Ecocitex: Eliminar el desecho textil de Chile

Ecocitex, proceso

FOTOS Gentileza Ecocitex

La meta de este emprendimiento es ambiciosa y extraordinaria a la vez. Sabido es que la industria textil es una de las más contaminantes, según la ONU produce el 20% de las aguas residuales mundiales y el 10% de las emisiones globales de carbono. Eso, solo en una parte de su proceso, porque una vez desechada, el 73% de la ropa post consumo es botada a la basura y menos del 1% se convierte o recicla. Y, solo en nuestro país, se estima que al año 550 toneladas de textiles terminan en vertederos.




Hace un tiempo conocimos a Rosario Hevia cuando preparábamos un especial de líderes y promesas, allí nos sorprendió con Travieso. Una iniciativa creada junto a su socia Daniela Ehijo, que une su inquietud social presente desde su época universitaria, con una preocupación que la angustió cuando tuvo su segundo hijo. “La ropa de los primeros meses de vida queda en perfecto estado. Una vez que la usas, si no la regalas, no sabes qué hacer con ella. Y se me ocurre hacer este emprendimiento, que ya lleva un par de años, donde se puede llevar toda la ropa infantil (da lo mismo la marca y el estado) y valorizamos, haciendo una transferencia a la cuenta corriente o puntos canjeables en la tienda. Más de un tercio de la ropa recibida es donada a niños en situación vulnerable y le damos el mejor uso a cada prenda, garantizando que no va a terminar en la basura”, cuenta.

Cumplir el compromiso de que la ropa en desuso no fuera a parar a un vertedero fue el motor que las impulsó a ir más allá, y pensar qué hacer con todo lo que ya no podía ser vendido, donado o convertido en accesorios y juguetes. “En un momento teníamos 400 kg de ropa en mal estado y no sabíamos qué hacer con ella. Habíamos tratado de reciclarla de varias formas -haciendo relleno, trapillo- pero nada daba buenos resultados. Pero, la vida tiene muchas vueltas y muchas cosas lindas pasan, que pueden ser casualidades. Hay que estar despierto, buscando las oportunidades que se presentan...”, dice Rosario, para contar la anécdota de que en un asado alguien le comentó que su padre tenía problemas con una fábrica, una antigua hilandería. Rosario ignoraba que aún existiera este proceso industrial en Chile, estaba sorprendida y quería conocerla. ¿Sería posible hacer hilado con esos 400 kg que la estaban atormentando? Lo hicieron.

Ecocitex, proceso
De una tonelada de desecho textil, Ecocitex obtiene 10.000 ovillos de 100 gr a través de un proceso que se hace en seco.

El proceso

De mucha prueba, error y en constante evolución, el proceso para lograr este reciclaje se resume así. Las prendas se seleccionan por color, se cortan y desmenuzan convirtiéndose en vellón textil, que es sanitizado y dejado en cuarentena. Posteriormente, se carda, entrelazándose y ordenando las hebras, para transformarse en paños y luego en hilado de vellón textil. Finalmente, se aplica una torsión continua para darle resistencia y se obtiene el hilado de ropa reciclada. En todo este proceso no se usa agua, por lo tanto, no se generan desechos contaminantes y no se usan tinturas, cada color es producto de la selección de prendas, lo que también los hace únicos. El hilado es producto de la mezcla de fibras recicladas, de composición exacta desconocida, y no se introducen fibras nuevas.

“Lo llevé a Travieso y fue un éxito, la gente no podía creer que era hilado de textil reciclado. Era disparejo, no era homogéneo, peluseaba, pero era de textil reciclado. Mi idea era contratar el servicio, que reciclaran la ropa y comprarles el hilado y venderlo. No quería hacer nada más. Pero el 2019 a los dueños se les hizo insostenible continuar con la hilandería, querían vender la maquinaria y deshacerse de todo porque ya estaban cansados”, cuenta. En ese minuto, junto a su socia, decidieron que Daniela se dedicara más a Travieso y Rosario se pondría manos a la obra para encontrar la forma de comprarla atrayendo inversionistas. El 2 de enero del 2020 lo lograron.

