Por Bastián DíazPor qué el “marco de acuerdo” sobre Groenlandia anunciado por Trump es recibido con escepticismo por Europa
Los líderes europeos ya no saben si tomar en serio o no la palabra de Donald Trump, luego de múltiples amenazas con aranceles que han terminado siendo retiradas. La última de estas iba dirigida a los países del bloque alineados con Dinamarca en la cuestión de la soberanía de la isla ártica.

Aunque Donald Trump lo hizo como un gran anuncio, el “marco de un acuerdo futuro” sobre Groenlandia, en Europa y en la OTAN la reacción fue de escepticismo. Esto, luego de semanas en la escalada de presión contra la isla ártica por parte de Washington. Aún con los mercados en alza y la amenaza de aranceles para algunos países del Viejo Continente retirada, los líderes europeos no se han mostrado “serenos”, y continúan temiendo nuevas situaciones conflictivas con Estados Unidos, sobre todo en lo relativo a la ayuda en la guerra ucraniana.
Apenas unas horas después de que Trump utilizara su discurso en el Foro Económico Mundial en Davos para insistir en que quería Groenlandia, “incluyendo derecho, título y propiedad”, retiró sus amenazas más belicosas de intervención militar. El presidente norteamericano recurrió a las redes sociales luego para anunciar “el marco de un futuro acuerdo respecto a Groenlandia” y dar pie atrás con la amenaza de aranceles a ocho países europeos: Dinamarca, Suecia, Francia, Alemania, Países Bajos y Finlandia, así como Reino Unido y Noruega. Más tarde lo calificó como “un concepto de acuerdo” cuando habló con la cadena de negocios CNBC poco después del cierre de Wall Street.
Al respecto, el canciller danés Lars Løkke Rasmussen aseguró que “el día terminó mejor de lo que empezó”. “Ahora, sentémonos y descubramos cómo podemos abordar las preocupaciones de seguridad estadounidenses en el Ártico respetando las líneas rojas del Reino de Dinamarca”, dijo el ministro de Asuntos Exteriores.

El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, negoció el acuerdo del miércoles con Trump, y emitió una advertencia, afirmando que aún quedaba mucho trabajo por hacer. Al ser consultado por Fox News sobre si Groenlandia seguiría formando parte del Reino de Dinamarca en virtud del acuerdo alcanzado, Rutte afirmó que el tema no se había planteado, y ofreció pocos detalles adicionales sobre el mismo. Un portavoz de la OTAN declaró posteriormente que Rutte no había propuesto ningún compromiso sobre la soberanía de la isla ártica durante sus conversaciones con el mandatario republicano.
El propio Trump tampoco ofreció muchos detalles adicionales sobre el acuerdo, pero afirmó que continuaban las conversaciones sobre un “escudo antimisiles” estadounidense que estaría ubicado parcialmente en Groenlandia.
Cuando Kaitlan Collins, de CNN, le preguntó a Trump si el “marco de un futuro acuerdo” cumplía con su exigencia de poseer Groenlandia, hizo una pausa y evitó la pregunta. En cambio, dijo: “Es un acuerdo a largo plazo”. Lo calificó de “infinito” y añadió: “Es un acuerdo para siempre”.
“Esa respuesta parece ser reveladora en más de un sentido”, comentó la cadena de televisión. “Trump no solo evitó de forma reveladora la pregunta sobre su demanda principal (que parece haber omitido), sino que también se refirió a un aspecto del marco que… ya existe en un acuerdo de seguridad que Estados Unidos tiene con Dinamarca, que controla Groenlandia", agregó CNN.
Ese acuerdo, forjado en 1951, ya permitía la presencia militar estadounidense en Groenlandia a perpetuidad como parte de la defensa mutua dentro del marco de la OTAN. Sin embargo, Trump sigue hablando de ello como si fuera un gran avance.
La ministra sueca de Asuntos Exteriores, Maria Malmer Stenergard, afirmó que la labor de los aliados de Europa había tenido un efecto y reiteró que “no se dejarían chantajear”.
El primer ministro de Países Bajos, Dick Schoof, calificó la decisión de Trump de suspender los aranceles con que amenazaba a los aliados europeos como una señal de “desescalada”. Trump había advertido a Dinamarca, Noruega, Suecia, Francia, Alemania, Reino Unido, Países Bajos y Finlandia con aplicar aranceles del 10% a partir del 1 de febrero por su oposición a la anexión de Groenlandia por parte de Estados Unidos.
Por su parte, en Davos, el presidente ucraniano Volodymyr Zelensky tuvo un discurso más alineado con la versión de Trump en esto: señaló que enviar 40 soldados a Groenlandia no envía una señal fuerte a la Rusia de Vladimir Putin ni a la China de Xi Jinping. “O declaras que las bases europeas protegerán la región de Rusia y China y establecerás esas bases, o corres el riesgo de no ser tomado en serio, porque 40... esos pocos soldados no protegerán nada”. Además, afirmó que Ucrania puede ayudar con su experiencia porque sabe cómo “hundir barcos cerca de Groenlandia, tal como hacemos cerca de Crimea”.

