Jieyu Zhang, experta china: “Chile es un socio clave de América Latina en la construcción conjunta de la Franja y la Ruta”
Según la investigadora del Instituto de Estudios Internacionales de China, las políticas del gobierno estadounidense en la región “están impregnadas de pensamiento de suma cero de la Guerra Fría, recurren constantemente a la coacción económica, la presión diplomática y la estigmatización de la cooperación normal entre China y América Latina”.

En momentos en que Washington busca profundizar su influencia en América Latina a través de la nueva Estrategia de Seguridad Nacional de Donald Trump, la apuesta de China en la región parece estar pasando de una era de grandes préstamos e infraestructura a un compromiso más preciso y estratégico, según los analistas.
En medio de los roces de ambas potencias por su influencia en la región, crecen las dudas sobre el futuro de la Iniciativa de la Franja y la Ruta en América Latina, la estrategia de cooperación económica y de infraestructura impulsada por China que abarca más de 20 países de la región, enfocándose en la conectividad transpacífica, la energía verde y el comercio marítimo.
Pero Jieyu Zhang, investigadora del Departamento para Estudios de América Latina y el Caribe en el Instituto de Estudios Internacionales de China (CIIS), defiende la iniciativa de Beijing y apunta a Washington. En entrevista con La Tercera durante un seminario organizado por el Ministerio de Comercio chino en la capital del gigante asiático, la experta dijo que “las políticas del gobierno estadounidense recurren constantemente a la coacción económica, la presión diplomática y la estigmatización de la cooperación normal entre China y América Latina”.

Usted ha dicho que América Latina es una extensión natural de la “Ruta Marítima de la Seda del siglo XXI”. ¿Qué rol juegan los puertos de Chile en la Iniciativa de la Franja y la Ruta?
Chile es un socio clave de América Latina en la construcción conjunta de la Franja y la Ruta. Puertos como Valparaíso e Iquique son nudos vitales para la conexión terrestre y marítima entre el Pacífico transoceánico, que forman un corredor logístico comercial entre Sudamérica y Asia-Pacífico, facilitan el intercambio de productos agrícolas, mineros y mercancías de cadena de frío, impulsan la cooperación en puertos inteligentes y ecológicos, y contribuyen a la interconexión regional sudamericana y la fluidez comercial entre China y América Latina.
¿Por qué obras como la línea 1 del metro de Bogotá o la transmisión de ultra alta tensión de Montaña Hermosa en Brasil son consideradas como parte de la Franja y la Ruta?
Ambos proyectos se basan en el principio de consulta conjunta, construcción compartida y beneficios mutuos y se adjudicaron mediante licitaciones internacionales abiertas, frutos de la articulación de las estrategias de desarrollo bilaterales. El primero cubre las carencias de transporte urbano de Colombia y genera empleos locales; el segundo construye un canal de transmisión de energía verde entre el norte y el sur de Brasil. Ambos responden a los objetivos de interconexión de infraestructuras, mejora del bienestar popular y sostenibilidad de la Franja y la Ruta, y figuran en las listas de cooperación bilateral.
Usted también ha señalado que la construcción conjunta de la Franja y la Ruta puede servir mejor a las metas de desarrollo de China, cómo su seguridad alimentaria y energética. ¿Cómo puede garantizar Beijing que estos objetivos no implicarán una eventual sobreexplotación de recursos en América Latina?
China se adhiere al principio de cooperación sostenible y ganar-ganar verde en materia de recursos con América Latina. Acuerda con los países latinoamericanos la explotación ecológica integral de minerales, exige a las empresas chinas respetar estrictamente la normativa ambiental local y asumir responsabilidades de restauración ecológica. La cooperación se centra además en la transformación profunda de la cadena industrial y la transferencia tecnológica para ayudar a América Latina a alargar sus cadenas de valor, rechaza la simple extracción de recursos y se alinea con la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas.

¿Cómo afecta la nueva Estrategia de Seguridad Nacional de Donald Trump a los objetivos e inversiones de la Franja y la Ruta en América Latina?
Las políticas del gobierno estadounidense están impregnadas de pensamiento de suma cero de la Guerra Fría, recurren constantemente a la coacción económica, la presión diplomática y la estigmatización de la cooperación normal entre China y América Latina, crean artificialmente confrontaciones geopolíticas y elevan los costos de cooperación. Sin embargo, la cooperación entre China y América Latina se basa en la igualdad y el beneficio mutuo y responde a las necesidades reales de desarrollo de ambas partes, mientras que la conciencia de autonomía de América Latina sigue creciendo. Las interferencias estadounidenses no pueden revertir la tendencia general de la cooperación Sur-Sur, y China se opone firmemente a que fuerzas externas interfieran en los intercambios económicos y comerciales bilaterales normales.
¿La inestabilidad política y el giro a la derecha en varios países de la región ponen en riesgo a la Franja y la Ruta? ¿Por qué?
A corto plazo, generan fluctuaciones políticas e incertidumbre en la cooperación; a largo plazo, no pueden alterar el patrón de intereses altamente complementarios entre China y América Latina. Independientemente de que los gobiernos sean de izquierdas o derechas, todos tienen demandas reales de desarrollo económico, mejora de infraestructuras y transición energética, y la mayoría de los países mantienen una diplomacia autónoma sin cortar totalmente la cooperación con China. China se atiene al principio de no intervención en los asuntos internos y mantiene comunicaciones equitativas con todos los gobiernos para impulsar prudentemente la articulación de proyectos.

