El Aquarius llega a Valencia después de ocho días de travesía

Los inmigrantes del Aquarius tras su arribo al puerto de Valencia, el domingo. Foto: EFE

La embarcación, que rescató a 630 inmigrantes, en su mayoría africanos, ha provocado un nuevo debate sobre las políticas migratorias en Europa.


“Bienvenidos a casa”, fue uno de los letreros con los que se encontraron los 630 inmigrantes rescatados por el barco Aquarius, que llegaron este domingo al puerto de Valencia, en España, tras ocho días de odisea desde las costas de Libia. La travesía que ha enfrentado a los países de la Unión Europea por la crisis humanitaria en el Mediterráneo cumplió un nuevo capítulo, en medio de aplausos y alegría.

Cuatrocientos cincuenta hombres, 80 mujeres (al menos siete embarazadas), 89 adolescentes y 11 niños menores de 13 años, provenientes de 31 países, en su mayoría africanos, arribaron hoy al puerto hispano.

Los inmigrantes habían sido divididos en tres barcos antes de su llegada: el Aquarius y dos naves de la Armada italiana, el Orione y el Dattilo, que atracaron con intervalos de horas en Valencia. El viaje fue complejo debido a los cambios de ruta y el mal tiempo que generó olas de hasta cuatro metros.

El operativo para la llegada de los rescatados contó con más de 2.300 personas, entre miembros de la Cruz Roja, la Policía, la Guardia Civil, traductores, personal de salud y voluntarios. Cuarenta y cuatro inmigrantes fueron trasladados a hospitales, debido a insuficiencia respiratoria, dolor torácico y heridas leves, según consignó el diario El Mundo.

Los pasajeros del Aquarius tendrán un permiso especial de 45 días por motivos humanitarios, según confirmó el ministro de Fomento, José Luis Ábalos, mientras que los menores de edad sin compañía y las embarazadas tendrán vigilancia para investigar si fueron víctimas de delitos, como tráfico de personas o abusos.

El Presidente francés, Emmanuel Macron, confirmó el sábado que abrirá sus fronteras para acoger a los inmigrantes del Aquarius que quieran ir a Francia, tras ofrecer recoger y trasladar a todos los que cumplan con los criterios del derecho de asilo.

Crisis humanitaria

El diario El País estuvo en el barco Aquarius y sacó a la luz el sufrimiento de los inmigrantes para llegar a Europa, en una nueva crisis humanitaria en el Mediterráneo.

“Me pegaban en las piernas y la espalda con tubos de PVC”, recordó Samuel, de 27 años, en su paso por Libia, donde llegó para estudiar y terminó trabajando como pintor sin recibir remuneración alguna.

Ibrahim, senegalés de 24 años, perdió a su hermano Malik en Libia después de que fue secuestrado. “Primero pedían 20.000 dinares (US$ 14.000). Lo tuvieron esposado, lo apalearon, cogieron el dinero y pidieron 10.000 más”. Lo dejaron tan malherido que “murió a los dos o tres días de que lo soltaran”, contó a El País.

Los 630 inmigrantes fueron rescatados de las costas de Libia el 9 de junio por el barco Aquarius de la ONG SOS Mediterráneo y Médicos sin Fronteras (MSF).

Italia y Malta cerraron sus puertas a la embarcación y dejaron a los inmigrantes a su suerte, cuando solo se encontraban a 56 y 43 kilómetros, respectivamente. El 11 de junio, MSF señaló que quedarían sin comida necesaria.

El nuevo gobierno socialista del Presidente español Pedro Sánchez ofreció Valencia para recibir a los inmigrantes, en medio de discusiones sobre cambios en las políticas migratorias.

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