Finlandia y Suecia alistan proceso de ingreso a OTAN y Rusia amenaza con represalias

La primera ministra de Finlandia, Sanna Marin, habla durante una conferencia de prensa en Tokio, el 11 de mayo de 2022. Foto: AP

El Presidente finlandés, Sauli Niinistö, y la primera ministra. Sanna Marin. dijeron que su país “debe solicitar” la membresía de la OTAN en unos días. En Suecia, los gobernantes socialdemócratas tomarán una decisión el domingo acerca de unirse a la Alianza.




Finlandia dio un golpe al mapa geopolítico de Europa al comprometerse a unirse a la OTAN, motivado por la invasión de Rusia a Ucrania. Se espera que la decisión impulse a Suecia a tomar el mismo camino, gatillando una expansión de la alianza militar.

El Presidente Sauli Niinistö y la primera ministra Sanna Marin dijeron que Finlandia “debe solicitar” la membresía de la OTAN en unos días. “La membresía en la OTAN fortalecería la seguridad de Finlandia. Como miembro de la OTAN, Finlandia fortalecería toda la alianza de defensa”, sostuvieron en un comunicado conjunto.

La cruenta guerra de Rusia contra Ucrania, otra nación europea no perteneciente a la OTAN, ha alterado las consideraciones de seguridad de Finlandia y Suecia y ha llevado a que grandes mayorías respalden la membresía de la alianza de defensa occidental. La decisión de los dos países nórdicos de abandonar la neutralidad que mantuvieron durante la Guerra Fría sería uno de los mayores cambios en la seguridad europea en décadas.

Finlandia y Suecia son los dos países más grandes de la Unión Europea que aún no se han incorporado a la OTAN. La frontera de Finlandia con Rusia, de 1.300 kilómetros, duplicará con creces la longitud del límite que comparten en la actualidad la alianza liderada por Estados Unidos, lo que situará a las tropas de la OTAN a pocas horas de distancia del norte de San Petersburgo.

Finlandia declaró su independencia en 1917 después de más de un siglo de dominio ruso, y su Ejército, muy superado en número, combatió dos veces a las fuerzas soviéticas durante la Segunda Guerra Mundial antes de ceder parte del territorio fronterizo. Suecia no ha librado una guerra durante 200 años.

Los reservistas de la Brigada Karelia disparan con balas reales durante un ejercicio en Taipalsaari, sureste de Finlandia, el 9 de marzo de 2022. Foto: AP

Finlandia se encuentra bien armada, recientemente compró 64 aviones de combate F-35 a Estados Unidos. Su compatibilidad con la OTAN y los sistemas de defensa estadounidenses han reforzado sus advertencias a Rusia de que podría unirse a la OTAN. También hay planes listos para proteger Helsinki, la capital, si es necesario plantando minas en las rutas de navegación, volando puentes y acelerando esos aviones para destruir carreteras, indicó el diario The New York Times.

El Ejército de Finlandia, de 180.000 efectivos, es posiblemente el más poderoso de la región norte del Báltico y alrededor del 80% de la población dice que está dispuesta a tomar las armas si es necesario.

Desde que terminó la Segunda Guerra Mundial, los finlandeses se han estado preparando para la próxima invasión. Mientras que otros países dejaron de exigir que los hombres recibieran entrenamiento militar después de la Guerra Fría, Helsinki mantuvo la práctica y se abstuvo de los recortes presupuestarios de defensa de sus vecinos en las décadas de 1990 y 2000. Alrededor de un tercio de los adultos, unas 900.000 personas, son miembros entrenados de sus reservas militares, la Defensa Civil de Finlandia. Como parte de su entrenamiento, algunos hombres van al bosque y participan en ejercicios de juegos de guerra, incluido el aprendizaje de cómo derribar aviones rusos fantasmas.

El anuncio se produjo en un momento en que la guerra de Rusia en Ucrania está sufriendo otro gran revés, con las fuerzas ucranianas expulsando a las tropas rusas de la región en torno a la segunda ciudad más grande, Kharkiv, su avance más rápido desde que obligó a Rusia a retirarse de la capital y el noreste hace más de un mes.

Los socialdemócratas de Marin anunciarán su decisión el sábado y se espera que el gobierno de coalición de cinco partidos en Helsinki lo haga el domingo.

Durante años, el respaldo de los finlandeses a la membresía de la OTAN osciló entre el 20% y el 30%, incluso después de las incursiones de Rusia en Georgia en 2008 y Ucrania en 2014. Pero la encuesta más reciente mostró que el 76% de los finlandeses apoya un ingreso a la OTAN, y solo el 12% se opone.

Un momento del ejercicio militar SWENEX en el regimiento de la Marina en Berga, Suecia, el 27 de octubre de 2021. Foto: AP

En Suecia, los gobernantes socialdemócratas tomarán una decisión el domingo sobre si unirse a la OTAN. Las solicitudes formales de ambos países se esperan para la próxima semana. “Esperamos que los pasos nacionales que aún se necesitan para tomar esta decisión se tomen rápidamente en los próximos días”, dijeron Niinistö y Marin.

