Cecilia Piñera Morel : “A Guillier le falta contenido, fue candidato porque está bien en las encuestas”

La segunda hija del ex mandatario dice que el gobierno de la Presidenta Bachelet “está ideologizado” y que no prioriza a las personas. Asegura que su padre ha aprendido de sus errores.

Es la segunda hija de Sebastián Piñera. La menos política, dicen. Cecilia Piñera Morel es pediatra y trabaja desde el 2005 en el hospital Exequiel González Cortés. Recibe a La Tercera en el living de su casa, ubicada en Vitacura. Baja del segundo piso con una sonrisa similar a la de su madre, que tiene su mismo nombre. Al igual que ella, habla rápido. “No doy casi nunca entrevistas. Me ponen nerviosa. Pero démosle”, afirma de entrada.

Piñera Morel sostiene que su padre es la mejor opción para ser presidente, que -a diferencia de Alejandro Guillier- tiene un programa claro y con contenido. Asegura que el ex mandatario ha aprendido de sus errores y que ahora es más cercano. También reconoce que es partidaria del matrimonio igualitario. Y que “entendería” que una mujer se hiciera un aborto en caso de violación.

En Twitter, hace unas semanas, dijo que le avisaron a última hora de la inauguración del hospital Exequiel González Cortés. ¿Cómo fue eso, siendo que usted trabaja ahí?

Sin ánimo de entrar a polemizar, efectivamente y con la mayoría de los médicos nos sentimos así, nos avisaron la misma mañana y fue tan triste, porque fue tan difícil el cambio, implicaba tanto esfuerzo de los que trabajamos. Sé que desde la dirección del hospital se enteraron también el día antes. Entonces la sensación es que la inauguración no es ni para los pacientes ni para los que trabajamos ahí, sino que con otros motivos.

¿Políticos?

Probablemente. No tengo certeza, porque no sé cómo se hizo.

¿Cómo evalúa el gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet?

La Presidenta, siendo mujer y pediatra, yo no he visto ningún cambio positivo, salvo la construcción del hospital (…). Así como mi papá inauguró obras del gobierno anterior, este también lo hizo. Pero siendo una mujer la Presidenta, me llama la atención que ha habido pocas cosas que ha implementado ella, por ejemplo el posnatal de seis meses, que fue del gobierno anterior, el fortalecimiento de la educación de la más temprana infancia, no se le está dando importancia en este gobierno. Mi sensación es que están haciendo reformas por reformas, muy ideologizados y olvidándose de las personas. Las reformas tienen que ser porque quieren mejorar la calidad de vida.

¿Y desde el punto de vista de la salud?

Primero, hay cifras que demuestran que la salud está en crisis. Salió la encuesta nacional de salud hace poco que mostró deterioro en varios índices. En aumento de la obesidad, sedentarismo…

¿Es responsabilidad del gobierno?

No necesariamente. Obviamente las políticas públicas que son más a largo plazo, pero sí hay cosas que responden a una retroexcavadora por una ideología; por ejemplo, el Elige Vivir Sano, que lo implementó el Ministerio de Salud en el gobierno de mi papá, donde mi mamá fue como la embajadora. Este gobierno, por un tema más ideologizado, porque estaba asociado a la imagen de mi mamá, lo dejó muerto. No está cerrado, pero en la práctica está muerto.

¿Cómo ha visto el ambiente de campaña hasta ahora?

Ha sido una campaña bien intensa. Es nuestra tercera campaña presidencial (…). Lo que yo veo más y se está viendo todavía, por un lado la campaña de mi papá que busca hacer propuestas, con soluciones concretas y con una campaña de unidad. Él nunca ha hecho críticas personales con ninguno de sus opositores. Él ha criticado contenidos.

Acusó a la familia Goic de ser los más apitutados del sector público…

Sí, pero pidió perdón después y dijo que se arrepentía de haber dicho eso. En el momento, a veces uno dice cosas más guiadas por la emoción que la razón. Pero él intenta hacer una campaña de unidad y, por otro lado, hay una campaña de todos contra Piñera… yo lo encuentro triste (…). Hoy día el oficialismo está haciendo una campaña que están viendo las cosas malas en vez de proponer. ¿Qué pasa? ¿Tienen pocas propuestas? ¿Qué errores cree que se cometieron durante la campaña a la primera vuelta?

Errores siempre hay y lo importante es aprender de ellos. Creo que la estrategia ahora para la segunda vuelta es convocar a más personas, que este sea un proyecto político mucho más amplio, convocar sobre todo a más jóvenes y más a mujeres. Lo que se ha aprendido para esta última etapa es que más gente se sienta más representada de este proyecto y por eso se ha invitado a más gente.

