LT Board

Claudia Rivas, psicóloga deportiva: “Si Lionel Messi sigue activo hoy, a los 39 años, es por pura disciplina”

Ad portas de la final del Mundial 2026 entre Argentina y España, que se jugará este domingo, la especialista mexicana, que estuvo en Chile de visita en la Universidad Andrés Bello, analiza el trabajo del capitán de la selección trasandina por mantenerse vigente y por qué, si a Maradona le hubiera tocado jugar en el nivel que tiene hoy el fútbol, probablemente “no habría podido sobrevivir en el alto rendimiento”.

Jia Haocheng

Claudia Rivas creció en un camarín de fútbol. A mediados de la década de los 70, su padre, Octavio Rivas –pionero de la psicología deportiva en México– empezó a trabajar en la preparación del primer equipo de Los Pumas, y ella, entonces de 12 años, lo acompañaba en los partidos.

A los 15, cuando murió de su madre, ese camarín se convirtió en su segunda casa y también en el lugar que marcó su vocación: seguir los pasos paternos y convertirse en psicóloga deportiva. Hoy trabaja para el club América –el equipo con más títulos en la historia del fútbol mexicano–, y también ha ayudado a desarrollar el talento de tenistas, golfistas, patinadores y jinetes de ese país.

Pero cuando ella empezó a recorrer este camino, a comienzos de los 80, no sólo la psicología deportiva era una rara avis en el deporte: también lo eran las mujeres en fútbol. Tan, pero tan raro era verlas en un camarín, que una vez que Los Pumas tuvieron que jugar de local en otro estadio no la dejaron entrar sin antes hacer un “rito de purificación”:

“A mí y a la relacionadora pública nos dijeron: ‘No pueden pasar. Aquí no pasa ni la madrina’. Entonces el presidente de nuestro club dijo: ‘Son parte del equipo y pasan’. Desgraciadamente no hay fotos, pero trajeron a un brujo que llenó todo de humo. En esa época no se pensaba que las mujeres pudieran ser árbitras ni periodistas deportivas”, relata.

“Un punto de inflexión fue ver que trabajaba con lo más sano del ser humano: con los sueños", dice Claudia Rivas sobre su trabajo.

“Sin querer nos tocó ser pioneras”, dice Claudia Rivas, quien hace algunos días estuvo en Chile como expositora del III Congreso Internacional Regional del Deporte y Psicología del Deporte, organizado por el Instituto del Deporte y Bienestar de la Universidad Andrés Bello y la Corporación Fútbol Más, donde habló de su experiencia preparando a los mejores futbolistas de México.

–¿Cómo son los hombres como competidores?

–No dependen tanto de la cooperación como las mujeres. Los hombres dicen: no importa si te quiero o no, vamos a competir, vamos a cazar. Es un pensamiento atávico. Las mujeres, en cambio, tenemos un espíritu competitivo más como las amazonas, basado en la resiliencia. Es impresionante, eso sí, la cooperación con uno que tienen los hombres, que se dejan ayudar, y creo que el hecho de ser mujer en un grupo permite que inclusive puedan abrirse más y mostrar esa vulnerabilidad.

En la psicocancha se ven los gallos

Esa vulnerabilidad es la que Claudia Rivas disecta en consulta, en lo que ella llama “la psicocancha”, “que es un espacio nuestro, lo que pasa aquí, se queda aquí. Ahora, si hay algún problema que afecta la cancha, le doy la información al entrenador”.

La especialista cuenta que se enamoró de su labor cuando se dio cuenta de lo que podía lograr con los jugadores al entregarles herramientas y, al mismo tiempo, contención. “Un punto de inflexión fue ver que trabajaba con lo más sano del ser humano: con los sueños. Ver que alguien logre sus sueños me hacía y me sigue haciendo profundamente feliz”.

