El ocaso de Unasur

Vista general de la imponente sede de Unasur, “un elefante blanco” en el norte de Quito. Foto: EFE

A la masiva renuncia de un grupo de seis países en 2018, entre éstos Chile, esta semana se sumó el retiro de Ecuador del bloque sudamericano, lugar donde se encuentra su sede. Hoy, solo cinco naciones se mantienen en el organismo.


Atrás quedaron los días en que Hugo Chávez, junto a Néstor Kirchner y Lula, buscaban impulsar un bloque sudamericano para contrarrestar la influencia de Estados Unidos en la región. Una década después del tratado constitutivo de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), marcada en esa era por gobiernos de izquierda, de las 12 naciones que integraban el organismo solo quedan Venezuela, Bolivia -que tiene la presidencia pro témpore- Uruguay, Guyana y Surinam.

La salida en masa de Chile, Argentina, Brasil, Paraguay, Perú y Colombia en abril de 2018 desnudó una crisis que venía arrastrándose de manera silenciosa. Sin embargo, la renuncia el miércoles de Ecuador confirmó el ocaso el bloque sudamericano, en momentos en que la región vive un giro hacia la derecha.

“El origen de Unasur se explicaba en el contexto de una coyuntura marcada por gobiernos progresistas, que tenían interés en buscar algún tipo de articulación en temas muy generales”, dijo a La Tercera Paulo Afonso Velasco Júnior, académico de política internacional de la Universidad del Estado de Río de Janeiro.

Reuniones casi inexistentes durante años eran el síntoma de la agonía del organismo, cuya sede central se encuentra en Quito y el parlamento en Cochabamba. La última cumbre presidencial fue en diciembre 2014 y desde enero 2017 no ha sido posible concordar un secretario general. El expresidente colombiano, Ernesto Samper, fue el último en ocupar el cargo.

La diversidad ideológica de la región llevó a intentos infructuosos de Bolivia por reflotar la Unasur. La cancillería boliviana realizó gestiones de alto nivel con sus pares para encontrar un consenso. Pero fue el mismo Evo Morales quien admitió en julio de 2018 la difícil situación del bloque. “Lamento mucho decirles que Unasur está en crisis”, señaló el mandatario boliviano tras un encuentro con su homólogo de Paraguay, Mario Abdo Benítez.

“Confiamos en la capacidad política de nuestra naciente unión para enfrentar en la actualidad esta amenaza (la influencia de Estados Unidos) que compromete el porvenir de nuestras repúblicas, el porvenir de nuestros pueblos y el porvenir de toda la humanidad”. Esas fueron las palabras que pronunció Chávez cuando se puso en marcha el organismo, junto a sus aliados Luiz Inácio Lula da Silva, Néstor Kirchner y Rafael Correa.

“El verdadero motivo de la destrucción de Unasur es que fue usada con motivos políticos por la izquierda regional”, dijo a La Tercera el experto político venezolano, Miguel Velarde.

Nuevas iniciativas

En septiembre del año pasado Evo Morales inauguró una millonaria sede parlamentaria de la Unasur. El edificio tuvo un costo de US$ 62 millones, US$ 20 millones más que la Casa Grande del Pueblo en La Paz. Hoy tanto esa sede, como la de Quito -en cuyo frontis figura una estatua de Néstor Kirchner-, podrían ser convertidas en universidades.

Tras comunicar su retiro de Unasur, el Presidente ecuatoriano Lenín Moreno pidió la devolución del inmueble que alberga la secretaría general del organismo en las afueras de Quito y también anunció que removerá la estatua de Kirchner. “No representa los valores ni le ética de nuestros pueblos”, señaló Moreno y agregó: “Unasur entró en un final sin retorno”.

Pero el quiebre podría abrir las puertas a nuevas iniciativas de integración regional. De hecho, la próxima semana, el 21 y 22 de marzo, Santiago albergará una cita de Prosur, el nuevo ente propuesto para sustituir a la Unasur. Eso sí, aún no hay consenso total, por lo que el encuentro es visto como una suerte de puntapié inicial a una ruta que eventualmente podría derivar en Prosur. A la reunión en Chile, asistirán los Presidentes de Brasil, Jair Bolsonaro; de Argentina, Mauricio Macri; de Ecuador, Lenín Moreno; de Colombia Iván Duque y de Paraguay, Mario Abdo Benítez

“Todo va a depender de cuál sea el objetivo de Prosur. Si se enfoca en la integración comercial, laboral, económica y financiera, podría ser la organización que hace tiempo necesita el continente”, concluyó Velarde.

Canciller Ampuero: “Tres años de inacción es demasiado”

Ad portas de la reunión inaugural del nuevo bloque regional Prosur, impulsado por el Presidente Sebastián Piñera y su par colombiano Iván Duque, el canciller Roberto Ampuero se refirió este jueves al ocaso de Unasur, advirtiendo entre sus causas un excesivo “ideologismo”.

“Tres años de inacción sudamericana es demasiado. El exceso de ideologismo ha paralizado a Unasur, su funcionamiento y su agenda”, dijo Ampuero. Y agregó: “Es necesario avanzar hacia nuevos espacios de integración, sin ideologismos, porque nadie sobra en el proceso de integración sudamericana”.

La cita de Prosur se realizará en La Moneda el 22 de marzo y hasta este jueves había ocho países confirmados.

 

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