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Cómo aprender a perdonar y dejar atrás el rencor puede potenciar tu bienestar, según un estudio

Especialistas explicaron que perdonar no consiste en excusar el daño ni en olvidarlo. Más bien, se trata de una decisión deliberada de liberar la ira y el resentimiento. La investigación consideró datos de más de 200.000 personas de 23 países.

Cómo aprender a perdonar y dejar atrás el rencor puede potenciar tu bienestar, según un estudio. Foto: referencial.

Una investigación publicada en la revista científica NPJ Mental Health Research concluyó que las personas más propensas a perdonar —no solo en respuesta a un evento aislado, sino como un patrón constante a lo largo del tiempo— tienden a reportar mayores niveles de bienestar en diversas áreas.

El estudio fue dirigido por el psicólogo social y de la personalidad de Harvard, Richard Cowden, y consideró datos de más de 200.000 personas de 23 países.

En una entrevista con el Washington Post, aseguró que “atravesar el proceso de perdonar de forma habitual puede ser beneficioso para diferentes aspectos de nuestras vidas”.

Precisó que los expertos conocen lo anterior como perdón disposicional.

Cómo aprender a perdonar y dejar atrás el rencor puede potenciar tu bienestar, según un estudio. Foto: referencial.

Cómo aprender a perdonar y dejar atrás el rencor puede potenciar tu bienestar

Los especialistas consultados por el citado periódico explicaron que perdonar no consiste en excusar el daño ni en olvidarlo. Más bien, se trata de una decisión deliberada de liberar la ira y el resentimiento, así cómo de dejar atrás el rencor.

Comentaron que, el perdonar en sí, no es reconocer que el ofensor merezca una absolución.

Cuando las personas reprimen ira por demasiado tiempo, aquello puede empezar a intensificarse y a generar daños más grandes que los que había originalmente, dijeron los expertos.

Afirmaron que la “falta de perdón” no es solo un estado mental, sino que también puede convertirse en un estado físico, asociado con la ansiedad, la depresión y respuestas de estrés persistentes, tales como niveles elevados de cortisol, presión arterial alta y tensión muscular.

De acuerdo al equipo dirigido por Cowden, la sensación de injusticia puede transformarse en “una respuesta cognitivo-emocional compleja caracterizada por amargura, resentimiento, hostilidad, odio, ira, miedo y motivos vengativos o de evasión”.

Los datos que utilizaron los investigadores provienen del Estudio Global del Bienestar, un proyecto de investigación internacional que analiza cómo cambia el bienestar de las personas a lo largo del tiempo en diferentes culturas y países.

Para medir el perdón, se basaron en la pregunta: “¿Con qué frecuencia has perdonado a quienes te han hecho daño?”. Las opciones de respuesta iban desde “nunca” hasta “siempre”.

Al hacer su análisis, consideraron factores como salud mental, salud física, relaciones, sentido de propósito, rasgos de carácter y estabilidad financiera.

Descubrieron que las personas más propensas a perdonar tendían a reportar mejores resultados en muchas áreas un año después, especialmente en el bienestar psicológico. Esto incluyó aspectos como la felicidad y el sentido de propósito.

También encontraron asociaciones con áreas como la salud física y el comportamiento de la salud. Sin embargo, estas últimas fueron generalmente menos consistentes, en comparación a las anteriores.

Los autores precisaron que el estudio solo muestra correlación, no causalidad.

No obstante, enfatizaron que se basa en décadas de investigación previa y ensayos clínicos. Y que los hallazgos sugieren que las personas con mayor capacidad para perdonar tienden a tener un mejor desempeño emocional y social con el tiempo.

El profesor emérito de psicología en la Universidad de Virginia Commonwealth y coautor de la investigación, Everett Worthington Jr., comentó al Post que le sorprendió ver ciertas diferencias entre los países considerados en los datos.

Por ejemplo, vieron que en Nigeria, Egipto e Indonesia la cultura del perdón era alta, mientras que en Reino Unido era baja y en Estados Unidos estaba en un punto intermedio, según su análisis.

El equipo tiene previsto desarrollar más investigaciones que permitan descifrar cómo influyen en este escenario los factores culturales, socioeconómicos y políticos, entre otros.

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