Según su mirada, la combinación ideal de un deportista es una mezcla de 25% de trabajo físico, 25% de técnico, 25% de táctico y 25% de mental, “aunque no siempre es tan así. A veces tenemos jugadores privilegiados técnicamente a los que un acento mental les ayuda mucho, pero también hemos visto que no siempre triunfan. Al alto rendimiento no llegan los mejores técnico-táctico, sino los más tercos. Los que entrenan más, los que no se dan por vencidos, los que buscan cómo desarrollar. Obviamente, se necesitan tres rayitas de talento, pero si mentalmente no hay una disposición para la dieta, para el descanso, para el trabajo físico, no llegan”.

"Maradona fue el último de los grandes triunfadores-perdedores. No habría podido sobrevivir en el alto rendimiento que existe hoy sin una base", cree Claudia Rivas.

También hay casos al revés: jugadores tan, pero tan talentosos que su don se sobrepone a cualquier indisciplina. Pero el tiempo igualmente les termina pasando la cuenta. ¿El mejor ejemplo? “Diego Armando Maradona: quizá es arriesgado lo que te voy a decir, pero creo que Maradona fue el último de los grandes triunfadores-perdedores. No habría podido sobrevivir en el alto rendimiento que existe hoy sin una base. Tuvo falta de acompañamiento y de cuidado, por las razones que todos conocemos y que lo llevaron a terminar como terminó”.

En la vereda completamente opuesta está quien será protagonista de la final del Mundial 2026 que se jugará este domingo: Lionel Messi, un jugador de ya 39 años, pero que sigue siendo determinante para la selección argentina, “que si sigue activo es por pura disciplina”, dice Claudia Rivas.

“Es conocido que, en un momento, Messi dice: la alimentación no me está dando, ¿dónde está el mejor nutriólogo para que mi alimentación sea de acuerdo a mi cuerpo, mi vida? Necesito seguir trabajando, porque lo que tengo no me va a durar. Si quiero mantenerme vigente, tengo que seguir entrenando muchísimo”.

¿Speech motivacional? No, gracias

Claudia Rivas apuesta por el trabajo uno a uno para que los resultados redunden en el equipo. “Cada vez, a los psicólogos nos buscan más jugadores a nivel individual, porque tienen un mundial, un reto y quieren seguir. Y creo que ahí es parte de este trabajo individualizado, colectivo, en donde trabajas lo que necesitas a nivel individual para multiplicar en el colectivo”, explica.

Ese método es, para Claudia Rivas, muchísimo más efectivo que las arengas emocionales.

“Esta cuestión un poco americana de Hollywood, de la plática motivacional desgarradora, tiene un impacto muy corto en el tiempo y a veces puede presionar más”, afirma.

“En lo psicológico es mejor lo conocido. Yo ya tengo mis estrategias, ya sé mis palabras claves, ya sé mis estilos de relajarme, ya sé mis estilos de comunicar y ya sé que a lo mejor necesito comunicar más”.

En el desempeño colectivo de una selección, dice, lo importante es no perder el foco, independiente del estrés y de las alta expectativas que su rendimiento genera al congregar a los mejores jugadores del país.

“Hay que manejar mucho los centros de enfoque, qué es importante, dónde cooperamos, porque finalmente el día de ayer yo te estaba pegando patadas porque eras mi rival, pero ahora compartimos la misma habitación y vamos por una meta común. Entonces, ¿cómo poder cooperar con esto? ¿cómo poder empoderarnos juntos?”, señala.

Más sobre:LT BoardDeportes BoardMundial de fútbol 2026Lionel Messibranded-ltboard
Imagen boletín

Suscríbete a nuestro newsletter semanal, con los temas que marcan la pauta del país

COMENTARIOS

Para comentar este artículo debes ser suscriptor.

Imagen boletín

Suscríbete a nuestro newsletter semanal, con los temas que marcan la pauta del país

La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.

Plan Digital+$6.990 al mes, por los 3 primeros meses SUSCRÍBETE