Ecocitex contenedores
Tienen distintos puntos de venta y en su fábrica en Las Dalias 2475, Macul, reciben la ropa (lavada y sin elementos no textiles) y también venden sus productos.

Generando otros cambios

“Antes yo no reciclaba, no sabía lo que era la huella de carbono y no estaba ligada al mundo del reciclaje hasta que creamos Travieso”, dice Rosario. Y esa experiencia hizo que todo fuera diferente, porque ahora el desafío era a mayor escala y buscando un gran impacto. “Es decir, un impacto medioambiental positivo, que es claro: reciclar, pero que también tenga un impacto muy importante: que sea social. Para eso quería integrar a personas que estuvieran en alguna situación vulnerable. Cuando formé la sociedad les dije a todos que para mí esa parte era muy importante.

Entonces, Ecocitex iba a ser una empresa, que potencialmente en el futuro iba a ser sostenible y generar utilidades, pero no a costa de las personas, sino que involucrando a la comunidad y generando un aporte positivo. Y quería materializar eso con un compromiso de los socios de que todos los años pudiéramos donar hilado”, señala.

El invierno pasado participaron en la campaña #YoTejoParaTi donando hilado y, con la ayuda de los puntos de venta y sus seguidores de Instagram, convocaron a confeccionar a mano más de mil gorros, que fueron entregados a personas en situación de calle. Estos aliados se han transformado en una vital comunidad, que como ella cuenta: “Son pymes chicas, más de 200 puntos de venta que nos han comprado, pero tenemos 70 que son recurrentes, hablan de la marca y transmiten lo que hacemos. Suben videos y explicaciones, dan feedback positivo y negativo del hilado porque, como es producto reciclado, tienen dificultades o diferencias, como que los colores nunca son iguales, también hay diferencias en la torsión y el hilado”.

Material reciclado de Ecocitex

En medio de todo eso, se le acercó una persona que trabajaba con personas en la cárcel, buscando hilados para los talleres que dictaba. Pero a Rosario se le ocurrió ir más allá y le dijo que estaba buscando personas que no tuvieran ninguna calificación para seleccionar y clasificar la ropa que reciben, y también a quienes quieran capacitarse en el oficio de la hilandería, ya casi extinto. Finalmente se unieron con la Fundación Abriendo Puertas. “Les damos trabajo, con contrato, pago de imposiciones, etc. No importa que tengan antecedentes, ni cuáles son, y el compromiso de la Fundación es hacer el seguimiento emocional que es muy importante para la continuidad. También tenemos una psicóloga laboral, que se enamoró del proyecto, y nos apoya motivando a los trabajadores para hacerles sentir el impacto que están generando y lo increíble que es lo que están haciendo”, cuenta.

Pero todavía queda camino por recorrer, y no sin algunas dificultades. “Aunque mucha gente ama el proyecto, todavía no logramos el equilibrio. Recibimos más ropa de la que reciclamos y reciclamos más de lo que vendemos. Necesitamos aumentar la venta. La meta es muy clara, con la ayuda de la comunidad y logrando hacer más conscientes a las personas de este problema, nosotros queremos acabar con el desecho textil. Estamos vendiendo 2,5 toneladas y para que sea sostenible tenemos que llegar a 5 mensuales”, cuenta.

Rosario dice que la manera más fácil de ayudar a eliminar el desecho textil de Chile es partir por comprar menos. “Hay que reducir el consumo, alargar la vida útil a las cosas; priorizar donar, regalar, hacer upcycling; para que cada día nos llegue menos ropa a nosotros. Sería increíble si cada persona y empresa se hiciera realmente responsable hasta el final del desecho textil que genera. Es decir, que si lo va a reciclar primero retire todo lo no textil, lo pese y compre ese mismo peso en hilado. Ese sería el sueño”, finaliza. @ecocitex

Ecocitex material
Ecocitex vende ropa en buen estado y para confección, retazos textiles, cierres, botones, dos tipos de hilado y eco relleno para cojines o amigurumi.

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