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¿Meloni pierde la estabilidad de su gobierno?: Primera ministra italiana corta cabezas tras derrota de su reforma judicial

Pese a que dos altos funcionarios del Ministerio de Justicia salpicados por casos judiciales dimitieron el martes, Meloni no ha logrado que la ministra de Turismo abandone su cargo, poniendo en cuestionamiento su autoridad. La premier intenta limpiar su gabinete y frenar el daño causado por la derrota en el referéndum.

Giorgia Meloni, primera ministra de Italia, emite su voto en el referéndum constitucional en un colegio electoral de Roma, el 23 de marzo de 2026. Foto: Xinhua Wang Kaiyan

Existía consenso en que la primera ministra conservadora de Italia, Giorgia Meloni, se enfrentaba a una prueba política crucial en el referéndum sobre la reforma judicial realizado el domingo y el lunes, una votación que se transformó en un juicio más amplio sobre su liderazgo tanto en el país como en el extranjero.

Presentada inicialmente como una reforma técnica del sistema judicial, la propuesta agudizó las divisiones políticas y unificó a la oposición de centroizquierda, convirtiendo el referéndum en un enfrentamiento simbólico sobre la fuerza de Meloni a un año de las elecciones nacionales.

Finalmente, los votantes italianos rechazaron el lunes la reforma judicial de Meloni. Según los resultados finales publicados por el Ministerio del Interior, la opción del “No” obtuvo casi el 54% de los votos frente a la campaña del “Sí”, respaldada por el gobierno, que consiguió alrededor del 46%.

La primera ministra conservadora de Italia, Giorgia Meloni.

“Los ciudadanos italianos han decidido y, como siempre, respetamos su decisión”, declaró Meloni en un video publicado en Instagram. Se comprometió, como era de esperar, a completar su mandato, que finaliza en 2027.

“Seguiremos adelante como siempre: con responsabilidad, determinación y, sobre todo, con respeto por Italia y su gente”, afirmó la primera ministra, admitiendo cierto “pesar por la oportunidad perdida de modernizar Italia”.

Pero el revés electoral conmocionado al gobierno de la líder del partido Hermanos de Italia y provocó una inmediata repercusión política y ha hecho tambalearse por primera vez a un Gobierno que presumía hasta ahora de ser uno de los más estables de la historia reciente italiana. Dos funcionarios dimitieron del Ministerio de Justicia el martes y Meloni pidió la dimisión de la ministra de Turismo, Daniela Santanchè, un día después de que el gobierno sufriera la contundente derrota en el referéndum sobre la reforma del sistema judicial.

Según Reuters, esta repentina reorganización sugiere que Meloni busca reafirmar su control dejando atrás la derrota en materia de justicia, apartando a los funcionarios envueltos en escándalos para contener el daño político y demostrar que aún puede actuar con decisión tras el rechazo de los votantes a la reforma clave.

Las tres figuras han sido objeto de investigaciones por parte de la Fiscalía, lo que ha generado una imagen negativa para un gobierno que ha intentado limitar el poder judicial. Los críticos argumentaron que el verdadero objetivo del referéndum fallido era proteger a los políticos de las investigaciones.

El subsecretario de Justicia, Andrea Delmastro Delle Vedove, quien al igual que Santanchè es miembro del partido Hermanos de Italia de Meloni, fue objeto de escrutinio este mes después de que el diario Il Fatto Quotidiano informara que había adquirido una participación en un restaurante de Roma junto con la hija de 18 años de un hombre condenado por vínculos con la Camorra, un grupo mafioso con sede en Nápoles.

Delmastro Delle Vedove negó haber cometido irregularidad alguna y afirmó haber corregido su error “en cuanto lo supo”, pero admitió que “debería haber sido más prudente”.

“Siempre he luchado contra el crimen y he obtenido resultados concretos e importantes… Pero asumo la responsabilidad (del error) en aras del interés nacional y, además, por el afecto que le tengo al gobierno y a la primera ministra”, declaró en un comunicado difundido el martes, en el que anunciaba su dimisión.

La segunda alta funcionaria en dimitir fue Giusi Bartolozzi, jefa de gabinete del Ministerio de Justicia y exdiputada, quien enfrenta cargos penales por un presunto encubrimiento relacionado con el caudillo libio Osama Almasri que fue arrestado el año pasado con una orden de la Corte Penal Internacional y posteriormente trasladado fuera de Roma.

