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Apartheid hídrico: el nuevo foco de la escalada de violencia contra los palestinos en Cisjordania

En ese territorio, los colonos israelíes ocupan siete veces más agua que los palestinos. Estos últimos llegan a recibir menos de 15 litros de agua al día, por debajo de las cantidades básicas que establece la Organización Mundial de la Salud.

Mujer palestina repartiendo agua en Cisjordania.

Arma de castigo colectivo. Así consideró Médicos Sin Fronteras la manera en que Israel utiliza el agua en la Franja de Gaza, en su último informe que lleva por nombre: “El agua como arma: la destrucción y privación de agua y saneamiento por parte de Israel en Gaza”. Esto se suma a distintas críticas y denuncias contra Israel, que incluyen ataques a centrales de agua en Cisjordania y un supuesto “apartheid hídrico” contra los palestinos.

Respecto a la Franja, Médicos sin Fronteras señala que “Israel ha destruido o dañado casi el 90% de la infraestructura de agua y saneamiento en Gaza, incluidas las plantas desalinizadoras, los pozos, las tuberías y los sistemas de alcantarillado”. Según MSF, la instrumentalización reiterada del agua en ese enclave palestino por parte de Israel responde a “un patrón recurrente, sistemático y acumulativo”.

Una opinión similar tiene Aviv Tatarsky, investigador de la ONG Ir Amim (“Ciudad de los Pueblos” en hebreo), que declaró a CNN sobre la escasa agua que reciben los palestinos en Cisjordania. “No es que si los palestinos obtienen más, los colonos obtendrán menos. En realidad, la motivación es: ‘queremos expulsar a los palestinos, así que no queremos que tengan lo necesario para sobrevivir’”, afirmó.

Asentamiento israelí con vegetación frente a las casas palestinas.

La situación es extremadamente desigual en Cisjordania: los colonos israelíes ocupan siete veces más agua que los palestinos que viven en el mismo territorio ocupado. Jad Isaac, director del Instituto de Investigación Aplicada de Jerusalén (ARIJ), señaló a Al Jazeera que, mientras los asentamientos disfrutan de un suministro constante, la cuota diaria de un palestino promedio no supera los 80 litros, y a veces incluso menos de 15.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) establece que son necesarios entre 50 y 100 litros diarios por persona para cubrir el consumo e higiene personal.

A esta desigualdad base se le suman ataques físicos, con sierras y martillos, contra las estaciones de agua palestinas. Ese es el caso, por ejemplo, de la estación de Ein Samia, al noreste de Ramallah, que abastece a alrededor de 100 mil palestinos. Se ha convertido en un objetivo de ataques por parte de colonos israelíes: desde el comienzo del año 2025, señala CNN, han atacado Ein Samia al menos 10 veces.

Estos ataques contra el agua en Cisjordania se han disparado, según datos de las Naciones Unidas. “Los colonos ahora están lanzando una campaña para quitarles a los palestinos tanta agua como puedan”, dijo Jad Isaac. Desde las Fuerzas Armadas de Israel reconocieron que han vivido incidentes de violencia contra palestinos y sus propiedades. A CNN, señalaron que los soldados están obligados a actuar para detener estas infracciones.

Palestinos intentan recoger agua en un campamento para desplazados en la Ciudad de Gaza, el 20 de mayo de 2025. BASHAR TALEB

Fuera de los ataques, también los grifos de los palestinos pueden quedarse secos durante horas o días, lo que termina afectando directamente a los animales de granja y cultivos. Esto, en una región donde el agua es escasa, y las olas de calor han aumentado a causa de la crisis climática.

En Cisjordania, las casas palestinas y de colonos son fácilmente identificables, porque la mayoría de las pertenecientes a los primeros tienen tanques de agua en el techo, a causa del suministro poco fiable en los grifos. Esto se reproduce incluso en la apariencia de los asentamientos y los barrios, secos y sin vegetación en las partes palestinas, y con pasto y árboles en las partes donde están los colonos.

Estos sectores áridos, sin ríos grandes ni lluvias abundantes, dependen fuertemente de la industria israelí del agua: el país ha invertido fuertemente en desalinización, el proceso de convertir agua de mar en agua dulce, pero eso solo se limita al uso de los colonos.

“Tiene suministros abundantes, pero los beneficios no llegan a los palestinos, que desde hace mucho tiempo luchan por acceder a suficiente agua para sus necesidades”, dijo Aviv Tatarsky a CNN. Desde la ocupación de Cisjordania en 1967, Israel controla el 80% de los recursos hídricos de la zona.

Piscina en un asentamiento israelí en Cisjordania.

Así las cosas, la Autoridad Palestina se ha visto en la necesidad de comprar agua a la empresa estatal israelí Mekorot, generalmente a un costo más alto del habitual, según la ONG B’Tselem. Esto, en un contexto donde la población de Cisjordania ha crecido, pero las asignaciones de agua se mantienen igual.

A esto se le suma el hecho de que los palestinos necesitan permiso por parte del gobierno israelí para construir o ampliar su infraestructura hídrica: permisos que tampoco se dan fácilmente. Incluso las reparaciones necesitan aprobación israelí, precisamente cuando los ataques de colonos empeoran la situación.

Un informe de 2023, elaborado por B’Tselem, dejaba claro que, en promedio, un israelí consumió 247 litros de agua al día en Cisjordania, contra los 82,4 litros de los palestinos. El consumo en comunidades no conectadas a suministros era aún peor, y dependiendo de camiones cisternas, llegaba a promediar 26 litros al día.

El informe de esta semana, centrado en Gaza y realizado por Médicos Sin Fronteras, viene sumándose a una seguidilla de denuncias similares sobre la situación hídrica en territorios ocupados palestinos. Human Rights Watch (HRW) acusó el año pasado a Israel de “actos de genocidio” contra los palestinos en Gaza al privarlos de suministros de agua.

En un extenso informe, la ONG descubrió que entre octubre de 2023 y septiembre de 2024, las autoridades israelíes habían privado a los gazatíes de cantidades mínimas de agua. Esto finalmente contribuyó a miles de muertes y a la propagación de numerosas enfermedades, según el informe.

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