Sacerdote jesuita acusado de acoso sexual por José Miguel Viñuela cumple castigo desde 2012

A través de un comunicado, la Compañía de Jesús aseguró este lunes que el padre Jaime Guzmán Astaburuaga tiene una pena que incluye la prohibición del contacto con menores de edad y la restricción de ejercer públicamente el ministerio sacerdotal.

El sacerdote que fue acusado de acoso sexual por el animador José Miguel Viñuela, en el Colegio San Ignacio El Bosque, cumple sentencia desde 2012, de acuerdo a un comunicado entregado esta tarde por la Compañía de Jesús.

La orden religiosa señala que el padre Jaime Guzmán Astaburuaga -quien trabajó en el mencionado establecimiento entre los años 1984 y 1994-, fue encontrado culpable luego de una investigación por una serie de denuncias de personas abusadas por el sacerdote.

“Entre agosto de 2010 y comienzos de 2011 se recibieron testimonios contra el P. Guzmán, por personas que en la época de los hechos denunciados eran menores de edad. Habiéndose realizado la investigación correspondiente, en junio de 2012, la Congregación para la Doctrina de la Fe determinó la culpabilidad del P. Guzmán, quien, en la actualidad, cumple la pena impuesta. Esta incluye la prohibición del contacto con menores de edad y la restricción de ejercer públicamente el ministerio sacerdotal”, agrega.

Más adelante expresa que tras conocerse la denuncia de José Miguel Viñuela, “se activó el protocolo que la Compañía de Jesús tiene para estos casos. El P. Arturo Vigneaux, delegado provincial para recibir denuncias contra jesuitas, ya se reunió con la persona que recientemente aportó su testimonio en torno a este caso. Quienes tengan nuevos antecedentes, pueden contactarlo directamente al correo: delegado.prevencion@jesuitas.cl”.

La Compañía de Jesús añade que el contenido de la sentencia y el detalle de las penas fueron comunicadas en su oportunidad a las personas que participaron en el proceso. “El caso no se hizo público por expresa petición de uno de los denunciantes”, puntualiza.

En la parte final del comunicado, la Congregación expresa: “Reiteramos nuestro compromiso de actuar con la máxima diligencia, colaborando con las instituciones civiles y eclesiásticas competentes, en virtud del cuidado y transparencia con las personas víctimas de abuso”.

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