Además, Bartolozzi había sido objeto de duras críticas por describir a los magistrados del país, cuya reforma se había propuesto en el referéndum, como un “pelotón de fusilamiento”, lo que provocó la indignación de todo el espectro político.

La Pitonessa

La ministra de Turismo, en tanto, ha sido citada a juicio por presunto fraude relacionado con las ayudas por la pandemia de Covid-19. En febrero del año pasado, la Cámara Baja rechazó una moción de censura presentada en su contra tras ser acusada de presunta falsedad contable en su antigua editorial Visibilia. En aquel momento, Santanchè declaró durante el debate que podría considerar renunciar si también era acusada de presuntamente defraudar al INPS, el organismo de pensiones y seguridad social, por el uso indebido de los fondos de indemnización por despido relacionados con la pandemia en la empresa. Ya ha reembolsado al INPS por este asunto, indicó la agencia Ansa.

Pero Santanchè, una empresaria apodada “la Pitonessa” desde los tiempos de Silvio Berlusconi, personaje del jet set de Porto Cervo y curtida en batallas palaciegas, se niega a irse. Es más, ha discutido públicamente la autoridad de Meloni. Tiene dos causas abiertas, una por falsedad contable y otra por estafa a la seguridad social, consigna el diario El País.

La ministra de Turismo replicó el martes a las presiones con una breve nota de su cartera, a las 19.55: “Mañana la ministra Santanchè estará normalmente en su despacho: todos los compromisos están confirmados”. A las 20.04, el gobierno de Meloni respondió con un comunicado igual de parco en el que la primera ministra se congratulaba por las dimisiones en el Ministerio de Justicia y concluía: “La primera ministra espera que, en la misma línea de sensibilidad institucional, la ministra de Turismo, Daniela Santanchè, comparta una decisión análoga”.

“Me quedo, la Constitución está de mi parte”, ha llegado a decir Santanchè, citando incluso la Carta Magna que estaba en el centro del referéndum.

En Italia es el presidente de la República quien nombra y destituye ministros, a propuesta del jefe del Ejecutivo, pero que Meloni se vea obligada a acudir a Sergio Mattarella a pedirle ayuda porque a ella no le hacen caso, sería un golpe a su credibilidad, apunta El País.

La alternativa ya está en marcha, aunque tampoco es agradable para la mandataria: la oposición de centroizquierda ya ha presentado este miércoles una moción de confianza en el Parlamento contra la ministra de Turismo, que la propia mayoría de gobierno se vería obligada a apoyar. Es lo que terminó ocurriendo en el único precedente que se recuerda, en 1995, con Filippo Mancuso, ministro de Justicia del gobierno de Lamberto Dini.

Es otra rareza que la mayoría parlamentaria apoye una moción de este tipo contra uno de sus miembros: solo sucedió en aquella ocasión, y las otras 79 veces fueron rechazadas. Esa votación es vinculante y la ministra debería abandonar. La sesión se espera para la semana que viene, si no cede antes.

La próxima reunión del gabinete está prevista para el viernes, según informaron a Bloomberg algunas personas que pidieron permanecer en el anonimato por tratarse de información confidencial. Meloni viajaba a Argel este miércoles para solicitar un aumento en las importaciones de gas.

“Chivos expiatorios fáciles”

El ministro de Justicia, Carlo Nordio, autor de la reforma, asumió la responsabilidad de la derrota, pero el martes declaró que no dimitiría y que, en cambio, “retomaría sus estudios y aficiones” tras las elecciones nacionales previstas para el próximo año.

La líder del Partido Democrático, Elly Schlein, declaró al canal de televisión La7 que los dimitidos eran “chivos expiatorios fáciles de una derrota que es enteramente responsabilidad de Giorgia Meloni”. Carlo Calenda, líder del partido centrista Azione, afirmó que las dimisiones eran “necesarias, apropiadas y tardías”.

La senadora Raffaella Paita, del partido centrista Italia Viva, calificó las dimisiones de “terremoto político en el gobierno” e instó a Meloni a dar explicaciones ante el Parlamento. “La primera ministra no puede permitir que la mitad del gobierno dimita para evitar dimitir ella misma”.

Meloni, que se enfrenta a elecciones generales a finales del próximo año, no tenía previsto realizar cambios importantes en su gobierno, habían declarado previamente sus aliados a Bloomberg.

Incluso, algunas personas cercanas a Meloni habían barajado la posibilidad de convocar una moción de confianza para recuperar la iniciativa, según las mismas fuentes, pero sus asesores han restado importancia a esa posibilidad en las últimas 24 horas.

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