“Esto es como el matrimonio, uno promete y al andar en el camino cae”: Las declaraciones de “Tito” Rivera, acusado de violación al interior de la Catedral

El religioso confesó que ha tenido algunas conductas homosexuales, "pero no me reconozco como un homosexual".


La entrevista que dio anoche en el programa Mentiras Verdaderas de La Red, el sacerdote Héctor “Tito” Rivera, quien fue acusado de violación al interior de la Catedral Metropolitana, ha sacado decenas de reacciones.

Acá te presentamos las frases que marcaron la entrevista:

“Han sido muy lapidarios conmigo y han tomado posturas que no son verdaderas, incluso diciendo que soy un depredador sexual y un ladrón”

“Ser humano está destinado a tener actividad sexual, es imposible no hacerlo”. 

“Me arrepiento de no haberle hecho caso a mi madre quien nunca quiso que yo fuera sacerdote”

“Es un montaje con el fin de sacar dinero”.

“Él (el denunciante) me pidió $5 mil, para no dárselo frente a los maestros que estaban trabajando, y que pensaran mal… él me pidió el baño y yo lo hice subir exactamente y lo llevé a la pieza que yo ocupaba para descansar. Él ingresó, usó el baño, le di los $5 mil y bajamos, eso fue todo”.

El hombre fue sancionado canónicamente en 2018 con la prohibición de ejercer el ministerio sacerdotal durante 14 años. Hoy tiene 67 años, lo que implica que podría volver a oficiar misas recién a los 81 años.

Los hechos narrados por el denunciante Daniel Rojas, en una demanda por $ 350 millones por indemnización interpuesta el pasado 27 de febrero contra el presbítero Tito Rivera y el Arzobispado de Santiago, representado por Ricardo Ezzati, incluyen una violación que habría ocurrido en las dependencias de la Catedral de Santiago, cuando Rojas acudió en busca de ayuda para adquirir los medicamentos de su hija.

“Esto es como el matrimonio, uno promete y al andar en el camino cae”.

“He tenido algunas conductas homosexuales, sí, pero no me reconozco como un homosexual”.

“En la Iglesia se da un ambiente favorable para estas prácticas homosexuales (…) El vivir en comunidad, entre hombres… una especie de desprecio hacia la mujer”.

“Me atrevería a decir que el 50% de los sacerdotes chilenos son homosexuales”.

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