La UDI y Chile Vamos

La presidenta de la UDI Jacqueline Van Rysselberghe. Foto: Agenciauno.

La presidenta de la UDI Jacqueline Van Rysselberghe. Foto: Agenciauno



SEÑOR DIRECTOR

La decisión de la Unión Demócrata Independiente de suspender su participación en Chile Vamos debe ser comprendida con la profundidad que se merece. En primer lugar, no se trata de un quiebre con el gobierno, sino de una decisión de someter a evaluación su permanencia en esa coalición política.

Chile Vamos nació hace cinco años con la intención de agrupar a la centroderecha en torno a las ideas de la libertad económica, la dignidad de la persona humana, el rol de las personas y sus agrupaciones, con la intención de trabajar por un proyecto político a largo plazo, que encarnara las ideas comunes que existen entre Evópoli, PRI, RN y la UDI. Sin embargo, hemos visto que este ideario, lamentablemente, ha estado lejos de ser promovido en el último tiempo.

Cesiones políticas poco inteligentes que sin duda han corrido el eje hacia la izquierda dan cuenta de una falta de interés -o peor aún, de convicción- en promover las ideas de una sociedad justa y libre. Esto se suma, según alega la UDI, al hecho de que parte de RN y Evópoli haya votado a favor de establecer cuotas especiales para pueblos originarios y la paridad para las mujeres, en circunstancias de que Chile Vamos había acordado rechazarlo.

La decisión de la UDI es un llamado de atención para la centroderecha. Esta crisis no se puede enfrentar con miedos y complejos, sino con genuinas convicciones y propuestas serias para mejorar efectivamente la vida de los chilenos. El progreso de Chile no será resultado del matonaje ni de la abdicación, sino de un trabajo político consistente, con sentido de unidad y vocación de mayoría. La pregunta es simple: ¿está Chile Vamos dispuesto a promover un proyecto político de la mano de nuestras ideas?

José Francisco Lagos

Director Ejecutivo Instituto Res Publica

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