Considerando que Chile fue el primer país de América Latina en firmar un TLC con China, ¿cuánto ayuda esto a nuestro país a captar más inversiones del gigante asiático? ¿Ve trabas a proyectos chinos en Chile con el nuevo gobierno de Kast? Se lo pregunto por el proyecto del cable de fibra submarino que Trump presionó para que no se llevara a cabo.
El Tratado de Libre Comercio China-Chile es el primer acuerdo de libre comercio entre China y un país latinoamericano, y ha sido actualizado. Reduce ampliamente los aranceles, simplifica los procedimientos comerciales y de inversión, proporciona garantías institucionales estables a las inversiones chinas y sigue liberando dividendos de inversión en minería, nuevas energías y economía digital.
El gobierno de Boric apoyó decididamente la construcción conjunta de la Franja y la Ruta, ambos países firmaron un plan de cooperación y Chile da la bienvenida a la participación china en proyectos de litio, puertos e hidrógeno verde. No existe una obstrucción sistemática; los ajustes de políticas en sectores individuales son una práctica normal de gobernanza de un Estado soberano, y ambas partes mantienen consultas regulares y coordinadas.
El cable transoceánico submarino es un proyecto mutuamente beneficioso de interconexión digital. Estados Unidos ejerce presiones unilaterales por consideraciones geopolíticas para interferirlo. China respeta la decisión autónoma de Chile y está dispuesta a profundizar la cooperación en infraestructuras digitales con el país sobre la base de la neutralidad tecnológica, oponiéndose a la politización de proyectos de comunicaciones ordinarios.

¿Dentro de los objetivos de la Iniciativa de la Franja y la Ruta se considera algún tipo de inversiones para potenciar el acceso de China al litio y los minerales estratégicos en Chile?
La construcción conjunta de la Franja y la Ruta no tiene como fin la apropiación unilateral de recursos; la cooperación se asienta en la complementariedad bidireccional: Chile cuenta con abundantes recursos de litio pero necesita la actualización de su cadena industrial, mientras que China dispone de tecnología integral de refinado ecológico y almacenamiento de energía, además de un amplio mercado. La cooperación busca construir una cadena de suministro estable y mutuamente beneficiosa a largo plazo, ayudar a Chile a desarrollar una industria de baterías de litio de alto valor añadido y alcanzar una victoria común en la transición energética, respetando plenamente la soberanía de Chile sobre sus recursos.
¿Cree que lo sucedido con la empresa china Tianqi Lithium Corp. y sus cuestionamientos al acuerdo entre Codelco y SQM puede tener efectos para futuras inversiones de China en el sector minero en Chile?
Las controversias corresponden a conflictos comerciales y jurídicos dentro de un marco de mercado y legal del país anfitrión, son casos individuales y no pueden definir la totalidad de la cooperación minera entre China y Chile. China pide a las empresas chinas en Chile operar conforme a la ley, y al mismo tiempo espera que Chile ofrezca un entorno empresarial equitativo y no discriminatorio para resolver diferencias mediante consultas bilaterales.
La política de nacionalización de la industria del litio de Chile es el ejercicio de su soberanía económica, algo que China respeta plenamente. Las empresas chinas se adaptarán a las nuevas normativas locales y centrarán sus esfuerzos en sectores de alto valor añadido como el refinado de sales de litio, hidrógeno verde e investigación tecnológica, para seguir ampliando nuevas vías de cooperación minera ecológica diversificada.

¿Cuánto cree que afecta a los intereses de China avance del nacionalismo de los recursos en América Latina?
La soberanía sobre los recursos pertenece a los pueblos de los países latinoamericanos, y China respeta plenamente los ajustes autónomos de sus políticas de recursos. A corto plazo, el endurecimiento de las normas de inversión en algunos sectores genera costos de adaptación; a medio y largo plazo, ambas partes pueden innovar nuevos modelos de cooperación como asociaciones público-privadas o participaciones tecnológicas para abrir nuevos espacios de cooperación basados en la complementariedad de cadenas industriales. El nacionalismo de recursos no interrumpirá la base general de cooperación mutuamente beneficiosa.
¿Cómo hace frente China la narrativa de los críticos de la Iniciativa de la Franja y la Ruta que advierten que muchos proyectos carecen de transparencia y que las inversiones chinas pueden suponer una “trampa de deuda”, especialmente para los países en desarrollo?
La llamada “trampa de deuda” es una narrativa fabricada por Estados Unidos y los países occidentales sin base fáctica alguna. El financiamiento e inversión china se rige por principios de mercado y máxima transparencia: todos los contratos se negocian equitativamente por ambas partes con total publicidad, sin condiciones políticas adjuntas, nunca se imponen deudas ni cláusulas abusivas. Las instituciones financieras multilaterales son la principal fuente de deuda de los países en desarrollo.
China ha publicado principios orientadores de financiamiento para la Franja y la Ruta y un marco de análisis de sostenibilidad de la deuda, y promueve activamente la divulgación de información de los proyectos en todas sus etapas. Todos los proyectos de cooperación generan empleos locales, mejoran infraestructuras y el bienestar popular; los gobiernos y pueblos de los países socios son los que mejor pueden juzgarlos, y los hechos desmienten por sí solos los comentarios difamatorios correspondientes.
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La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.
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