desde este nuevo rol como director del centro País Humanista USS, Warnken pretende nuevamente “intentar sacar un poco las humanidades de este secuestro en manos de la academia”.

Ante ello, se explaya: “Cuando de repente las humanidades se miran a sí mismas, se vuelven ombliguistas, le hablan a un público muy minoritario. Lo que hay que hacer es sacar a las humanidades y llevarlas a públicos más amplios”. El centro tiene en sus bases esta “tarea titánica”, ante una falta de convencimiento de su importancia en la vida de las personas. “No existe esa convicción de que las humanidades son cruciales y fundamentales. Siempre las miran como una especie de lujo o de adorno, pero no como un fundamento, qué es lo que creemos que son”.

Enfoque en regiones

En relación a sus clases en la sede Patagonia de la USS, la experiencia de Cristián Warnken con las nuevas generaciones de universitarios lo motivó a llevar las ideas humanistas fuera de Santiago, con prioridad en difundirlas desde las regiones.

Entendiendo el origen de la USS, que nace en Concepción a finales de los 80 ‘s, el escritor sostiene la necesidad de mirar hacia las provincias. “Por ejemplo, José María Lasalle, nuestro primer invitado internacional, va a hacer un tour por todas nuestras sedes. La mirada desde la provincia es extremadamente importante”, sostiene, para luego volver a citar a Heidegger y su manifiesto “Paisaje creador: ¿Por qué permanecemos en la Provincia?”, reafirmando su convencimiento de que “una de las enfermedades del país es que el centro ha tendido a apoderarse todo, y ha perdido la riqueza inmensa que hay en la región, no solo los recursos naturales, sino su patrimonio cultural y humano”.

En ese sentido, el director de País Humanista USS hace una distinción entre ser provinciano y ser provincial, ello tras las enseñanzas de Abel González, filósofo de Cerro Castillo, cuando el literato vivió en Viña del Mar. “Él decía que el provinciano es el santiaguino, porque cree que está en el centro del mundo, pero está equivocado. Está en una provincia periférica, pero siente que es el centro, entonces tiene una mirada distorsionada”. En la otra vereda, el provincial sería quien “tiene el arraigo, el que se conecta desde la provincia con el mundo”. Warnken hace esta referencia ante esta búsqueda de dar vuelta el “mapa mental” del acceso a conversaciones desde las humanidades a nivel país.

De este modo, el nuevo Centro País Humanista USS se potenciará a través de las cuatro sedes, así como buscando no ser una isla lejos en el océano, y es su director quien espera colaborar con otros centros y figuras del pensamiento crítico a nivel nacional e internacional. La visita de José María Lassalle, autor que explora la relación entre las humanidades y la inteligencia artificial, marca el comienzo de una serie de diálogos y eventos que buscan elevar el debate en el país.

“Vamos a ir de menos a más. No queremos ser tan pretenciosos, pero sí tratar de elevar la discusión política a una reflexión más de fondo, más filosófica,” concluye Warnken ante el desafío al que se suma el nuevo Centro País Humanista USS, buscando ser un faro de pensamiento crítico en un mundo cada vez más dominado por la inmediatez y la superficialidad, valorando la necesidad de descentralizar el conocimiento. Una apuesta por un futuro donde las humanidades recuperen su lugar esencial en la sociedad.

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