Según informes de los medios, el acuerdo planteado podría permitir que Estados Unidos consiga soberanía sobre pequeños focos de Groenlandia, ahí donde se encuentran bases militares, con funcionarios anónimos del diario The Telegraph comparando la propuesta con las bases británicas en Chipre, que se consideran territorio británico. De momento, Estados Unidos ya tiene un acceso extenso al territorio y, bajo los términos de múltiples acuerdos, también tiene la opción de ampliar ese acceso construyendo bases y llevando a cabo actividades militares.
El marco nuevo también podría permitir a Estados Unidos extraer minerales de tierras raras, sin solicitar permiso a Dinamarca, según el periódico británico.
Pero hubo indignación por parte de algunos diputados daneses, incluida Sascha Faxe, que se mostró indignada por la exclusión de Groenlandia de las negociaciones del miércoles. “No son negociaciones reales; son dos hombres los que han tenido una conversación”, dijo a Sky News. “No puede haber un acuerdo sin que Groenlandia forme parte de las negociaciones”.
En palabras del vicecanciller alemán Lars Klingbeil, es demasiado pronto para concluir que la disputa inminente entre EE.UU. y la UE ha terminado. “Después del tira y afloja de los últimos días, ahora deberíamos esperar y ver qué acuerdos sustantivos se alcanzan entre Rutte y Trump”, dijo Klingbeil a la emisora alemana ZDF. “No importa qué solución se encuentre ahora para Groenlandia, todos deben entender que no podemos sentarnos, relajarnos y darnos por satisfechos”, reiteró.
Un funcionario de la UE directamente implicado en las negociaciones en los últimos días señaló al medio Politico: “Soy escéptico respecto a si llamar a esto una noticia fantástica. No podemos vivir nuestras vidas ni gobernar nuestros países basándonos en publicaciones en redes sociales” .
Mientras tanto, en Reuters, otro diplomático europeo dijo: “Trump cruzó el Rubicón. Podría hacerlo otra vez. No hay vuelta atrás a lo que era. Y los líderes europeos lo discutirán”, añadiendo que el bloque necesitaba alejarse de su fuerte dependencia de Estados Unidos en muchas áreas.

Desde CNN, una columna dio cuenta de la serie de aranceles con las que el presidente norteamericano ha amenazado a Europa en su año de gobierno. “Al fin y al cabo, ya han visto esta semana lo rápidamente que cualquier acuerdo de Trump -o un marco para un acuerdo futuro, incluso un concepto de acuerdo- se vuelve: no más que un chupete para un presidente que se retractará en el momento en que decida que quiere algo nuevo”, apuntó.
“El año pasado, Trump pausó repetidamente, se retractó o no siguió adelante con todo tipo de amenazas arancelarias. Redujo drásticamente sus aranceles del ‘Día de la Liberación’ después de que los mercados de bonos se pusieran ‘nerviosos’. Planteó un impuesto del 200% sobre el vino europeo que nunca se materializó. Su breve coqueteo con aranceles a películas extranjeras nunca tuvo mucho sentido y el gobierno no le dio seguimiento. Y, por supuesto, antes de que comenzara de lleno la disputa por Groenlandia la semana pasada, Estados Unidos tenía en marcha un acuerdo comercial preliminar con la Unión Europea, un acuerdo al que Trump efectivamente renunció cuando comenzó a amenazar a los países con aranceles adicionales del 10% por Groenlandia”, detalló la cadena norteamericana.
El actual retiro a los aranceles por parte de Trump, explican algunos expertos, tiene que ver con la caída que vivieron los mercados mundiales durante estas últimas semanas. De hecho, luego de que el presidente anunciara que habrá un “acuerdo marco”, los bolsas norteamericanas y europeas experimentaron un alza.
Trump tiene un historial de amenazas crecientes, en los que retrocede cuando los mercados financieros empiezan a caer. Después de que frenara su guerra comercial global en abril del año pasado, el Financial Times inventó el acrónimo “TACO” (“Trump Always Chickens Out”, o Trump siempre se acobarda) para describir el fenómeno.
La publicación estadounidense Semafor informó que Trump parecía frustrado por el giro de los mercados a principio de semana, y señaló que su antagonismo hacia los aliados europeos conllevaba enormes riesgos. “Países como Reino Unido, Bélgica y Francia poseen billones de dólares en activos estadounidenses como bonos del tesoro. Si deciden venderlos, podrían dispararse los tipos de interés”, informó el medio.
“En general, parece que la gente en Davos se pregunta qué demonios está pasando”, escribió Allison Morrow, redactora sénior de CNN Business
“Las reacciones de muchos aliados y socios de EE.UU., algunas expresadas en público, muchas de ellas aún solo expresadas en privado, son contundentes: el Estados Unidos de Trump parece haber perdido la razón”, apuntó Yaroslav Trofimov, el corresponsal jefe de asuntos exteriores de The Wall Street Journal, desde la cumbre.
“La ruptura que se está produciendo es profunda y, para muchos fuera de EE.UU., el comportamiento de Washington desafía cualquier explicación racional”, concluyó.
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