Cámaras, sensores y software: así funciona la visión del Omoda C5 SHS-H
El modelo que llegará a Chile integra un sistema de percepción basado en inteligencia artificial, capaz de interpretar el entorno y apoyar la conducción en escenarios complejos.

¿Qué tan capaz es hoy un vehículo de interpretar lo que ocurre a su alrededor? En ese escenario, el OMODA C5 SHS-H apuesta por ampliar la percepción más allá de lo que alcanza el conductor, especialmente en momentos donde la visibilidad baja o el tráfico se vuelve más exigente.
Desarrollado por OMODA | JAECOO, el modelo integra más de 20 sistemas avanzados de asistencia (ADAS) que operan a partir de sensores y cámaras en constante funcionamiento. Este conjunto no solo observa el entorno, sino que también lo interpreta en tiempo real, con el objetivo de anticipar situaciones y acompañar la toma de decisiones en la conducción diaria, tanto en ciudad como en carretera.

Uno de los elementos centrales es la cámara frontal Bosch EVO de tercera generación (MPC3), ubicada detrás del parabrisas. Este sistema incrementa su capacidad de procesamiento respecto a versiones anteriores, lo que permite una lectura más detallada del entorno, incluyendo la detección de carriles incluso cuando las demarcaciones no son completamente visibles o las condiciones climáticas afectan la visibilidad.
La cámara no solo registra imágenes, sino que también interpreta la información en tiempo real. A través de inteligencia artificial, el sistema identifica vehículos, peatones y ciclistas, diferenciando además elementos propios de la vía y posibles obstáculos. Este análisis se realiza de forma continua, lo que permite mantener una supervisión permanente sin depender de la atención humana, que puede verse afectada por factores como el cansancio o la distracción.
El funcionamiento se basa en múltiples procesos simultáneos. Por una parte, el sistema reconoce objetos y usuarios de la vía; por otra, interpreta la geometría del camino, identificando bordes y límites incluso en ausencia de señalización clara. A esto se suma un análisis más detallado de la escena, que distingue entre áreas transitables y zonas restringidas, contribuyendo a una conducción más estable.

La percepción del entorno se complementa con otros elementos, como la cámara trasera con guías dinámicas y sensores de estacionamiento en ambos extremos del vehículo. En versiones más equipadas, se incorpora un sistema de visión panorámica que amplía el campo visual en maniobras a baja velocidad, facilitando el desplazamiento en espacios reducidos o con alta densidad de tráfico.
Este conjunto tecnológico forma parte de una tendencia en la industria automotriz, donde los vehículos incorporan cada vez más herramientas digitales orientadas a mejorar la seguridad activa. En ese escenario, los sistemas de visión y procesamiento de datos cumplen un rol clave al permitir que el automóvil no solo observe su entorno, sino que también lo interprete y actúe en consecuencia.
COMENTARIOS
Para comentar este artículo debes ser suscriptor.
Lo Último
Lo más leído
Casi nadie tiene claro qué es un modelo generativo. El resto lo leyó en La Tercera
Plan Digital + LT Beneficios$6.990 al mes SUSCRÍBETE