¿Cree que faltó convocar más?

Sí. Había ocho candidaturas al principio (…). Ahora se está tratando de incorporar otro tipo de personas. Se está trabajando en el trabajo más cercano con la gente, con mayor empatía en esta segunda etapa. Esa es la nueva estrategia. Hacer llegar el mensaje a la persona común y corriente. Yo estoy convencida, más allá de que sea mi papá, que es la persona más preparada, en el otro lado hay un candidato que fue elegido por las encuestas, por popularidad y no por su contenido, y hasta ahora no ha mostrado mucho contenido. Ha hablado de temas generales, pero el pan pan, vino vino, cómo le solucionamos los problemas a las personas, nada.

Más allá de la falta de contenido, ¿qué piensa de Guillier?

No tengo ninguna crítica a él como persona. Como candidato me ha sorprendido el grado de agresión que ha tenido y las falsas acusaciones que ha hecho… por dios, qué poco serio decir ese tipo de afirmaciones populistas. Me sorprende que venga de él. A Guillier le falta contenido y una propuesta para el país, fue candidato porque está bien en las encuestas, no porque fuera alguien que tuviera una propuesta para el país (…). Yo creo que él habla de muchas generalidades, que habla de lugares comunes bonitos. Todos queremos una mejor educación y salud, pero he visto muy pocas propuestas concretas.

Usted habló de tener más cercanía. ¿Cree que esa es la principal debilidad de su padre?

Creo que él en eso ha mejorado. Voy a decirte una cosa bien sincera: tengo claro que él no es una persona que vaya a caerle bien a todo el mundo. Él no aspira, ni en su gobierno anterior ni en su futuro gobierno, a ser del agrado de todo el mundo. Porque ser del agrado de todo el mundo y caerle bien a todo el mundo no es posible, porque en un país en que los recursos no son infinitos uno tiene que tomar decisiones priorizando.

¿Qué le parece que a su padre se le cuestione por sus vínculos con los negocios?

Bueno, mi papá tiene su historia de que ha sido académico, empresario, no es algo por lo que se tenga que avergonzar. Creo que en el fondo la crítica es porque no tienen mucho más que criticarle. Es una crítica por querer hacerle un daño de alguna forma. Ha habido procesos de investigación y todo, hasta ahora, se ha demostrado que está en el marco de la ley, bien hecho. Creo que hoy día, como están más exigentes en la población, hay que ser más cuidadoso.

¿Cree que él lo ha sido?

Sí, ha sido mucho más cuidadoso. Nosotros también lo hemos sido. Pero la gente está enojada porque no pagó más impuestos de los que paga, es como absurdo. Hay que separar los negocios con la política, no se deben mezclar nunca. Pero ser empresario es una plusvalía, saber administrar…

La última crítica fue por la entrevista en Tolerancia 0 y su respuesta por las denominadas “empresas zombis”. Dicen que se enredó porque no reconoció que en los años 90 usó empresas para eludir impuestos…

De ese tema no tengo mucho que opinarte. Estoy súper al margen.

Los hijos están más activos en esta recta final. ¿Él se los pidió?

Él cuando tomó la decisión en marzo nos dijo que cada uno tiene su proyecto personal, y que el que se quiera involucrar muy bienvenido y el que no, muy respetado. Y ahora sigue entendiendo que el político es él. Ahora nos sumamos por una convicción propia.

¿Este esfuerzo responde porque hay más riesgo de perder?

Tal vez lo hubiésemos hecho igual, no sé. Pero creo que hay que hacer un esfuerzo mayor (…). Lo bueno de los resultados de la primera vuelta es que sirvió para que la gente se movilice, la gente que cree en este proyecto se está movilizando (…). La elección no está ganada, tenemos que trabajar mucho más y en eso estamos.

¿De ganar las elecciones, le gustaría trabajar en el gobierno con él?

No, para nada.

¿Qué le pareció el apoyo del senador Ossandón a la campaña?

Me parece súper bien que nuevas personas se incorporen. Hay que felicitar el poner el bien de Chile por sobre lo personal, y eso es lo que yo veo en el “Cote” Ossandón. Él a pesar de que tiene algunas diferencias con mi papá, pero tienen un rumbo común.

¿Qué le parece que Ossandón condicione su apoyo?

Esto te habla de que mi papá es capaz de trabajar con personas diversas por el bien común. Yo no le veo conflicto a que se sumen personas con opiniones diversas. Si son condiciones que van en el bien de las personas, bienvenido.

¿Cree que estas condiciones puedan traer algún costo para su padre?

