Humedal del Río Maipo; visión sobre un sistema socio-ecológico

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Por Diego Urrejola, director ejecutivo de la Fundación Cosmos, entidad administradora del Parque Humedal Río Maipo

Las características ecológicas y sociales que identifican al Humedal Río Maipo, hacen de él un sistema socioambiental único de gran valor, cuya protección y conservación ha sido priorizada por el Estado al declararlo recientemente Santuario de la Naturaleza. Esta figura está ad portas de oficializase a través de la publicación de su decreto, según lo anunció la propia ministra de Medio Ambiente hace algunas semanas.

Paralelamente, el territorio del cual el santuario forma parte, se está viendo enfrentado a un proyecto industrial de gran escala que tendrá importantes efectos sobre él: la expansión del Puerto de San Antonio, a través de su proyecto de Puerto Exterior. Según el Estudio de Impacto Ambiental presentado al Sistema de Evaluación Ambiental, este proyecto podría afectar significativamente una parte importante del ecosistema del humedal, y el paisaje que conocemos hoy podría cambiar para siempre.

Lejos de proponer una visión polarizada respecto a la coexistencia de iniciativas industriales en sitios de alto valor ambiental, creemos que esta situación nos da la oportunidad de preguntarnos cómo se proyecta este territorio hacia el 2050 (y más), considerado sus características identitarias en un escenario de cambio climático.

¿Por qué el Humedal del Río Maipo es uno de los ecosistemas más importantes de la costa de Chile Central? Desde el punto de vista del ecosistema, su dinámica de transición entre el mar y la tierra lo convierte en un importante hábitat para más de 180 especies de aves residentes y migratorias, además de mamíferos, anfibios, peces y reptiles. Asimismo, al ser un humedal costero se transforma en el punto de intersección entre dos sistema ecológicos de gran importancia: la zona costera (Norte-Sur) altamente presionada por la urbanización y degradación de ambientes; y la cuenca del río Maipo (Este-Oeste) que nace en el la cordillera de Los Andes y recorre 250 km.,  atravesando tres regiones y la ciudad más poblada de Chile, su capital Santiago.

Este punto de intersección ecológica propone un desafío de gestión clave para la sustentabilidad de ambos sistemas, sobre todo considerando el escenario del cambio climático en el que un humedal como éste tiene una doble función. Por un lado, los humedales costeros actúan como sumidero de carbono, absorbiendo grandes cantidades de este gas causante del efecto invernadero (GEI), convirtiéndose, de hecho, en los ecosistemas más importantes para la mitigación del cambio climático. Por otro lado, su función como infraestructura verde es un elemento central en la adaptación a los efectos de este fenómeno en la zona costera, porque los humedales son capaces de disminuir los impactos de marejadas, lluvias y sequías.

En tanto, decimos que es un sistema socio-ecológico debido a las características sociales que definen al territorio del Humedal Río Maipo, y que derivan de su ubicación inserta en un sistema urbano dinámico y complejo. En efecto, es un humedal eminentemente urbano, ya que lo rodean las ciudades de Santo Domingo, por la ribera sur, y las localidades de Llolleo, Tejas Verdes, Lo Gallardo y San Juan -todas pertenecientes a la comuna de San Antonio-, por la ribera norte. Todas ellas se nutren de los servicios ambientales que el ecosistema humedal les otorga, es decir, de los servicios que provienen de sus funciones ecológicas. Ejemplos de ellos son el suministro de agua y alimento, la provisión de un lugar para el desarrollo de actividades económicas locales sustentables, la regulación del microclima, la disposición de áreas para la investigación científica, la recreación y la educación, entre otras. Esa vinculación entre el humedal y las comunidades que lo circundan y habitan, es la que le da un carácter único a este territorio;  por eso, en su desarrollo deben confluir las distintas visiones y opiniones de todos quienes lo conformamos.

Como Fundación Cosmos, junto al municipio de Santo Domingo y la comunidad local, llevamos años generando acciones de conservación, educación e involucramiento ciudadano, de manera de restaurar el Humedal Río Maipo y potenciar sus funciones ambientales y sociales. Por ello, en el marco de la gobernanza del nuevo Santuario de la Naturaleza y  frente a la existencia del proyecto de expansión del Puerto de San Antonio, creemos que es indispensable mantener una conversación informada  y transparente entre todos los actores del territorio –municipios, organizaciones locales, empresa portuaria, etc.-, para definir en conjunto cómo queremos que se proyecte su futuro. Una visión común como esa, debiera sentar las bases para que surjan proyectos coherentes con las características socio ambientales de este ecosistema; proyectos que concilien intereses y sean consecuentes con la protección de este patrimonio natural.

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