El país nórdico blindó la isla Gotland, ubicada en el mar Báltico, en medio del debate sobre su adhesión a la Alianza Atlántica. Por primera vez en muchos años, militares suecos han patrullado las calles o el puerto de Visby. En sus bosques, cientos de soldados entrenan desde hace semanas con ropa de camuflaje y munición real. Y en todas las casas se guarda un folleto distribuido por las autoridades que indica cómo actuar si estalla una guerra, indicó el diario El País.

El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, dijo que los finlandeses serían “calurosamente acogidos” y prometió un proceso de adhesión “fluido y rápido”.

Cinco diplomáticos y funcionarios dijeron a Reuters que los aliados de la OTAN esperan que ambos países reciban la adhesión de forma rápida, lo que allanaría el camino para una mayor presencia de tropas en la región nórdica. El Presidente ruso, Vladimir Putin, citó la posible expansión de la OTAN como una de las principales razones por las que lanzó una “operación militar especial” en Ucrania en febrero.

Moscú calificó el anuncio de Finlandia como una amenaza directa a Rusia y advirtió de represalias, incluyendo medidas “técnico-militares” no especificadas. Pero los funcionarios finlandeses y suecos se han sentido alentados por el hecho de que los rusos no han tomado acciones frente a la decisión de sus vecinos nórdicos de solicitar la membresía de la OTAN.

El primer ministro británico, Boris Johnson, firmó el miércoles acuerdos con Suecia y Finlandia para acudir en su ayuda con recursos militares si fueran atacados, una medida que disipó los temores de que los países serían vulnerables durante el proceso de ratificación de la OTAN.

El anuncio conjunto del Presidente finlandés y la premier fue aclamado en los países bálticos. Kaja Kallas, primera ministra de Estonia, escribió en Twitter: “Nuestros vecinos del norte están haciendo historia... Pueden contar con todo nuestro apoyo. Apoyamos un proceso de adhesión rápido. Por nuestra parte, tomaremos las medidas necesarias rápidamente”.

Gabrielius Landsbergis, ministro de Relaciones Exteriores de Lituania, dijo: “La OTAN está a punto de fortalecerse. Bálticos a punto de volverse más seguros”.

El Presidente de Francia, Emmanuel Macron, aseguró que “apoya plenamente” la decisión de las autoridades finlandesas de querer adherirse a la Alianza Atlántica. El mandatario francés, que conversó este jueves con su par finlandés, Sauli Niinistö, tildó esta decisión como una “elección soberana”, según un comunicado del Elíseo recogido por BMF TV.

Crisis energética

Destacados políticos finlandeses fueron advertidos de que Rusia podría interrumpir sus suministros de gas a la vecina Finlandia el viernes, informó el jueves el periódico local Iltalehti, citando fuentes no identificadas. El diario no especificó de dónde habría salido la advertencia y Reuters no pudo verificar la información.

Vista de una plataforma de perforación en el campo de gas Bovanenkovo en la península ártica de Yamal, Rusia, el 21 de mayo de 2019. Foto: Reuters

La mayor parte del gas utilizado en Finlandia procede de Rusia, pero el gas sólo representa un 5% del consumo energético anual del país. Sin embargo, perder la mayor parte del suministro de gas significaría que gigantes de la industria como Neste y Metsa, así como otras empresas de los sectores forestal, químico y alimentario, tendrían que encontrar fuentes de energía alternativas o adaptar su producción.

El gobierno finés dijo el 5 de mayo que estaba preparado para la posibilidad de que su vecino cortara el suministro de gas a fines de mes, como respuesta a la negativa de Helsinki a acatar las exigencias rusas de pagar el gas en rublos.

Con conexiones directas por gasoducto con Rusia, Finlandia y los países bálticos dependen más del gas ruso que otros países europeos. Si el suministro se reduce o se interrumpe, Finlandia, Estonia, Letonia y Lituania podrían tener que reducir la demanda, según señaló la red europea de operadores de gas ENTSOG en sus perspectivas de abril para el verano boreal.

Moscú impuso sanciones a las filiales europeas de la empresa estatal Gazprom un día después de que Ucrania interrumpió una importante ruta de tránsito de gas, lo que hizo subir los precios.

Rusia impuso sanciones a última hora del miércoles principalmente a las filiales europeas de Gazprom, incluida Gazprom Germania, una empresa de comercio, almacenamiento y transmisión de energía que Alemania puso bajo tutela el mes pasado para garantizar el suministro. También impuso sanciones al propietario de la parte polaca del gasoducto Yamal-Europa, que transporta el gas ruso a Europa.

El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, dijo que no puede haber relaciones con las empresas afectadas ni pueden participar en el suministro de gas ruso.

Las entidades afectadas, enumeradas en una página web del gobierno ruso, en su mayoría tienen su sede en países que han impuesto sanciones a Rusia en respuesta a su invasión a Ucrania, la mayoría de ellos miembros de la Unión Europea.

Alemania, el principal cliente de Rusia en Europa, dijo que algunas filiales de Gazprom Germania no estaban recibiendo gas debido a las sanciones, pero que están buscando alternativas.

“Gazprom y sus filiales están afectadas”, dijo el ministro de Economía alemán, Robert Habeck, en la Cámara Baja del Bundestag. “Esto significa que algunas de las filiales no están recibiendo más gas de Rusia. Pero el mercado está ofreciendo alternativas”.

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