Bueno, eso vamos a tener que verlo. Lo importante es lo que es mejor para las personas.

El hecho de que su padre haya aceptado ideas que antes rechazaba, por ejemplo avanzar en gratuidad en la educación, ¿responde a que está más receptivo?

La política se logra, finalmente, por diálogo, acuerdos, entonces yo no lo veo como algo malo que él haya estado dispuesto a escuchar las propuestas de Ossandón. Lo veo como algo enriquecedor. No es que él esté diciendo sí a todo lo que venga a hablarle, está diciendo “voy a escuchar”. Está mucho más receptivo, está escuchando más y eso lo veo como algo enriquecedor.

¿No es populista decir ahora que se quiere avanzar en gratuidad?

No, porque no está cambiando sus prioridades, ni principios ni valores. Él está diciendo que, en la medida de lo posible, “estoy escuchando otras propuestas”.

Se ha dicho que su padre se ha derechizado durante la campaña, mientras él dice que apunta al centro del sentido común. ¿Qué piensa?

Mi papá no se ha derechizado en nada con respecto al 2009. Él sigue manteniendo más o menos los mismos principios. Lo que pasa es que el país ha avanzado mucho en esta cosa progresista. El país se ha puesto más liberal en esos temas. No hay que olvidarse que en el gobierno de mi papá, que fue el primer gobierno de derecha después de muchos años, se empezó a hablar de acuerdos de unión civil para parejas homosexuales. En 20 años de Concertación no se puso ese tema sobre la mesa.

En ese sentido, en el matrimonio igualitario sus hermanos Magdalena y Sebastián han dicho que están a favor. ¿Y usted?

Estoy a favor. Creo que los homosexuales y heterosexuales somos personas iguales ante la ley y deberíamos tener los mismos derechos. Por ejemplo, en cuanto al tema de la adopción, y mi papá también lo dice, hay que centrar el tema en lo que es mejor para los niños. Creo que un niño está mejor en una familia que en una institución, en una familia compuesta por la diversidad de las familias de hoy en día, una familia heterosexual, una mujer viuda, una familia homosexual que cumplan requisitos de bienestar y un lugar seguro para ese niño. Esto te demuestra que, así como lo hablamos con Ossandón, que él es tolerante con otras personas.

Entonces, ¿está a favor de la adopción de parejas homoparentales?

Sí.

¿Qué le pasa cuando ve que el tema del matrimonio igualitario no está en el programa de gobierno del ex presidente y él dice que está en contra?

Entrar a discutir eso no me compete a mí, sino que a discutirlo en sociedad. No es un tema para ponerle urgencia.

Hay columnistas que dicen que sería bueno que su padre, si llega a La Moneda, avanzara en estos temas más liberales. ¿Qué piensa usted?

Lo liberal es saber escuchar diferentes opiniones, no tener una decisión ya tomada o una postura única.

¿Pero le gustaría que se avanzara si él llega a La Moneda?

No me compete a mí decirlo.

¿Y qué piensa del aborto en tres causales? ¿Está a favor?

Me pasa que, te voy a dar una visión personal, de una pediatra de un hospital público. A mí me formaron para salvar vidas y ahí pongo mi mayor esfuerzo. Estar en contra del aborto por estar en contra del aborto, como una cosa doctrinaria, lo encuentro una tontera. Veamos por qué esas mujeres llegan a esa decisión. En segundo lugar, que una mujer vaya a la cárcel por haber tomado esa decisión me parece absurdo. La despenalización del aborto, como una ley como tal de despenalización, estoy de acuerdo. Qué horror que una mujer haya tenido que abortar y que más encima tenga que ir a la cárcel, no estamos siendo comprensivos. Me parece que es un tema delicado, que no se puede discutir así como así.

Pero ya hay una ley. ¿Está a favor?

La ley quedó mal hecha, quedó abierta para cualquier cosa. Te lo digo desde un punto de vista no religioso. La ley quedó abierta para muchas situaciones. Cuando está en riesgo la vida de la madre, el embarazo se ha interrumpido siempre, hasta el más conservador lo ha hecho. ¿Qué es que la vida de la madre esté en riesgo? Que la mamá esté depresiva, eso para mí no es un verdadero riesgo. Ahí la ley quedó ambigua y abierta a circunstancias. Sobre la inviabilidad fetal, una opinión como pediatra: la medicina no es una ciencia exacta, hay cientos de casos de niños que venían con una patología terrible y que viven bien. La que más conflicto me genera es la de la violación, es una situación muy extrema, hay que estar en la situación.

¿Está en contra de esa causal?

No sé. Me genera conflicto. Entendería que una mujer lo hiciera.

Seguir leyendo