Los planes de I-Med tras el arribo de su nuevo controlador

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Héctor Gómez, fundador de I-Med. Foto: Laura Campos

En enero la firma fundada por el chileno Héctor Gómez, vendió el 95% a Accel-KKR, en más de $ 55 mil millones.


I-Med, la empresa con que miles de chilenos se relacionan al comprar un bono de atención médica, está preparando un nuevo salto tecnológico y su internacionalización para la segunda mitad de este año.

Se trata del lanzamiento de I-Med móvil, sistema que permitirá a las personas llevar en su celular un mecanismo de pago, un GPS para la búsqueda de centros de salud cercanos y convenientes en precio, y recetas médicas electrónicas, e incluso una aplicación de listas de espera, entre otros servicios. Es decir, entregará a los usuarios un puñado de las ventajas que tiene la red de servicios que comenzó hace 20 años y que ya abarca a todas las entidades de la salud en Chile.

Todo ello, constituye "un cambio de paradigma desde el negocio orientado a las empresas, a un modelo enfocado en las personas", dice el fundador de I-Med, Héctor Gómez, quien también fuera socio fundador de Dicom y de Payroll.

El anuncio viene de la mano del reciente cambio de controlador de la firma, luego que Banmédica, Sonda e ILC vendieran su participación accionaria en I-Med a la firma norteamericana Accel-KKR, en más de $ 55.000 millones, quedándose ésta última con el 95% de la propiedad. Gómez, continuará presidiendo su directorio, pero se sumarán a la mesa otros cuatro ejecutivos representantes del nuevo controlador: John Brands, presidente de Accel-KKR, John Crowell, vicepresidente para Latinoamérica; el socio senior, Jason Klein, y el director general de Accel- KKR, Andrew Zbella.

Según Gómez, tras la compra los nuevos controladores harán una inversión inicial de US$ 15 millones anuales en un plan de dos años, cuyo foco es la transformación tecnológica que dará forma a la versión "I-Med 2.0", como la llama su creador, área en la que A-KKR es experto. Dentro de este plan también está la internacionalización de un servicio -hasta ahora-, único en Latinoamérica, mercado en el que la firma estadounidense también arribará de la mano de I-Med, destaca Gómez.

El primer paso en tal dirección, será replicar el modelo de identificación por huella digital en República Dominicana, a donde fueron convocados por el símil de las isapres locales para ayudarles con un sistema que les permita reducir los fraudes de licencias y hacer eficientes los tiempos de pagos entre otros temas. Colombia y Perú son el siguiente destino de interés.

La red actual

En 20 años, el sistema de identificación por huella digital de I-Med logró reducir el tiempo de pagos por bonos de 90 a dos días, pasando de tramitar 5 millones a casi 41 millones de bonos anuales entre 2004 y 2017, mientras que en licencias médicas pasaron de 28 mil a 2,2 millones sólo en los últimos ocho años.

Su red actualmente incluye un total de 14.300 puntos de identificación en centros privados de salud y otros 4200 de la red pública; 4.350 puntos en farmacias, otros 1.780 en isapres, 730 en Fonasa y 14 mil médicos asociados, entre otros, que sirven a una base de 14 millones de chilenos identificados.

Según Gómez esto ha generado un ahorro para las personas de más de US$ 300 millones al año, por concepto de ahorro en traslados, tiempo, contratación de personal y papelería. El ahorro país -que se refiere a lo que ahorra el Estado, las instituciones públicas y privadas, además de las personas, por el uso del sistema-, asciende a más de US$ 500 millones al año.

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