Avanza el memorial del carbón

Se estima que son más de mil mineros los que murieron en faenas bajo tierra de Lota, en el Biobío. La obra debería estar lista a fines del 2021.




En etapa de diseño se encuentra actualmente un proyecto de Memorial a los Fallecidos en las Minas de Carbón de Lota, Región del Biobío, cuyo objetivo es homenajear y recordar la cruda faena bajo tierra.

Me emociona pensar que el nombre de mi papá va a estar en un monumento; nunca en los 150 años que tiene Enacar existió una iniciativa que recuerde a nuestros viejos”, dice María Magdalena Novoa, hija de Héctor Novoa, electromecánico de la mítica mina Chiflón del Diablo, quien murió electrocutado en 1974, a los 42 años, dejando una familia de ocho hijos.

María Magdalena fue operadora durante 18 años en la central telefónica de la empresa. “El centro de llamadas fue muy importante, porque era la salida al mundo. Todavía mantengo contacto con amigas que trabajan ahí, así que estamos ayudando a ubicar los nombres de mineros que todavía faltan”, relata.

En octubre comenzó la recopilación de datos a través de familiares, amigos o conocidos de la comunidad lotina, así como en todo el Biobío, para armar el memorial que recordará a los mineros y sus críticas condiciones de trabajo. Hasta el momento se ha logrado ubicar a los cercanos de 200 fallecidos.

Uno de esas víctimas es Rafael Reyes Altamirano, quien perdió la vida en 1974, en un derrumbe al interior del Pique Carlos, donde se desempeñaba como fortificador. Tenía 42 años y seis hijos.

“Históricamente nos han cobrado para visitar el lugar donde murieron nuestros padres, por mucho tiempo esto se ha visto como un circuito turístico que es bueno, pero acá tenemos recuerdos muy terribles que marcaron nuestras vidas”, expresa Miguel Reyes, hijo de Rafael y también exminero. “Y, por supuesto, para honrar a las mujeres del carbón, que a pesar de quedar viudas, sacaron a sus hijos adelante, trabajando también en torno a las minas”, añade.

Un espacio de memoria

La iniciativa comunitaria es impulsada por Fundación ProCultura, la Mesa Ciudadana de Patrimonio, Turismo y Cultura de Lota, el Frente Amplio de Trabajadores del Carbón y la Municipalidad de Lota.

El proyecto busca que la mina Chiflón del Diablo, que ya es Monumento Nacional, se reinvente cómo un espacio físico y de memoria de los que allí trabajaron.

Que se entienda que este lugar es central en la biografía de la gente de la comuna, y que específicamente en ese sitio fallecieron más de mil mineros, y que su muerte estaba amarrada al proceso productivo y de desarrollo que ha tenido Chile”, explica Alberto Larraín, director de Fundación Procultura.

La escultora nacional Marcela Romagnoli realizará la infraestructura del memorial, que se situará justamente en la Mina Chiflón del Diablo.

“Caminar por la mina es realmente impresionante y esa sensación de salir y ver la luz es algo que me gustaría reflejar junto con la idea de que el minero está muy acompañado de la familia, la esperanza de terminar de trabajar y llegar al hogar; ese es el círculo completo que quiero retratar, pero la comunidad también tiene dar su opinión”, señala la artista. En cuanto al diseño, detalla que “me gustaría hacer varios portales donde está la infraestructura histórica de la mina, y que el memorial principal mire hacia el mar”.

Para eso, Romagnoli trabajará con materiales que perduren: “Buscamos hacer de esta obra algo eterno, para que las familias puedan recordar siempre a sus seres queridos, que sea un lugar vivible y visible”.

La iniciativa va de la mano con la idea del municipio y el gobierno de postular a Lota como Patrimonio de la Humanidad.

Mauricio Velásquez, alcalde de Lota, explica que “como edil y también como hijo de uno de los obreros del carbón, me siento muy orgulloso de que al fin vamos a poder concretar la identidad de esta comuna histórica, que con mucho sacrificio le entregó desarrollo y energía al país; queremos que nuestros mineros se recuerden siempre”.

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